Trabajadores de distintas dependencias de la administración pública nacional hicieron un paro en Rosario y se movilizaron a la puerta del Ministerio de Trabajo.
Miércoles 6 de abril de 2016 16:48
En la intersección de Rioja y Sarmiento, en la puerta del edificio donde funciona la sede de la Anses y la del Ministerio de Trabajo realizaron una importante concentración los empleados de estas dependencias y otras como Senasa, Conicet, Afsca, Pensiones, trabajadores de Desarrollo Social e Inadi. El planteo principal fue el rechazo a los despidos.
La manifestación expresó la bronca e incertidumbre de los empleados públicos de las instituciones nacionales que tienen oficinas en Rosario. A los despidos que se habían anunciado desde principio de año, que en la región afectaron a trabajadores del Renaper y otros lugares, esta semana se les sumaron nueve despidos en el Ministerio de Trabajo y uno en Anses.
La modalidad, como tantas veces, fue la de la “no renovación de los contratos”. La supuesta regla macrista de que los despidos se focalizarían en los contratos de los últimos dos años, como si eso fuera un justificativo lícito, ni siquiera se cumple: en el caso del Ministerio de Trabajo, por ejemplo, dos de los despidos afectaron a trabajadoras de más de nueve años de antigüedad, que culminan casi una década de precarización laboral soportada bajo el kirchnerismo, con despidos bajo el macrismo. Una injusticia por donde se lo mire.
Ese fue el contexto en el cual ATE Rosario convocó a esta medida de fuerza que paralizó y cerró la Anses y afectó el funcionamiento de otras dependencias, y que convocó la presencia y el apoyo de referentes del Movimiento Evita como Eduardo Toniolli y Fernando Rosúa, Octavio Crivaro del PTS en el Frente de Izquierda, quien además es trabajador de Anses, y la presencia de delegaciones del Partido Obrero, Patria Grande y el MST. Cabe destacar que en el Anses la contundencia de la medida llegó al punto de que sectores enrolados con los sindicatos Apops y Secasfpi, ambas organizaciones específicas de Anses, se plegaron al acto y a la paralización de actividades. La próxima semana, un plenario de trabajadores de ATE definirá nuevas medidas. No se descarta, además, un nuevo paro nacional de ATE, que dé continuidad al del 24 de febrero.
Como saldo positivo de la jornada, fuentes gremiales informaron a La Izquierda Diario que, luego de jornadas de protesta y de negociaciones, habría sido revertido el despido de un trabajador despedido en la oficina de Rosario, y que sería “inminente” el reingreso del mismo a su puesto de trabajo. Una conquista de la lucha de los trabajadores estatales