Funcionarios iniciaron una paralización indefinida debido a las falencias en las instalaciones del centro asistencial. Por el momento sólo estarían atendiendo casos de urgencia.
Viernes 28 de septiembre de 2018
Si bien los funcionarios habrían manifestado su descontento días anteriores, éste miércoles a las 21:00 hrs. la molestia de los funcionarios les llevó a la paralización indefinida del Hospital de Urgencia Asistencia Pública.
Lo motivos de la paralización son principalmente “por la falta de capacidad de urgencia ya que con la cantidad de pacientes hospitalizados se ha sobrepasado su capacidad, ya que faltan camillas y box de atención" según habrían consignado diversos medios.
Motivo de lo anterior los trabajadores sólo estarían atendiendo a pacientes que se encuentren en riesgo vital.
Esta crisis por falta de camillas y box de atención es una expresión de los problemas de financiamiento de viven los servicios públicos, los cuales son los primeros a los que se les echa mano cuando se quieren hacer recortes presupuestarios.
Cabe mencionar que el financiamiento a los servicios de salud públicos es por lo menos "precario", siendo que estas instituciones son pensadas para atender a más del 80% de la población, para quienes tiene que alcanzar dicho financiamiento. En el caso de las clínicas privadas, la atención es a un grupo menor de la población pero administrando mayores recursos.
Mientras esta disyuntiva sale a expresar cómo los servicios públicos deben ’hacer durar’ sus recursos versus las clínicas privadas, el gobierno no muestra ninguna intención de asignar un mayor financiamiento estatal a hospitales, CESFAM ni a recintos hospitalarios públicos. Los tiempos mejores no incluyen la salud de la población.
¿Quienes deciden a dónde van los recursos?
Muy por lejos del modelo actual, son los mismos trabajadores y trabajadoras de la salud, en conjunto con las comunidades, quienes deben administrar los recursos que se destinan al sector público de salud, en lugar de que siga recayendo en manos de gobiernos nacionales y regionales mezquinos que siguen fortaleciendo sistemáticamente al sector privado en desmedro de la prestación de salud a la gran mayoría de la población.