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Red Internacional
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CONTRA LA REFORMA PREVISIONAL. Paros y movilizaciones mostraron la bronca obrera en Brasil

Pese al freno de las direcciones sindicales, las manifestaciones demostraron una vez más la disposición de lucha en importantes sectores de trabajadores.

Martes 20 de febrero de 2018

Fotografía: Manifestación de docentes municipales en la capital paulista (Fuente: Twitter CUT San Pablo)

La jornada nacional contra la reforma previsional en Brasil amaneció con varias manifestaciones en todo el país. A pesar de la traición de las direcciones de las centrales sindicales que no organizaron una verdadera huelga general, los trabajadores y la juventud no se callaron frente a las regresivas reformas que el golpista Michel Temer quiere imponer, y demostraron una gran disposición de lucha.

Entre los sectores que pararon estuvieron los choferes de San Pablo en las primeras horas del día, del ABC paulista, la mayor concentración obrera del país, Guarulhos, Sorocaba, Santos y de Florianópolis. Trabajadores de la Empresa Metropolitana de Transportes de San Pablo pararon 85 líneas intermunicipales. Docentes, trabajadores de la construcción, docentes universitarios, metalúrgicos. El Sindicato de metalúrgicos del ABC listó varias fábricas en las que se adhirió al paro.

Varias automotrices acataron el llamado del sindicato de no presentarse a trabajar en el ABC, entre ellas Volkswagen, Mercedez, Ford, Toyota y Skania para nombrar algunas de las más importantes. También hay información de paros en metalúrgicos y químicos en Camaçari en Bahia, y petroleros en varias refinerías y terminales de todo Brasil.

En Campinas, importante ciudad del interior de San Pablo, trabajadores de la refinería Replan y de la construcción civil también se movilizaron. Durante la tarde en el centro de San Pablo, hubo una manifestación de docentes de la red municipal, otro sector importante que adhirió al llamado de lucha contra la reforma previsional.

Hubo cortes en autopistas en distintos puntos y actos en varios estados como en Minas Gerais, Bahía y Paraná. Por la noche hubo manifestaciones en San Pablo y Río de Janeiro que plantearon la relación entre la lucha contra la reforma previsional y el repudio a la intervención federal decretada por Temer.

Los docentes de la red pública de San Pablo, que votaron una huelga a partir del 8 de marzo, fueron un ejemplo. Más de 7.000 docentes participaron de la manifestación, indicando el camino a seguir y profundizar para imponer que las centrales obreras rompan con su política de frenar o directamente traicionar la lucha y convoquen a una verdadera huelga general organizada desde las bases para derrotar el ajuste de Temer.

El Movimento Nossa Classe, la agrupación juvenil Faísca y Esquerda Diário estuvieron en los paros y manifestaciones de los docentes y de la Av. Paulista, con una columna compuesta por trabajadores subterráneos, bancarios, docentes provinciales y municipales en huelga, trabajadores de la Universidad de San Pablo, entre otros sectores, además de una columna de jóvenes que expresó fuertemente esta perspectiva, por la que seguirán peleando en cada lugar de trabajo y estudio.

La adhesión de estos sectores de trabajadores demuestra que existen condiciones para ir por más. La CUT, mayor central del país dirigida por el PT de Lula, siguió la tregua y relación con las centrales sindicales oficialistas, como Força Sindical y UGT, que abortaron movilizaciones que habían sido votadas, como la de choferes de San Pablo, traicionando abiertamente la jornada.

Tampoco organizó la base de los trabajadores, para impulsar un paro que supere sus propias fuerzas. Si la CUT, en lugar de orientar a los trabajadores a aprovechar la jornada “para cuidar el jardín y pasear con la familia”, los hubiera orientado a que fuesen a las fábricas que funcionaron tranquilamente gracias a la traición de Força Sindical para unir al conjunto de los trabajadores para frenar la reforma previsional y la intervención federal, hubiese sido un factor de enorme peso.

Existe una base para exigir que las centrales sindicales retomen inmediatamente el camino de la huelga general para derrotar la reforma, y ahora también la intervención federal en Río de Janeiro. Los trabajadores del vecino país tienen planteado debatir esa necesidad en sus lugares de trabajo y estudio.