×
×
Red Internacional
lid bot

GÉNERO. Polémica con la asignación no elegida de sexo en un videojuego

Los creadores de Rust prometieron que iban a incorporar personajes de mujeres al videojuego, pero no se sabía como exactamente. Pues bien, ya sabemos que el sexo del personaje no será decisión de quien juegue, sino una decisión al azar, igual que el color de piel.

Verónica Landa

Verónica Landa Barcelona | @lierolaliero

Jueves 14 de abril de 2016

Rust es un videojuego sandbox multijugador online. Un juego sandbox es aquel que no es lineal y está enmarcado en una zona abierta donde puede seguir la historia principal o las misiones secundarias, tengan o no relación con la principal. El videojuego fue un fenómeno masivo desde su lanzamiento y conquistó a miles de jugadores en todo el mundo.

Hace un año los creadores de Rust, Facepunch Studios, añadieron una característica al juego: quitó la posibilidad de, a la hora de crear tu personaje, elegir el color de piel, asignándolo al azar. Esta decisión tuvo mucha repercusión en medios de comunicación que no dudaron en señalarlo como “un tanto contra el racismo”. La novedad fue acogida por la comunidad de usuarios y usuarias –que las hay-, en general, elogiada y bien recibida.

Facepunch Studios ha presentado un nuevo cambio en el videojuego. Esta vez no dejarán elegir el sexo, que no género como dicen algunas publicaciones, a la hora de crear tu personaje. La mitad de gente usuaria ha visto la trasformación de sus personajes a mujeres. La elección se hizo en base a elementos de sus SteamID (número asignado en una red Steam) y se asocia a ella de manera permanente.
Al contrario que con la novedad del año anterior, la polémica está servida con la asignación de mujeres como personaje con el que jugar. Una de las preocupaciones de los usuarios era si esta novedad iba a suponer cambios en el videojuego más allá de la skin del personaje: fuerza, velocidad, etc.

Como con la adjudicación del color de piel al azar, los creadores de Rust han explicado el porqué de esta decisión. Para ellos es una manera de luchar contra la discriminación hacia las mujeres, sobre todo en los videojuegos.
Las quejas también iban contra la imposición de un sexo a lo que uno de sus desarrolladores contestó lo siguiente “Entendemos que este es un tema delicado para mucha gente. Entendemos que ahora te puede tocar un género con el que no te identificas en la vida real. Entendemos que esto pueda provocarte malestar y que haga que no quieras jugar más. Técnicamente nada ha cambiado, ya que la mitad de la población vivía con esos sentimientos. La única diferencia es que lo que lo que hace que sientas así ahora es tu SteamID no tu género”.

El mundo de los videojuegos está muy marcado por los roles de género y concepciones machistas de los mismos. Este solo es un nuevo episodio de la “incomodidad” que despierta en algunos usuarios su ruptura. Que se genere tanto rechazo a la imposición del sexo femenino, pero no se dijera ni una palabra por la imposición del sexo masculino dice mucho de lo conservador que llega a ser este mundo.
Respecto a los roles de género en los videojuegos, algunos claros ejemplos son la falta de mujeres como personajes principales o en el caso de que los haya su hipersexualización, como por ejemplo en el caso de Lara Croft. Además, muchas de las mujeres de los videojuegos son creadas sin ninguna autonomía personal, como en el caso de los cientos de personajes que no saben valerse por sí mismos y necesitan la ayuda de terceros, en su mayoría hombres.

Los videojuegos son solo un reflejo de esta sociedad patriarcal. Aunque iniciativas como las de Rust son bienvenidas por la visibilización que suponen de la desigualdad y el machismo en los videojuegos, sin embargo seguirán siendo marginales si el patriarcado sigue siendo el sistema que, junto al capitalismo, oprime a la mitad de la población mundial, las mujeres, y explota a las mayoría de ellas: trabajadoras, jóvenes, precarias e inmigrantes.