Los negocios que Sebastián Piñera hizo en el mar peruano durante el juicio de La Haya hoy lo tiene frente a la Justicia e involucra a cercanos e incluso a su esposa.

Claudia Moreno Antofagasta, Chile
Martes 21 de marzo de 2017
El ex-presidente tiene el 9,10% de Exalmar a través de Bancard International Investment, una sociedad con domicilio legal en Islas Vírgenes Británicas. Registros públicos de la pesquera peruana revelan que Piñera está presente en su propiedad, al menos, desde agosto de 2012.
En pocas palabras, tras el litigio se generó un nuevo límite del mar en el cual Chile perdió 22.000 km de mar patrimonial como asimismo un área de pesca fina para empresarios nacionales, y el puerto de Arica quedó sin un frente de acceso directo a alta mar.
Perú, en cambio, logró aumentar su mar patrimonial a costa del chileno y, además, una porción de alta mar. Esto favoreció a empresas peruanas, entre ellas, Exalmar S.A., de la cual Sebastián Piñera es un importante accionista, a través de su sociedad Bancard, lo que nunca transparentó al país. Hasta el 2015, el actual Mandatario de Perú (PPK) era director. La inversión no fue parte del fideicomiso ciego. De este modo El Mostrador, medio chileno, sintetizó el gran negocio del ex mandatario.
Ahora el abogado querellante en el caso, Fernando Monsalve, solicitó a la Fiscalía oriente investigar las supuestas visitas que pudo haber realizado Sebastián Piñera a las oficinas de Bancard mientras fue presidente.
Mientras el abogado Hugo Gutiérrez, querellante en la causa, solicitó además la información de cuántas veces el ex presidente fue a Apoquindo #3000 (dirección de su oficina) durante su gestión y llamar a declarar a Cecilia Morel, Santiago Valdés, Pablo Wagner y Magdalena Piñera.
Pero Exalmar no es la única, según las investigaciones periodísticas de medios peruanos, Piñera tiene inversiones en otra pesquera peruana a través de su offshore creado en un paraíso fiscal.
De acuerdo a un reporte de la clasificadora de riesgo Pacific Credit Rating (PCR) de julio de 2016, el principal vehículo usado por Piñera para sus inversiones en el extranjero representa el segundo mayor accionista de la otra gran empresa pesquera. Posee el 3,58 por ciento de la propiedad de esta empresa que en 2014 tuvo ventas por US$195,2 millones, casi US$28 millones por sobre las de Exalmar ese mismo año.
Así es como se destapa la olla empresarial de Piñera, que involucra al político empresarial de derecha en los embrollos que le mantienen en una serie de causas ad portas de las elecciones presidenciales en Chile.
Exalmar y Dominga, son expresión de la codicia empresarial que ha marcado la vida del empresario, en un complicado periodo electoral, en que el pueblo trabajador y una serie de medios, no dejan pasar por alto estos hechos. Pero también sabemos que poco puede hacer la legalidad de los empresarios y las grandes corporaciones que protegen sus intereses, dictaminando irrisorias resoluciones que mantienen la impunidad de un puñado a magnates, mientras los miles de trabajadores, mujeres, estudiantes, mapuches, LGTBI, y diversos sectores oprimidos, son condenados a la represión del Estado en sus diversas formas.
Solo la independencia política del pueblo trabajador, de los empresarios, sus instituciones y sus partidos, por medio de una alternativa anticapitalista, socialista y revolucionaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud, que coloque como eje una asamblea constituyente libre y soberana, basada en la movilización, podrá socavar esta democracia para ricos, sirviendo como un punto de apoyo, para la lucha por sus demandas, y derribar este sistema de explotación y opresión.

Claudia Moreno
@abajoelcodigo