En entrevista en La Segunda el presidente del PC Guillermo Teillier, ahora como coordinador de la Nueva Mayoría, se pronuncia sobre las graves crisis que sacuden al Gobierno y al régimen. Exigiendo una serie de medidas, actúa como pata izquierda cuando una nueva fase de movilizaciones pugna por desplegarse.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Martes 16 de junio de 2015
Foto: TheClinic
¿Cuál es el motor de los cambios?
“Se podría ir configurando una salida que involucre los temas éticos, la agenda legislativa y el término de los juicios”, comienza diciendo. Y a paso seguido, avala las medidas cosméticas como la solicitud de informes de la Comisión de Ética del Senado, que preside el UDI Hernán Larraín. Medidas cosméticas porque solo se trata de eso, un mero informe, sin consecuencia alguna, además que la Comisión no los solicitó para todos los parlamentarios involucrados, como la UDI Ena von Baer, con la excusa de no haber sido formalizada.
Calificó también la investigación de los fiscales como una “caza de brujas”, diciendo que "lo que se puede pedir es que se actúe con responsabilidad. Creo que los fiscales tienen una gran responsabilidad de cómo sigue adelante la institucionalidad de este país. Ellos son sólo fiscales, después vienen los juicios y hoy día pareciera que sólo la citación por parte de un fiscal representa una condena para la opinión pública. Yo no crearía tantas expectativas en la población. Los fiscales han estado bien, pero esto no puede convertirse en una caza de brujas de todos los políticos".
Aclaró que esta preocupación responde a que “todo este escándalo debilite la acción del gobierno y el parlamento en relación con las reformas … si hay una crisis institucional, todo esto se cae”.
Las promesas de reformas, fueron el resultado de la movilización del 2011 de estudiantes, trabajadores, diversidad sexual, poblaciones de las Regiones empobrecidas. Allí está su motor.
La Nueva Mayoría, en su programa, tomó sus demandas. Para moderarlas. Lo vimos en la reforma tributaria. Lo vemos en la reforma laboral, que obligó a la misma dirigencia de la CUT, después de un apoyo cerrado, a criticarla, y en los paros de los sectores estratégicos de la economía cuestionándola. Lo vemos en las reformas educativas, ampliamente rechazadas por las bases de los profesores. Sin embargo, el PC pretende que es el Gobierno de Bachelet y la Nueva Mayoría el motor de las reformas, por eso se preocupa de cuidar la institucionalidad.
Es la misma institucionalidad que tiene a los parlamentarios en compra-venta, dando como resultado, para poner otro ejemplo, la Ley de Pesca de Longueira.
Fueron precisamente las movilizaciones del 2011, debilitando esa institucionalidad de la Penta casta de los empresarios y sus parlamentarios en compra-venta, lo que abrió el camino a que hoy en Chile, se esté discutiendo una agenda distinta a la de los ’90 y los 2000.
Ahora se está abriendo una nueva fase de movilizaciones. También impugnada por el PC.
¿Cuál es el objetivo?
Ante el paro indefinido de los profesores, y la demanda de las bases del retiro del proyecto de ley de Carrera Profesional Docente es taxativo: “No estoy de acuerdo con eso … el todo o nada no es posible”, dice.
Y agrega: “no estoy en contra de la presión de la calle, somos de ahí, nuestros dirigentes están y van a seguir al frente de la movilización social, pero hay que tener claros los objetivos”.
Precisamente, su objetivo, su función dentro de la Nueva Mayoría, es estar a la cabeza de las movilizaciones, para conducirlas a los pies de “la institucionalidad”. La frase de Camila Vallejos, de “un pie en el Gobierno y un pie en la calle” tiene este preciso sentido.
La DC lo impugnó en su momento y de nuevo en estos días. Patricio Walker, senador DC y actual presidente del Senado dijo que "hace dos años señalé que una de mis preocupaciones en torno a una participación conjunta con el PC en el Gobierno era la cuestión de una política a dos bandas por parte de dicho partido, lo que expresé en aquello de ’con un pie en La Moneda y un pie en la Alameda’". Agregando que "me pregunto si no estamos entrando en una nueva etapa a la luz de la coordinación y convergencia entre el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo (PC), y la presidenta de la Comisión de Educación, la diputada Camila Vallejo", en referencia a la decisión de la parlamentaria de suspender la discusión de la iniciativa en la comisión de Educación de la Cámara Baja.
La pugna al interior de la Nueva Mayoría, con un sector, que no se limita a la DC, que quiere poner un freno a las reformas anunciadas moderándolas aún más, como con la “cocina” de Zaldívar, es un factor de importancia en la actual crisis política.
La resultante de esa pugna es justamente la mayor moderación, que no deja conformes ni a moros ni a cristianos, como señalamos en La Izquierda Diario aquí (http://www.laizquierdadiario.cl/Gobierno-en-ICARE-senala-adelante-camina-para-atras), y aquí (http://www.laizquierdadiario.cl/El-Comite-Politico-del-Gobierno-en-su-laberinto). El cuidado de “la institucionalidad” por parte del PC refuerza justamente este escenario, en nombre de un “programa” que se deshace en sus manos.
Las demandas y aspiraciones de los procesos de movilizaciones, comienzan a chocar crecientemente con el Gobierno, la Nueva Mayoría, la derecha y toda “la institucionalidad”. La salida de este laberinto, pasa justamente por lo contrario, por la satisfacción de las demandas de la lucha de clases comenzando por terminar con toda la herencia de la dictadura, con una lucha independiente de toda la Penta-casta de los empresarios y sus políticos de la Nueva Mayoría y la derecha.