Hoy 8M la tierra temblará, con la fuerza de millones de mujeres que a nivel mundial nos movilizaremos. Aquel es el potencial que hoy hemos conquistado, y del que podemos contagiar a cientos de miles de trabajadores, estudiantes, inmigrantes, diversidad sexual, pueblo mapuche. Para conquistar así nuestras demandas, pero también, para ir por muchísimo más.

Nancy López Profesora. Agrupación Nuestra Clase
Viernes 8 de marzo de 2019
El movimiento de mujeres hemos salido a la ofensiva hacia este 8 de marzo, con decenas de intervenciones, protestas y movilizaciones, a nivel nacional e internacional. Cientos y miles de compañeras se han incorporado a la lucha por nuestros derechos, lo que ha instalado en sectores cada vez más amplios la ineludible discusión respecto de la opresión sobre la mujer y cómo conquistaremos nuestras demandas.
Y en este contexto es que el Frente Amplio, con su diputada Camila Rojas, acompañada de Camila Vallejos (PC), presentaron esta semana sus 8 medidas para avanzar hacia una educación no sexista y educación sexual integral, en una carta, también firmada por Christina Girardi (PPD), y dirigida hacia la Ministra de la Mujer, Isabel Plá y la de Educación, Marcela Cubillos.
Pero nosotras sabemos quiénes son esas ministras y el gobierno al que pertenecen. Son quienes históricamente nos han negado todos nuestros derechos, aunque en las movilizaciones del pasado mayo hayan querido también posar de feministas, como si estuviesen a favor de nuestras demandas.
¿Cuánto demoraron en mostrar su verdadera cara? Cecilia Pérez, vocera de gobierno, dijo que “no hay que hacer huelga”. La Ministra Isabel Plá, que esta movilización convertirá las demandas en “una bandera de lucha politizada”. Cecilia Morel, primera dama, planteó que la huelga “causa divisiones”. Van Rysselberghe, diciendo que las banderas del feminismo “no son de la izquierda, sino de las mujeres”. Julio Martínez, Concejal UDI de Ñuñoa, llegó a lamentarse de que no nos regalen flores y chocolates. Y para qué decir Piñera, quién afirmó que la huelga de este 8M sería innecesaria, porque “el gobierno tiene asumida su causa”.
El gobierno de la derecha es anti mujeres, anti izquierda y anti movilización, y así lo muestran claramente sus dichos. La única causa que tiene asumida el gobierno de Piñera, es la de resguardar los intereses de los grandes empresarios que viven a costa de nuestro trabajo y el de nuestros compañeros, así como los de la Iglesia misógena y su moral conservadora para, de fondo, proteger todo este sistema de opresión y explotación.
A la derecha hay que enfrentarla, pero ¿cuál es la unidad necesaria?
Las ocho medidas presentadas por las diputadas de la “oposición” (FA, PC y PPD), lo que proponen son una serie de medidas para escuelas, liceos y universidades, como entregar educación sexual integral y gratuita en todos los niveles educativos, integrar educación no sexista en la Ley General de Educación, un enfoque de género en la formación docente, así como cambios a la Ley de Educación Superior, explicitando por ejemplo, la necesidad de políticas transversales frente a los casos de violencia de género en las instituciones educativas, entre otras modificaciones y medidas.
Pero lo que es para no creer, es que al mismo tiempo que presentan estas medidas, frente a un gobierno que marcadamente está en contra de nuestra lucha y movilización, la propia Camila Vallejos (PC) sale a responder a Isabel Plá que “necesitamos que ella sea parte de esta lucha".
¿Enserio necesitamos a la derecha machista, homofóbica y conservadora “de nuestro lado”? ¿Estaría si quiera planteado conquistar alguna de nuestras demandas, si nos aliáramos con ellos y ellas? No es con ellos/as con quienes tenemos que consensuar un programa de educación no sexista. Es completamente utópico tan solo imaginarlo. Ellos y ellas son, al contrario, nuestras principales enemigas y enemigos. A las Plá ni a los Piñera los queremos de nuestro lado, porque la única forma de arrancarles nuestras demandas, será precisamente enfrentándonos a esos intereses.
El problema de la política del Frente Amplio, de buscar alianzas con los partidos de la ex Nueva Mayoría, para presentar proyectos de ley que puedan aprobar, a través de maniobras parlamentarias, y movilizar exclusivamente para marcar hitos que les dejen en mejores posiciones hacia el Congreso, es que es una estrategia que nos lleva a rebajar nuestras expectativas y devaluar nuestras propias fuerzas, y en última instancia, nos hace renunciar y dejar para un futuro indeterminado, cada una de nuestras demandas más profundas.
Lo que vimos en la enorme lucha que dimos por el aborto legal, libre, seguro y gratuito, fue que si la movilización y lucha en las calles se hubiese hecho bajo un plan de lucha, que hubiese articulado también a nuestros compañeros estudiantes y trabajadores, así como otros sectores movilizados, nuestras fuerzas efectivamente hubiesen dado para ir por la conquista de aquel derecho y, seguramente, por mucho más que eso. Pero ¿qué hizo el FA? Una interpelación parlamentaria al Ministro de Salud Santelices y la presentación de una modificación al Código Penal para la despenalización del aborto.
Nuestra potencialidad es enorme ¡Despleguémosla en las calles y contra la derecha y Piñera!
Ninguna modificación legislativa, por sí sola, será capaz de acabar de raíz con los abusos, la violencia machista, los acosos o femicidios. Porque la única forma de acabar con todo aquello, es acabando también con este sistema capitalista de opresión y explotación, al cuál solo se le puede enfrentar con la fuerza organizada de las y los trabajadores luchando junto a todos y todas a quienes el capitalismo no nos beneficia.
El mayo feminista colocó con movilización, la discusión respecto de las diversas formas que adquiere la violencia machista en nuestra sociedad, sobre todo en Universidades y Liceos donde nos movilizamos. Pero aun así, aparece por ejemplo Hernán Henríquez, Decano de Ciencias de la USACh, diciendo a las y los trabajadores de la Facultad que le parecía “el colmo de ridículo” que algunas organizaciones estuviesen preparando una huelga por el 8M.
Pero son él, y cientos más, las autoridades que a pesar de ir totalmente en contra de los derechos que hoy nos proponemos conquistar, se perpetúan en sus cargos de poder. Pero ellos y ellas, tienen toda una institucionalidad a su favor, que reproduce y perpetúa la violencia machista, fundamentalmente a través del autoritarismo que se expresa en cada aspecto, como en nuestras mallas y currículums, en la perpetuación del trabajo precario que afecta fundamentalmente a mujeres, y en que de fondo, no seamos estudiantes, funcionarios y funcionarias, junto a docentes, sobre todo las y los más precarizados, quienes tomemos en nuestras manos todas las decisiones respecto de nuestros espacios de estudio y trabajo.
Podríamos hacer millones de modificaciones legales, pero aquellas “por acumulación” jamás van a poder cambiar el problema estructural. De ahí que nuestra única salida sea la organización y movilización por nuestras demandas, como el aborto legal, libre, seguro y gratuito, pero con total independencia de los partidos de la ex Nueva Mayoría, que en todos sus gobiernos ya nos negaron nuestros derechos. Y necesariamente, en alianza con la clase trabajadora y todos los sectores oprimidos.
Porque además, desde el movimiento de mujeres podemos plantearnos ser factor de articulación, de otros sectores a los que Piñera busca atacar, como quienes somos estudiantes y luchamos por una educación completamente gratuita y sin filtros de clase para acceder; así como quienes son trabajadoras y trabajadores, y les atacan con despidos y una reforma laboral que solo busca precarizarles aún más; o como con el pueblo mapuche, que ha dado una lucha histórica y ejemplar en La Araucanía, frente a la sistemática política de represión por parte del Estado.
Aquel es el camino que tenemos que seguir. El de las chaquetas naranjas, despedidos del Ferrocarril de Antofagasta, que se unificaron en su lucha a los pañuelos verdes; el de las decenas de compañeras que lucharon por el aborto legal y luego se organizaron y pelearon junto a los portuarios en Valparaíso; o el de la propia marcha contra la violencia, un 25 de noviembre donde miles también nos manifestamos en cada cántico y panfleto, en contra del asesinato del compañero Camilo Catrillanca.
Con aquella fuerza, unificada tras un objetivo, y organizada tras un plan de lucha serio y desde las bases, podríamos conquistar cada uno de nuestros derechos, pero además, tendríamos la potencia necesaria para enfrentar decididamente cada reforma precarizadora que nos quiere pasar el gobierno de Piñera, así como también, incluso enfrentar al imperialismo de Trump, que busca ofensivamente recolonizar toda América Latina.
Aquella es la perspectiva que en todo el mundo, miles de compañeras, estudiantes y trabajadoras, levantamos desde nuestra agrupación, Pan y Rosas. Y esas son las banderas que hoy, el día internacional de la mujer trabajadora, levantaremos con fuerzas. Por eso es que marcharemos junto a las compañeras de la Comisión de Mujeres del GAM, junto a quienes ya impulsamos una asamblea con cientos de asistentes para preparar este 8M, y con quienes hoy nos juntaremos para marchar a las 18.00hrs, desde la Plaza Central del propio GAM. ¡Súmate con nosotras este 8M!

Nancy López
Profesora. Agrupación Nuestra Clase