La multinacional de los snacks que tiene como slogan “te hacen la vida más feliz” deja en la calle a 600 familias. Sus protagonistas, las trabajadoras que pelean por sus puestos de trabajo, cuentan por qué Pepsico cierra la fábrica.
Sábado 24 de junio de 2017 15:09
Pepsico, la multinacional líder en la fabricación de los Snacks más populares del mercado cierra su planta de Vicente López dejando un cartel pegado que le avisa a 600 trabajadores que hay “cese de operaciones”. El objetivo de la multinacional, relatan los trabajadores que resisten los despidos acampando frente a los portones de la planta, sería imponer la flexibilización laboral.
En sus millonarias campañas de publicidad difunden un slogan que sus Snacks “te hacen la vida más feliz” mostrando momentos de encuentro, de festejo, de felicidad que están muy distante de la realidad de sus trabajadores, que por años de trabajo pesado tienen sus cuerpos rotos. Lumbalgias, tendinitis, túneles carpianos, hernias de disco son las enfermedades con las que Pepsico rompe los cuerpos de sus trabajadores y los deja en la calle.
La “Peti”, como la llaman sus compañeros tiene tres hijos, está separada y hace 16 años que trabaja en Pepsico. “Estoy de licencia por ART y tenía que reincorporarme en estos próximos días. Me llamaron desde recursos humanos y me dijeron que la fábrica dejaba de realizar operaciones en esta planta y que luego me iban a llamar para explicarme como continuaba mi situación”
Natalia, está embarazada de 5 meses, había presentado todos los papeles como exige recursos humanos para tramitar su licencia al momento del nacimiento de su primer hijo. Hace 16 años que Pepsicoordena su vida, rotando en tres turnos de trabajo extenuante. Contra la precariedad, las condiciones de explotación, pelean desde hace años junto a la Agrupación Bordo, intentando frenarle la mano a la patronal ante cada atropello, efectivizando a los contratados, defiendo sus derechos, construyendo una conciencia de lucha. Hoy la multinacional las deja en la calle pero ellas, las protagonistas de esta lucha, junto a sus compañeras están dispuestas a dar batalla hasta las últimas consecuencias.
>La verdad que no nos esperábamos el cierre así tan de repente. El lunes se trabajó normalmente, había líneas produciendo. Había movimientos desde hace tiempo, veníamos denunciando que intentaban hacer un vaciamiento pero se les dificultaba porque siempre frenamos cualquier intento de atacar nuestras condiciones. Así como nosotras hay muchas mujeres, hay más embarazadas, muchas son madres, que alquilan, que están solas, que llevan su familia adelante.Había compañeros de expedición adentro el martes feriado y los hicieron ir y luego pegaron el cartel que avisa que cierran, así nos tratan, esto te da la pauta de lo que es esta patronal, no les importa nada, somos un númeromás.
“Esto te da la pauta de lo que es esta patronal, no les importa nada, somos un número más.”
>En el llamado te explican que hay que presentarte en Bouchard 557. La “peti” el día 28 y Natalia el 30 de este mes. “Supuestamente van a explicarnos por qué la empresa tomó esta decisión. Desde hace 16 años que trabajo en Pepsico y nunca había pasado algo así. Una vez por las denuncias de contaminación en el barrio, cerraron dos meses. Pero justamente invirtieron en saneamiento para seguir funcionando, en mejoras y extensión de la planta, entonces el cierre tiene otro objetivo.
>Sabíamos que en el depósito de Mar del Plata están haciendo tareas de esta planta, que bajaría un poco el trabajo, pero no al punto de cerrar en estas condiciones. Nos dejan a todos en la calle, somos 600 trabajadores con muchas situaciones, las madres solteras con hijos, los cuerpos rotos de muchos años de tareas pesadas, repetitivas. ¿Dónde vamos a conseguir trabajo con los problemas de salud que tenemos? Muchas dejamos la mitad de nuestra vida en esta fábrica, tenemos entre 30 y 45 años de edad y los cuerpos rotos.
>Una multinacional que tiene otras plantas en el país, Mar del Plata, San Luis y La Rioja, que gana millonadas, porque nosotros sabemos mejor que nadie todo lo que se produce, las maquinas funcionan, habían hecho arreglos en algunos sectores, es muy sorpresivo el cierre y es claro que no es porque no ganan plata, eso no se lo cree nadie, detrás del cierre es obvio que esta empresa tiene un plan para dejarnos en la calle,no les importa nada, somos un número, se deshacen de nosotros como material descartable.
PepsiCo es una de las multinacionales yanquis del rubro de alimentación con muchas ventas en el país. Produce Lays, Toddy, Tropicana, Quaker y Pepsi, entre otras reconocidas marcas. En 2016, a nivel mundial, obtuvo ganancias por U$S 10,3 mil millones, de las cuales el 8 % salieron de sus plantas de Argentina. Los números dan cuenta de que perdidas no tienen, dejando en claro que el objetivo del cierre es maximizar aún más las ganancias avanzando sobre las conquistas obreras para imponer la precariedad laboral.
>Conocen muy bien mi situación porque presente los papeles a recursos humanos ni bien confirme mi embarazo, pero no les importa la vida de los trabajadores. De un día para el otro te dicen que no laburas más. Hay otras compañeras embarazadas, sostén de hogar, que pagan alquiler, que tienen túnel carpiano, hernias de disco, lumbalgias, tendinitis. Así quedamos después de años de trabajo pesado, de tenernos en varios puestos cubriendo a los que están de licencia por ART, cosa que es constante acá, siempre hay de 10 a 15 compañeros de ART, porque te destruyen el cuerpo las tareas.
>La mayoría tenemos 10 años de antigüedad y las enfermedades laborales abundan, entonces vas de un lado a otro cubriendo los ausentes hasta que caes vos en ART. Así funciona PepsiCo, rompiendo cuerpos, siempre debatimos que si no nos cuidamos la salud entre nosotros, los compañeros, la empresa te rompe y te descarta.
“Pepsico te rompe el cuerpo y te descarta”
Lo tenían bien planeado relatan indignadas las trabajadorasmientras comparten un mate y conversan como sigue la cosa. Este cierre significa sacarse de encima a los que se organizan por defender sus derechos, la pelea cotidiana por mejores condiciones, porque no haya contratados ni despidosen Pepsico, enfrentándose al sindicato que es funcional a que la empresa aplique sus planes de explotación. Y eso lo vienen construyendo desde hace años, desde que Leo Norniela empezó a plantarse ante los ataques de la multinacional, un proceso de organización que hoy quieren sacarse de encima para imponer 100 % de precariedad laboral, afirman las aguerridas obreras.
>Quieren sacarse de encima a los quilomberos, como nos dicen a los que nos plantamos por defender nuestros derechos. Sobre todo a los que nos agrupamos en La Bordó, que hace años venimos parándole la mano a esta empresa, que conseguimos que no haya contratados, que denunciamos todo tipo de atropello. La empresa sabe bien que avanzamos en organizarnos y eso quieren destruir, necesitan imponer condiciones de precariedad, que si te enfermas no tengas licencia por ART, sino rajarte y reemplazarte por otro. Quieren avanzar sobre todas nuestras conquistas y manejarse con trabajadores tercerizados en su totalidad y nosotros somos una traba para que avancen en eso, nosotras aprendimos a plantarnos, nos llevó años ganar ese respeto.
>Cuando arrancamosa a trabajar con Leo Norniela empezamos a pelearla, fuimos generando otra conciencia, agruparnos por fuera del sindicato y eso también fue definiendo de qué lado estamos. El sindicato siempre metió su gente, acordaba todo con la patronal, dejaba correr todo y eso fue cambiando, fueron perdiendo representación, que la gente desconfié de su rol dentro de la fábrica y pasados los años la Bordo se fortaleció, gano las elecciones, conquisto la comisión interna, entonces se le puso difícil a la empresa lidiar con nosotros, eso quieren reventar, la organización por fuera del sindicato vendido. Los más viejos siempre nos comprometimos en pelear por mejorar nuestras condiciones, por hacer asambleas, que haya participación, debate, que los trabajadores tomemos en nuestras manos la organización.
>La mayoría estamos con nuestros cuerpos rotos, se te hinchan los brazos, no podeslevantar a tus hijos por la columna, por la tendinitis. Es muy difícil salir a laburar después de quedar así. No les importa tu salud, que estés embarazada menos. Se juegan a que la gente se desmoralice, sienta que se le acaba todo, que no les quede otra que aceptar la plata que te ofrecen de indemnización.
La vigilia en los portones, contra cualquier intento de vaciamiento, manifiesta que a pesar de las adversidades que dejóPepsico sobre los cuerpos rotos, dejando 600 trabajadores en la calle,no los detiene para luchar hasta las últimas consecuencias. En las palabras de “LaPeti, de Natalia y diversas trabajadoras se vuelve concreta la fuerza con las que están dispuestas a dar pelea, no bajan los brazos y así lo demuestran.
>Muchas estamos convencidas de que hay que luchar. Yo aunque este embarazada quiero estar, pelear junto a mis compañeros, somos 600 personas entre limpieza, expedición, producción, mantenimiento. Tres turnos de trabajadores que quedamos en la calle, asique la vamos a pelear hasta las últimas consecuencias. En Pepsico siempre conquistamos todo peleando, eso lo tenemos bien en claro.