Decenas de estudiantes secundarios se han organizado para realizar jornadas de "evasión del metro", una iniciativa que ha tenido una importante aceptación, sobre todo de quienes vemos afectados nuestro bolsillo con el alza.

Joseffe Cáceres Trabajadora UMCE y vocera de Pan y Rosas Chile
Jueves 17 de octubre de 2019
Los 3 últimos días las noticias han estado plagadas de las fotografías y las acciones de movilización de decenas de estudiantes secundarios que se han organizado para realizar jornadas de "evasión del metro". Una iniciativa que ha tenido una importante aceptación, sobre todo de quienes vemos afectados nuestro bolsillo con el alza.
Tras las iniciativas desarrolladas por los estudiantes secundarios, diferentes reacciones han surgido. Por su parte la hipocresía de Piñera no ha esperado en salir, hoy en los medios de comunicación de manera enfática decía "condeno a todos quienes creen que pueden protestar sin respetar la ley. Cuando no se respeta la ley se esta atentando contra todos los demás".
A Piñera se le olvidan casos emblemáticos donde el no ha "respetado la ley ", y es que el no pago de las contribuciones de su lujosa casa en el Lago Caburgua, pareciera ser un recuerdo borrado de su cabeza. Tal cual lo fue el caso de corrupción que estuvo involucrado desde Banco de Talca, donde incluso huyo de la justicia.
La semana que pasó de manera inesperada y sin preguntaros a ninguno de quienes usamos cotidianamente el transporte público, nos percatamos de camino a nuestros puestos de trabajo que el pasaje del metro y Transantiago había aumentado en 30 pesos, llegando el total de este a los 830 en la hora punta. Es decir casi 50 mil pesos mensuales para solo para movilizarse.
Por si fuera poco, el ministro de economía, Fontaine, al estilo de Monckeberg el día de inicio del alza del pasaje nos orientaba a quienes lo utilizamos a " levantarnos de madrugada, para así no llegar al metro en la hora punta y ahorrarnos el alza de los 30 pesos".
Y es que quienes hoy pueden llegar a fin de mes con mas de 9 millones de pesos, fortaleciendo sus privilegios, dista de la realidad de los millones en Chile, que tenemos que vivir con a penas 350 mil pesos mensuales.
El transporte en Chile, debe parar de estar al servicio del lucro, y su utilización debiera estar al servicio de toda la población. De aquellos que damos la vida todos los días utilizándolo.
Los secundarios muestran ánimos que a muchos nos llenan de energía, mientras el gobierno el ultimo año se ha empecinado de manera sistemática a criminalizar a la juventud, elevando a través de sus políticas medidas represivas, como lo es el control preventivo de identidad, que con votos de la propia DC se ha abierto en el parlamento su legislación. Pero este objetivo tambalea cuando los recientes resultados de las encuestas muestran que la gente no le teme a la juventud, sino a los indices de violencia y su percepción.
La fuerza que muestran los secundarios, también expresa en ella un sentimiento de solidaridad para con sus padres, madres, hermanos que trabajan y utilizamos el transporte, pero esta no puede quedarse en solo esta fuerza desplegada, tiene que servirnos para poner el fin al negocio del transantiago y las empresas privadas que lucran, porque necesitamos conquistar el transporte como un servicio público que este al servicio del pueblo y la clase trabajadora, que tenga un precio costo, donde este tenga condiciones de calidad, no como hoy, que muchas veces nos sentimos viajando " de camino al matadero".
Que seamos trabajadores, usuarios y jóvenes quienes podamos decidir el funcionamiento de este, pero para esto, también es necesario que ante el alza de los precios del transporte, los organismos de los y las trabajadoras del metro, al igual que los organismos a nivel nacional de los y las trabajadoras y estudiantes fortalezcan una gran convocatoria para dar una respuesta organizada para enfrentar este ataque que millones estamos viviendo no solo en nuestros bolsillos, sino en nuestra calidad de vida.

Joseffe Cáceres
Trabajadora UMCE y vocera de Pan y Rosas Chile