En medio del acuerdo entre el gobierno de Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha desatado manifestaciones en Argentina, el presidente Piñera y su gobierno apoyan al mandatario trasandino y los ajustes contra el pueblo trabajador.

Néstor Vera Médico.
Viernes 11 de mayo de 2018
“Solidarizamos con los esfuerzos del presidente Macri para enfrentar una economía vulnerable y alcanzar un gasto público responsable, en un escenario internacional complejo y cambiante”, de esta forma cita el comunicado que emitió el gobierno de Piñera en apoyo al gobierno de Macri en Argentina, donde se está desarrollando una crisis económica y política de grandes proporciones.
Frente a esta situación, la derecha trasandina acaba de firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, como un salvataje frente a la inestable situación económica que se vive. Pero este plan, lo que busca realmente es que esta crisis la paguen los trabajadores y sectores populares.
Entre las medidas que plantea el FMI destacan: bajar el salario, aumentar la edad de jubilación y reducir los gastos sociales. Esto se suma a las medidas de ajuste que ya había iniciado el gobierno de Macri junto a la antiobrera reforma laboral.
Estas son las medidas que avalan Piñera y su gobierno, para las que ofrecieron apoyo, incluso planteando que “el FMI puede ser fundamental en la creación de una red de seguridad financiera internacional”.
La derecha chilena busca dar soporte a uno de sus aliados, tal como lo hicieron con el gobierno golpista de Temer en Brasil. El gobierno de Piñera y la burguesía nacional es consciente que las cifras de crecimiento económico son volátiles, ya que se levantan sobre las bases inestables de la economía y la geopolítica internacional. Es decir, saben que en Chile se pueden abrir escenarios de mayores crisis económica y política.
Su solidaridad es también una señal de como los empresarios multimillorarios y sus políticos deben enfrentar estos escenarios, mostrando el verdadero rostro de los tiempos mejores.
Los ajuste de Macri y el acuerdo con el FMI han desatado diversas manifestaciones a nivel nacional por parte de organizaciones sindicales, estudiantiles, de mujeres y de la izquierda, denunciando este ataque al pueblo trabajador y pobre, que incluso recuerda la crisis vivida el 2001 que tuvo como resultado las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre. En este sentido el Frente de Izquierda y de los Trabajadores viene planteando un paro nacional activo y un plan de lucha para enfrentar estos ataques.
Es esta respuesta a la que Piñera, Macri y el conjunto de la burguesía en Latinoamérica teme y rechaza. Así como los empresarios y sus políticos levantan esta solidaridad reaccionaria, los trabajadores y la izquierda debemos levantar nuestra más amplia solidaridad con el pueblo trabajador en Argentina. Solo la organización y movilización de amplios sectores del movimiento obrero, en unidad con el movimiento estudiantil, desocupados, mujeres y pobladores, con un programa anticapitalista y con independencia de los empresarios y sus políticos, permitirá que esta crisis la paguen los capitalistas.