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Red Internacional
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Juventud. Piñera nos arroja al hambre a les jóvenes y a nuestras familias: ¡Conéctate a la reunión online de Vencer!

El coronavirus se convirtió en una crisis sanitaria, que estos últimos días ha escalado en contagios y comienza a colapsar el sistema de salud. Con este virus, explota también el virus del hambre y la pobreza. Así lo dejaron claro trabajadores, jóvenes y pobladores de El Bosque y otras comunas. ¿Qué rol podemos cumplir les jóvenes y estudiantes en esta crisis?

Viernes 22 de mayo de 2020

Nos encontramos en la semana de más altos contagios, y está claro que el sistema de salud no da abasto; los gobiernos de la derecha y la ex Concertación la empobrecieron durante 30 años. Proliferan las denuncias de trabajadores de hospitales y ambulancias que señalan esta realidad, mientras Mañalich y el gobierno hacen oídos sordos.

El hambre y la precarización nos recuerdan cuál es el peor virus. Los testimonios de quienes se movilizaron en El Bosque y otras comunes eran claros; “quedé sin trabajo” o “me tienen el sueldo suspendido”, es la principal razón. La agenda de Piñera, para proteger a las y los empresarios, fue esta: permitir los despidos y promover las suspensiones laborales. Siendo ya más de un millón entre despedidos y suspendidos.

La única respuesta del gobierno han sido migajas -con bonos y canastas de comida que no alcanzan- y represión. La policía sigue mostrando su rol frente a la sociedad, el mismo rol que cumplió durante la revuelta: el de mantener el orden de los ricos y de una sociedad desigual. Mientras mantiene a casi 2 mil presos de la revuelta desde el 18 de octubre y la impunidad total para las violaciones a los DD.HH. ¡Libertad inmediata a los presos políticos de la revuelta! ¡Juicio y Castigo a los violadores de DD.HH.! ¡Fuera, Piñera!

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En la jornada de ayer, pobladores y pobladoras de la comuna de El Bosque salieron a las calles a protestar contra las condiciones de precariedad a las que nos ha arrojado este gobierno criminal para resguardar las ganancias de los empresarios con despedidos y suspensionesa a cerca de un millón de trabajadores, arrojandolos a la incertidumbre e incluso a pasar hambre junto a sus familias. Las respuesta de Piñera, ha sido coherente en su lógica, represión y demagogia, ofreciendo mercadería la cual sólo abarca al 13% de la población y solo dura 15 días, una burla. Y la burla no termina ahí, quien está encargado de estas cajas de alimentos insuficientes no es nada más y nada menos que Rodrigo Ubilla, el mano derecha del asesino Andrés Chadwick, primo y ex ministro del interior de Piñera, que fue el encargado de la represión durante la revuelta quiere administrar migajas para calmar el hambre que nos arroja este gobierno empresarial. Ilustración: @dibujoscontraelsistema 🎨👊💥

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Esta situación de hambre e incertidumbre nos afecta a nosotres y nuestras familias. Somos estudiantes endeudades, hijes de trabajadores, jóvenes precarizades obligades a trabajar en empleos basura, como call center, reparto o comida rápida, y ahora nos vemos despedidos o suspendidos en plena pandemia con todo el favor de la ley.

¿Cómo podemos estudiar y tener clases online? Varias y varios ni siquiera tenemos acceso a señal de internet, o a un lugar indicado para aprender. Otres, nos hemos visto obligades a buscar trabajo o alternativas para tener ingresos en familias afectadas por los ajustes. Y somos muchas las que además nos lleva el día entero cuidar de hijos y hermanos que requieren de atención permanente. ¡No están las condiciones para continuar las clases!

El estrés y la sobrecarga de “salvar” un año académico mientras nosotres, nuestras familias y vecinos se ven afectades, dañan nuestra salud. La educación de mercado también muestra su cara más miserable en esta crisis, donde no somos más que números. Las universidades e institutos nos continúan cobrando arancel, matrícula, deudas educativas; y los rectores se siguen llenando los bolsillos a costa de nuestra precarización.

Es necesaria la eliminación de emergencia de los pagos del CAE, aranceles y matrículas, en colegios, universidades e institutos de formación técnica; y el paso a planta y prohibición de cualquier despido a trabajadores de la educación, con el pago íntegro de sueldos, ya sean a contrata u honorarios. A la vez, peleamos por una educación 100% gratuita, financiada de forma integral por el Estado, acorde a las necesidades educativas, donde las decisiones las tome el conjunto de la comunidad.

Pero además, como jóvenes y estudiantes, podemos tener un rol muchísimo más activo en esta crisis, impulsando catastros y estudios desde nuestros cursos, carreras y facultades, sobre la realidad que están viviendo nuestres compañeres; y organizarnos codo a codo con trabajadores y pobladores para darles una salida.

Sería muy diferente si nuestros liceos o facultades se pusieran al servicio de enfrentar la pandemia. Ya hay ejemplos de establecimientos que se han puesto a fabricar respiradores o insumos de salud, como es el caso de la Usach; o de liceos que pueden usarse como refugios para personas que viven en la calle, como hace poco anunciaron en el INBA. Esto es algo que estudiantes, profesores y funcionaries podríamos impulsar.

Sin embargo, cada una de estas problemáticas son de directa responsabilidad del Estado. ¡Tiene que hacerse cargo! Por eso, exigimos la prohibición de los despidos y el fin de la ley de “protección” del empleo, que permite las suspensiones; y un sueldo de emergencia de $500.000 para todas las familias que lo necesiten, financiado por el impuesto a los más ricos. ¡Que la crisis la paguen quienes la generaron: los capitalistas!

La Confech y la Cones han guardado silencio, y han relegado nuestras demandas a simples medidas clientelares, cuando las problemáticas son mucho mayores. No es casual, teniendo a su cabeza al Partido Comunista y al Frente Amplio, que incluso han votado junto a la derecha leyes criminalizadoras o en contra de les trabajadores, como la ley antiprotestas o la ley de "protección" del empleo. Que la CONFECH, la CONES, la ACES y los organismos estudiantiles se pongan a la altura de esta situación. Deben convocar y organizar ya asambleas online donde las y los estudiantes discutamos de forma transversal y democrática cómo encarar esta crisis, en unidad con les trabajadores y el pueblo.

No nos podemos resignar, es momento de pasar a la acción. Existe otro camino posible. El que nos mostraron los jóvenes trabajadores de aplicaciones de reparto que se movilizaron la semana pasada al otro lado de la cordillera. O el que nos muestran las y los trabajadores del Hospital Barros Luco, que levantaron el Comité de Salud y Seguridad, donde hoy participamos más de 20 organizaciones sociales, territoriales, sindicales y estudiantiles.

Este es el camino que desde Vencer creemos que hay que seguir. Debemos organizar ya la resistencia, y una salida a la crisis donde no seamos nosotres quienes una vez más paguemos los platos rotos. Pero no solo para demandar estos derechos, sino que para cambiar todo de raíz. La pandemia ha demostrado que el capitalismo no sirve, y que no es más que miseria y represión para el pueblo trabajador y la juventud. Hace falta levantar una alternativa de la juventud, junto a las y los trabajadorxs, que sea anticapitalista y revolucionaria.

¡Súmate a la reunión online de Vencer, y organicémonos juntes por estos objetivos!