Frito lay, subsidiaria de PepsiCo en Guatemala. El sindicato SITRAFRITOLAY muestra su inconformidad por el abuso de la empresa hacia sus trabajadores.
Sábado 18 de abril de 2020
La trasnacional PepsiCo pretende que sus trabajadores circulen en horario de toque de queda porque, según argumentan, les urge restablecer los turnos que van de las seis de la mañana a las seis de la tarde. Vale aclarar que no se ha detenido para nada la producción desde la declaratoria presidencial de la cuarentena por el covid-19.
A los trabajadores les están extendiendo una carta solo firmada por el área de Recursos Humanos de la empresa. Sin embargo, al consultar a las autoridades correspondientes respondieron que ese documento no tiene ninguna validez y que, por lo tanto, a quien se sorprenda circulando en horario restringido de toque de queda y presente ese documento será detenido y puesto ante autoridades correspondientes.
Dentro de fábrica laboran muchos trabajadores que vienen de lugares muy lejanos y la ruta principal por donde pasa el transporte público queda a 10 o 15 kilómetros de distancia de sus casas, y desde ese punto la empresa ya no se hace responsable para cubrir ese trayecto, viéndose el trabajador en serios problemas para poder llegar hasta sus respectivos domicilios.
Esto después de que a inicios de mes el gobierno de Alejandro Giammattei endureciera las medidas restrictivas y toque de queda por el covid-19, pero que en los hechos implica una medida represiva para trabajadores que aún en medio de la epidemia son obligados a cumplir con la jornada laboral.
Ese documento es inválido para las personas que pudiesen ir a dejar o recoger a los trabajadores para cubrir esas distancias que la empresa dice no poder cubrir.
Por tal razón y aún cuando no se expresan aún paros generalizados contra este tipo de medidas, los trabajadores empiezan a organizarse, recuperando el método del paro como una medida de presión frente a la patronal para hacer presente sus exigencias y denuncias en medio de la contingencia sanitaria global.
Los trabajadores hacen responsable a PepsiCo Guatemala en caso de que un trabajador sea detenido o tenga que cubrir gastos de asesoría legal, excarcelación, multas y la limpieza de antecedentes penales, policíacos o cualquier otro gasto legal que los trabajadores pudiesen tener, así como daños a la integridad física y psicológica que las autoridades puedan llegar a causar.
A mayor represión, mayor organización.