En Venezuela sigue la crisis política y para nadie es ajeno. Es así como la derecha internacional y nacional trata de adueñarse del mismo discurso de libertad de Estados Unidos, pero que en los hechos se demuestra que de libertad nada hay.
Miércoles 13 de febrero de 2019
En este sentido Piñera tras sus largas vacaciones lujosas que se tomó el mes pasado, se vuelve a integrar a su mandato y con un dialogo mucho más duro hacia Maduro, declarando vía twitter que “la dictadura de Maduro tiene sus días contados”, un abierto llamado a un golpe de estado en Venezuela.
También agregó: “El pueblo venezolano abrió las puertas de la libertad y democracia con coraje y alegría. Ahora deberá recorrer los caminos hacia un país libre, próspero y en paz”. Todo esto en un contexto donde Guaidó el día de hoy en una manifestación en Caracas, manifestó que la ayuda humanitaria ingresará el próximo 23 de febrero a su país, independiente de la negativa de Maduro, que en palabras del dirigente bolivariano Luis Mora: "La ayuda humanitaria es un Caballo de Troya: detrás vienen balas y bombas". Y sigue: "Aquí seguimos apostando a una salida pacífica, política, de consenso”.
Ante esto, Piñera en una conferencia de prensa afirmó que su gobierno está dispuesto a mandar ayuda humanitaria a Venezuela cuando se abran los canales de envío.
Y agregó: "Es fundamental abrir en forma inmediata los canales para que la ayuda humanitaria pueda llegar a Venezuela y aliviar el dolor y el sufrimiento que están experimentando tantos venezolanos por falta de alimentos y por falta de medicamentos; Chile está listo para que apenas se abran esos canales de ayuda humanitaria poder enviar ayuda al pueblo de Venezuela".
La hipócrita ayuda humanitaria de la derecha no es más que para incentivar el golpismo y la injerencia norteamericana Venezuela, se apropian del discurso de libertad pero que está más que comprobado que la derecha nunca ha buscado y buscará libertad, como se pudo ver en el golpe del 73 y posterior dictadura militar en Chile, que a todo esto cabe recordar que fue financiada por Estados Unidos.
Maduro tampoco se salva, y es que con su administración burocrática y autoritaria llevó al pueblo trabajador de Venezuela a la hambruna y precarización que viven hoy en día.
Es por esto que hay que apostar a una salida propia del pueblo trabajador venezolano a través de una Asamblea Constituyente, Libre y Soberana basada en su propia movilización, para cerrarles las puertas al golpismo y a la injerencia norte americana.

Sofía Ávila
Estudiante de Derecho de la Universidad de Antofagasta