Detrás de un discurso humanitario, Piñera y la derecha chilena, marchan en Cúcuta tras el golpismo y la política imperialista de Trump

Ricardo Rebolledo La Izquierda Diario
Sábado 23 de febrero de 2019
En el teatro, una farsa se diferencia de la comedia, en que a diferencia de esta última, no está necesariamente orientada a la risa, sino que pretende muchas veces generar vergüenza en el espectador; en general, a través de lo grotesco.
El viaje de Piñera a la fronteriza ciudad de Cúcuta, difícilmente puede ser clasificada de otra manera.
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Una “ayuda humanitaria” de parte del Gobierno, de cerca de $100 millones de pesos, que es difícil de comprender para las necesidades que Piñera dice urgentemente venir a cubrir, donde el solo viaje del avión Hércules de la FACH, y la nutrida comitiva que lo acompaña, equivale casi al costo de la “ayuda” misma.
Queda entonces fuera de discusión la “ayuda humanitaria”, que está lejos de ser el propósito. Ya en otras notas de La Izquierda Diario hemos dado cuenta de los intereses que acá están en tensión, y de los cuales Piñera y todo ChileVamos se han posicionado claramente.
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Una ubicación irrestricta, no solo detrás del golpismo venezolano, sino de la política exterior de Trump, el que no ha temblado en dejar en claro que incluso la vía militar es una opción para derrocar a Maduro.
Hace algunos días, el llamado de Trump en Miami a los militares venezolanos era clara, «Pueden aceptar la oferta generosa de amnistía de Guaidó y vivir en paz. Él no busca represalias y nosotros tampoco,…; la otra opción es que sigan apoyando a Maduro. Si eligen ese camino, no encontraran refugio seguro, ni escapatoria. Lo perderan todo».
Esta es la política detrás de la que marcha Piñera en Cúcuta, y que intenta cubrir difícilmente con un discurso humanitario, recordándonos, lo peor del golpismo de la derecha chilena.