El PTS propuso a sus aliados del Frente de Izquierda conformar listas comunes en todos los distritos. Pero en varias entrevistas el dirigente del PO no habla de eso y vuelve sobre argumentos falaces.

Guillo Pistonesi Dirigente nacional del PTS. Miembro de la Mesa Nacional del FIT | @GuilloPistonesi
Domingo 4 de junio de 2017 02:50
En el marco de una propuesta que le hizo el PTS a sus aliados del Frente de Izquierda para conformar listas comunes en todos los distritos, y que se quedó en seguir discutiéndola el martes próximo 6 de junio en la Mesa Nacional, en numerosas entrevistas publicadas o emitidas los últimos días, Néstor Pitrola no habla sobre la misma y vuelve una y otra vez sobre dos argumentos falaces.
El primero de ellos plantea que las PASO son un mecanismo que no puede ser utilizado por el Frente de Izquierda para dirimir el orden de las listas, pues la burguesía y sus partidos van a incidir en el resultado, jugando para alguna de las listas contendientes. En segundo lugar, sostiene que Nicolás del Caño se cambió de domicilio a la provincia de Buenos Aires con el único objetivo de dar una lucha interna dentro del FIT contra el PO, y particularmente contra su persona, ya que supuestamente él es que por orden y gracia de no se sabe quién, es el que debe, por enésima vez, encabezar la lista de candidatos a diputados por la provincia.
Vayamos por parte.
PO 2015: "Las PASO aseguran el desarrollo y la unidad del Frente de Izquierda"
Cuesta entender el argumento que hoy utiliza el PO para afirmar que ir a dirimir el orden de las listas en las PASO sería algo así como "letal", cuando hace exactamente dos años decían lo contrario. "Si no te gustan mis principios, tengo otros", como decía Groucho Marx.
No vamos a aburrir al lector con citas. Pero es necesario detenerse en algunas de ellas para comprender este giro abrupto de 180 grados por parte de los compañeros.
Casi dos meses antes del cierre de listas para las PASO 2015, el PO publica un artículo titulado "Preparemos a fondo las PASO del Frente de Izquierda", donde se plantea como "campaña" el ir a las PASO contra el PTS. Allí se afirma que el PO "realizó una enérgica campaña presidencial por Altamira" aún antes del acto que realizaron el 8 de noviembre de 2014 en el Luna Park y que "Para dar un impulso decisivo a la campaña específicamente presidencial, llamamos a desarrollar a fondo las Paso del Frente de Izquierda" (sic).
A las pocas semanas, el 28 de mayo, publican otro artículo titulado "Las PASO aseguran el desarrollo y la unidad del Frente de Izquierda". Huelga redundar en citas con ese título.
El 30 de mayo y faltando 20 días para el cierre de listas, el PTS le presenta una propuesta integral para conformar listas comunes en todos los distritos, encabezada por la fórmula presidencial "Altamira-Del Caño", como se puede ver en esta nota.
La respuesta del PO, acompañado por IS, no tardó en llegar. A los pocos días, el 4 de junio, titulan "Vamos a las PASO del Frente de Izquierda". Allí, en comparación con lo que hoy dicen, hay una frase de antología: "El resultado de las Paso del Frente de Izquierda será desigual, en algunos distritos ganará una lista y en otros distritos ganará otra, pero asegurará una lista de todo el Frente de Izquierda. Servirá para mantener el principio de la rotación, que el PTS ha ratificado en forma pública con el anuncio de la rotación de Del Caño y la asunción Soledad Sosa, del PO, de la banca del Frente de Izquierda de Mendoza".
Del Caño y la Provincia de Buenos Aires
Como bien saben los compañeros del PO, Nicolás del Caño vive en Buenos Aires desde que asumió como diputado nacional en diciembre de 2013. En el ‘14 era normal prender los televisores a la mañana y ver en los canales de noticias a Del Caño junto a los bravos trabajadores de Lear luchando contra los despidos y la represión del gobierno kirchnerista, semana tras semana, lo que llevó a una provocación de la patota del SMATA, llevada por Julián Domínguez, en la propia cámara de diputados, algo que todos los bloques políticos se vieron obligados a repudiar en el propio recinto. Nicolás no sólo es un militante revolucionario desde que tiene 13 años, sino que fue uno de los organizadores del sindicato del ajo en Mendoza, los trabajadores más explotados de la provincia. Como candidato presidencial en 2015 recorrió todo el país. Además de los viajes para difundir las ideas y el programa del FIT, estuvo en Ushuaia solidarizándose con los docentes en lucha y en Río Gallegos, junto a los estatales que peleaban contra el entonces gobernador Daniel Peralta. A fines del 2015 dejó su banca de diputado para que asumiera, cumpliendo la rotación acordada previamente en el FIT, Soledad Sosa.
Que alguien de la izquierda sostenga que Del Caño, un militante de la clase obrera, "no es de la provincia", verdaderamente linda con lo reaccionario.
Como sostuvimos una y otra vez, tanto en las reuniones de la Mesa Nacional del FIT como en diversos artículos y cartas, sencillamente sostenemos que Nicolás del Caño, quien fuera el candidato presidencial de todo el Frente de Izquierda, es el mejor compañero para encabezar la principal batalla política de este año, que es la elección en la provincia de Buenos Aires, porque tiene todas las condiciones de superar el techo histórico de la izquierda en la provincia y, quizás, lograr conquistar más de un diputado para el FIT.
Análogamente propusimos que la otra compañera que integró la fórmula presidencial del FIT, Myriam Bregman, reconocida como la principal vocera del FIT en la Ciudad de Buenos Aires, fuera la candidata a diputada en una elección en la que hay que lidiar con Luis Zamora, quien se presenta cada dos años con el único objetivo encubierto de impedir que la izquierda clasista pueda obtener un diputado por la Ciudad. Sin embargo, en pos de lograr un acuerdo y que el PO también tenga una cabeza de lista en CABA, propusimos que la postulación de Myriam quedara al arbitrio de la decisión de los compañeros del Partido Obrero.
"Abandona Mendoza y la banca conquistada", plantean los dirigentes del PO y sus laderos de Izquierda Socialista. Una vez más debemos preguntarnos por qué se ningunea de una forma tan flagrante a la principal referente del Frente de Izquierda en Mendoza, Noelia Barbeito. La compañera no sólo obtuvo el mayor porcentaje de votos para el cargo de gobernadora de un candidato de izquierda en toda la historia, el 10%, sino que estuvo muy cerca de conquistar una nueva banca por Mendoza en la difícil y polarizada elección presidencial del 2015, sacando un 50% más de votos que la fórmula presidencial de Del Caño-Bregman. Por lo tanto, si Del Caño se desempeña políticamente en Buenos Aires hace más de tres años y Noelia Barbeito es la principal referente hoy por hoy del FIT en Mendoza, todas las apreciaciones negativas sobre el caso tienen como único y pequeño objetivo sostener que Pitrola debe seguir siendo la cabeza de lista de diputados por la provincia de Buenos Aires, como lo viene haciendo desde que se fundó el Frente de Izquierda.
Sobre la naturaleza de las PASO
El PTS siempre sostuvo que las PASO eran un "último recurso" para mantener la unidad del FIT, en caso de no abordar a un acuerdo sobre el orden de las listas, como lo logramos en 2011 y 2013. En 2015, como se puede ver en las notas acá citadas, buscamos hasta último momento lograr una lista única para las elecciones nacionales, luego de haber sellado acuerdos en las elecciones locales adelantadas de Neuquén, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y CABA. Esto fue rechazado "in limine" por el PO (seguido por IS) que entonces consideraba a las PASO un gran elemento para intentar marginar al PTS del Frente de Izquierda y avanzar en acuerdos con otros grupos, como el del Perro Santillán en Jujuy, con el que Altamira había firmado un acuerdo por fuera de toda discusión en el Frente de Izquierda (el mismo Santillán que expulsó al referente del FIT jujeño Alejandro Vilca del sindicato municipal y luego ha festejado que Milagro Sala sea una presa política, mientras sostiene un acuerdo con el gobierno represor del gobernador Gerardo Morales).
En 2009 criticamos el proyecto del kirchnerismo por sostener que había una injerencia del Estado en la vida de los partidos políticos y, particularmente, por el piso proscriptivo que imponía: la necesidad de pasar el 1,5% para poder participar en las elecciones generales.
Desde su inauguración como método en 2011 quedó demostrado que en las PASO la injerencia de la burguesía, sus medios y sus partidos en la izquierda, es idéntica a la que se manifiesta en cualquier elección general: los medios masivos y la mayoría de los periodistas están manejados por los grandes grupos capitalistas y la publicidad en la vía pública y en las redes sociales queda en manos de los partidos que manejan los millones que les otorgan los "Odebrecht" de turno. Esto, reiteramos, sucede tanto en las PASO como en las generales.
Por fuera de esta cuestión, que hace a la "naturaleza" de toda elección burguesa, la conclusión de que una fuerza política puede incidir en los resultados de las PASO de otra, carece de sentido práctico, ya que las PASO se han convertido de hecho en una suerte de "primera vuelta" donde cada alianza, partido o sector busca llegar de la mejor manera posicionado para las generales. Para que se entienda: ni FPV, ni Cambiemos, ni el Frente Renovador estuvieron ni están en condiciones de "mandar" electores para torcer los resultados de unas PASO como las del Frente de Izquierda, porque están muy ocupados en tratar de sacar la mayor cantidad de votos ellos mismos.
No entender esto inhabilita para explicar cómo los votos en la PASO 2015 de la lista encabezada por Altamira y la de Del Caño sumaron 732.000 y dos meses después, en las generales, el FIT sacó en la categoría presidencial 812.000, 80.000 votos más.
No se puede desmerecer o despreciar a los cientos de miles de trabajadores, estudiantes, mujeres que luchan por sus derechos que deciden ser "electores" del FIT, la única coalición nacional que sostiene la independencia política de los trabajadores y tiene un programa anticapitalista y socialista, por un gobierno de trabajadores.
Esto no significa que no sigamos bregando por la derogación del piso proscriptivo del 1,5%. Consecuentemente, Myriam Bregman votó en contra de toda la reforma política en general y de los artículos que sostenían el 1,5% en particular, mientras que los compañeros del PO se abstuvieron en estos últimos.
Un llamado a la reflexión
El solo insinuar una ruptura del FIT porque no se logra un acuerdo de candidaturas es un dislate sin sentido. Leyendo los archivos, cualquiera podría inferir que para el PO las PASO son "necesarias" cuando opina que va a ganar y son una suerte de tragedia cuando piensa que puede perder. Ni lo uno ni lo otro.
Por otra parte, una ruptura del FIT, incompresible para los miles de trabajadores y estudiantes que han encontrado en nuestro Frente un canal para avanzar hacia posiciones de clase con un programa anticapitalista, no dejaría de desarrollar "la interna" de la izquierda, ya que la compulsa se daría igual en agosto, pero también eventualmente en octubre (entre las listas que logren superar el piso proscriptivo), dificultando la posibilidad de conquistar nuevos diputados obreros y socialistas.
La postura del PTS ha sido clara y consecuente. Bregamos por un acuerdo nacional en todos y en cada uno de los distritos. De no lograrlo, volvamos a utilizar el recurso de las PASO, como el PO impuso en 2015, para conformar el orden de las listas e ir todos juntos a pelear contra el gobierno ajustador y la oposición colaboracionista del PJ/FpV y el massismo y conquistar la mayor cantidad de diputados y legisladores posible para fortalecer la lucha de los trabajadores, las mujeres y la juventud.