Los despidos fueron totalmente arbitrarios. Los trabajadores y trabajadoras denuncian que la empresa empezó a tomar gente con monotributo. No les permiten la afiliación sindical.
Miércoles 6 de febrero de 2019 20:38
Foto: La Nueva Mañana
Las aplicaciones de delivery podrían ser catalogadas por Clarín o La Nación como “la última moda” en la juventud de hoy en día. “Sos tu propio jefe”, “manejás tus tiempos”, “podés seguir estudiando” son algunas de las frases que usan estas empresas para esconder jornadas extenuantes, pagos miserables por cada pedido y una total falta de derechos laborales.
Dentro de las marcas más conocidas, Pedidos Ya fue la primera en instalarse a nivel masivo. Sus trabajadoras y trabajadores están registrados formalmente bajo el convenio de los empleados de Comercio y cobran un sueldo fijo, una excepción en el universo de la “economía colaborativa”. Los contratos son por 15, 24, 36 o 48 horas semanales, es decir que para ganar un sueldo decente tienen que pedalear 8 horas por seis días a la semana. Además, los horarios son rotativos –inclusive para quienes acrediten el cursado de alguna carrera– y siempre hay “errores” en los recibos de sueldo.
Esta semana, 14 empleados y empleadas de la empresa fueron despedidos de forma oral y sin previo aviso. Algunos casos fueron sin causa y otros bajo argumentos falaces, por no haber apercibimientos ni suspensiones previas. Al mismo tiempo, la empresa está tomando gente con monotributo, sin obra social, aportes, ni ART.
Un trabajador de Pedidos Ya habló sobre el tema con La Izquierda Diario. “Pedidos Ya es considerada un poco mejor que las otras aplicaciones porque estamos en blanco, pero tenemos un montón de reclamos por derechos que no se cumplen”. Respecto al sindicato, comentó que están en el convenio de Comercio, pero no los dejan afiliarse. “Cuando te querés afiliar a cualquier gremio, uno de los formularios lo tiene que firmar tu empleador; la empresa siempre se niega a hacerlo. Es decir que no tenemos delegados, ni amparo ante estos ataques”. Otro reclamo que tienen es el cupo femenino: a la empresa no entra ninguna trabajadora hace más de tres meses, bajo la excusa retrógrada de que las mujeres tienen más lesiones y carpetas. Pero los trabajadores y trabajadoras de Pedidos Ya se pusieron de pie: “Estamos intentando organizarnos para pararle la mano a estas empresas que se creen dueñas de nuestra salud, nuestro tiempo y nuestra vida”.