El Pacto de Toledo se está reuniendo en estos días, sin embargo las pensiones están por los suelos desde hace años. El aumento del IPC es necesario, pero insuficiente. Mientras los pensionistas se movilizan.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Viernes 21 de septiembre de 2018
Las reuniones del Pacto de Toledo se han encallado alrededor de la revalorización de las pensiones basadas en el aumento del IPC. Algo que parecía acordado entre Unidos-Podemos y el PSOE, ahora no está tan claro. La portavoz “socialista”, Mercé Perea plantea que hay que agregar otras variables en dicho cálculo. Perea coincide con su “colega” del PP, Gerardo Campos, en agregar otros indicadores como son los salarios, PIB o las cotizaciones.
Las mentiras de los medios burgueses
Llevamos meses, quizás años, siendo bombardeados con noticias sobre la quiebra del sistema públicos de pensiones, discursos sobre que la sociedad envejece, que nos morimos más tarde, etc., etc. Las grandes cadenas periodísticas, al servicio de las empresas del Ibex 35, tratan de montar el gran engaño. Sin embargo, nada dicen que los pensionistas llevan años con pérdida del poder adquisitivo.
Antes nos mentían diciendo que era imposible aumentar más que ese irrisorio 0,25%. El PP lo impuso unilateralmente. Ahora, si en lugar de un 0,25% se aumenta un 1,6% (que sigue siendo mínimo) nos dicen que habrá que pagar 1800 millones más. ¡Qué barbaridad! gritan los liberales. Estamos hablando de menos del 0,2% del PBI español. Ah, pero si hablamos de imponer un impuesto a la banca, ponen el grito en el cielo. La banca sólo puede recibir, como pasó con el rescate que estamos financiando los trabajadores y el pueblo.
Alrededor de 2,5 millones de pensionistas en el Estado español tienen ingresos que no superan los 860€ mensuales. Estamos hablando de una media de 934€ mensuales. Sin embargo, la pensión media para las mujeres es de 729 euros. Esto es así, porque hay 2,17 millones de mujeres cobrando pensiones de viudedad. En el caso de aquellas mujeres que se han podido jubilar, la cuantía también es menor a la media, 801€, puesto que cobran menos salarios o trabajaban menos años.
Más del 25% de las pensiones son inferiores a 600€, estamos hablando de 2,5 millones. Y las pensiones de viudedad de aquellas personas (ampliamente mujeres) mayores de 70 años no llegan a los 500€. ¿Cómo se le puede decir a una persona que cobra esa miseria que se conforme con el 0,25% de aumento? Ni tampoco que se conforme con 1,6%. Mientras el Ibex tiene ganancias previas a la crisis, los pensionistas y los trabajadores seguimos perdiendo poder de compra. Seguramente por eso las empresas ganan miles de millones.
En general, la cuantía de las pensiones no reconoce todo lo trabajado por los pensionistas en sus años jóvenes. Mucho menos aún en el caso de muchas mujeres, como se puede ver en las estadísticas citadas. Mucho habla este gobierno de las mujeres, del feminismo, etc., sin embargo, el sistema condena a nuestras madres o abuelas a pensiones desastrosas. En los años en los que somos físicamente más débiles, el capitalismo golpea duramente. Y, la escoria burguesa se atreve a decir barbaridades…
Habla la escoria
Las declaraciones del ex ministro Solchaga son por lo menos ofensivas, cuando aseguró que los pensionistas "no tienen razón, no pagaron ni la mitad de lo que perciben". Solchaga fue ministro de economía bajo la presidencia de González para iniciar la reconversión industrial con un reguero de despidos. Como buen neoliberal está en contra de elevar las pensiones más allá del 0,25%. Este personaje multimillonario participa en consejos de importante empresas y tiene un bufet para asesorar a grandes corporaciones.
Celia Villalobos, presidenta de la Comisión de seguimiento del Pacto de Toledo se atrevió a decir que “hay ya un número importante de pensionistas que está más tiempo en pasivo, es decir cobrando la pensión, que en activo, trabajando”. Para rematar con “Tenemos la obligación de decirles a los que hoy tienen 45 años: cuidado, preocupaos del ahorro”. De pensión, ni hablar, ¿no? No hay que olvidar a Villalobos cuando se quedaba dormida o jugaba con la Tablet en su escaño.
La Ministra Magdalena Valerio declaraba que el Gobierno de Sánchez no hará una ley unilateral, sino que buscará el consenso con todos los grupos políticos. Esto obviamente incluye un acuerdo con el PP y con Ciudadanos. La ministra calculó que desde 2018 a 2022 el aumento de las pensiones sería de 37 mil millones de Euros.
Los pensionistas llevan meses en lucha
Desde que los pensionistas cobraron esos “aumentos” de 8 o 12€ mensuales o recibieron la carta en la cual se anunciaba con bombos y platillos la “buena nueva”, comenzaron a movilizarse. En invierno desafiaron no solo el clima, sino, y sobre todo, al Gobierno. Euskadi es uno de los epicentros llenando cada lunes las calles. Exigen que las pensiones se actualicen de acuerdo al IPC y una pensión mínima de 1080€.
Estas movilizaciones provocan cierta preocupación en el Régimen del 78, puesto que muchos de ellos son históricamente votantes del PSOE o del PP. Es decir, de aquellos partidos que han perdido a los jóvenes en una gran proporción. Y, que ahora se arriesgan a perder a los mayores, aquellos que les conocieron cuando eran más jóvenes. Por eso ha vuelto a reunirse el “Pacto de Toledo”.
Esta semana, los pensionistas de Madrid se han manifestado en las puertas del Congreso de los Diputados. Fueron recibidos de la misma forma que cuando mandaba Rajoy, con palos. Los pensionistas quieren hacer valer todos aquellos mejores años de su vida para poder vivir sus últimos años con dignidad y entre los suyos. Por ello, volaron algunas vallas y la policía tuvo que aguantarse. Pablo Iglesias bajó a hacerse la foto y defenderles pero de la pensión de 1080 “ná e ná”.
Para resolver el aumento de las pensiones para que sean dignas, es necesario que el Estado haga un aporte importante. Ese aporte debe salir de la banca y las grandes empresas. No se puede consentir que las del Ibex 35 ganen miles de millones mientras el 25% de los pensionistas no llegan a cobrar siquiera 600€. Esto es necesario resolverlo cuanto antes.
Que paguen la banca y las grandes empresas
El agujero en el sistema público de las pensiones se debe a una caída en picado en los salarios y el aumento de la precariedad laboral junto a los altos niveles de paro que persisten. Para “tapar” éste agujero hay que imponer impuestos donde hay dinero: esto es en las grandes fortunas y las grandes empresas que ganan miles de millones como Amancio Ortega, Isidre Fainé o Juan Roig. A costa de las reformas laborales, caída salarial y precariedad, las empresas están ganando más que en los años precrisis, ya sería hora de que paguen ellos. Es necesario cuestionar la propiedad de las grandes empresas si queremos resolver cualquier problema social de cierta envergadura, pero una solución de este tipo no la defiende ningún partido parlamentario, ni siquiera Podemos plantea una medida tan elemental. Hay que expropiar a los expropiadores.