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Red Internacional
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CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL. Pollyana Rivera, la carta de la UDI para la Mesa Directiva de la Convención

La Constituyente por el Distrito 1 - Arica, Putre, Camarones y Gral. Lagos, manifiesta "Mi corazón es más republicano”, dice la constituyente que durante todo el proceso de campaña se autoproclamó “independiente”, ante propuesta de los gremialistas para la vicepresidencia a la Mesa Directiva.

Domingo 11 de julio de 2021

En medio de las diversas situaciones que han acontecido desde el principio de la Convención Constitucional, hemos podido ser testigos también de las posiciones y jugadas de la derecha por ganar un poco de terreno, no tardando en interponerse a las mínimas y tibias medidas ya resueltas en las primeras sesiones.

En medio de todo el debate administrativo, que poco ayuda para resolver los problemas inmediatos y urgentes de la realidad, como la lucha por la libertad de las y los presos políticos, donde la constituyente por el D1 tiene una posición clara: “Es un tema que a los convencionales no nos compete”.

Esta es la carta que se juega la UDI para la vicepresidencia de la Mesa Directiva a través de Pollyana Rivera, quien durante toda su candidatura se planteó como “independiente”, pero comparte profundos acuerdos y es públicamente apoyada por el Partido Repúblicano de Jose Antonio Kast.

Parte de una maniobra común que primó durante el proceso de campaña, para acaparar votos desde el sentido común “anti partidos”, en pos de llevar agua para el molino hacia sectores más extremos, en este caso de la derecha. Práctica de la política sucia de los partidos tradicionales. Insólitamente, la constituyente sigue aseverando su “independencia”, manifestando que “me eligieron porque represento primero el rostro femenino de la Convención, soy de regiones y también independiente”.

¿Qué hay detrás de esto?

Con un discurso de unidad e inclusión democrática, la supuesta constituyente “independiente” busca sembrar la ilusión de llegar y ceder frente acuerdos que encuentren dentro del marco “de lo posible”, de hecho lo dice con una declaración, manifestando que “queremos avanzar y no bloquear los diálogos”, asumiendo que "para llegar a acuerdos hay que ceder”. La instalación de esta lógica, que no es solo de la derecha, también compartida con algunos sectores de la ex-Concertación y el Frente Amplio, buscan aislar y criminalizar a cualquier posición que busque ir más allá de las trampas de este proceso, que cada vez se ven más claros.

Esto no es casualidad, la derecha apuesta dentro de este proceso constitucional, que nada cambie de forma profunda, manteniendo la herencia de la dictadura, con precarización laboral, pensiones miserables y saqueo empresarial a costa de la destrucción del medio ambiente. Es por eso que les conviene instalar esta falsa ilusión de unidad y todo este discurso de independencia, intentando a través de caras nuevas, posicionar figuras que apoyan la perpetuación de la Constitución de Pinochet. Buscando de esta forma, dejar fuera cualquier posición que amenace la continuidad de un proceso relativamente “tranquilo y pacífico”, como parte de toda esta “gran fiesta de la democracia”.

El respeto a los poderes constituidos o la movilización para liberar a las y los presos políticos y conseguir las demandas de la rebelión de octubre

Sectores de la derecha, incluso de extrema derecha como el que representa Pollyana Rivera son quienes de primera, niegan la existencia de presas y presos políticos en Chile, justifican la represión y toman como bandera la defensa de la institucionalidad, para preservar la constitución heredada de la dictadura, para precisamente mantener sus privilegios. A pesar de ser minoría, son ofensivos y con ayuda del gobierno, ya han comenzado a usar las trampas cocinadas.

Los sectores como el Frente Amplio, el Partido Comunista y parte del Partido Socialista, impulsaron una declaración que deja claro el respeto por los poderes constituidos al declarar que “La Convención no puede extralimitarse en sus funciones”. Mientras que La Lista del Pueblo y las Vocerías de los Pueblos, solo se limitaron a realizar una exigencia al gobierno y al ejecutivo la urgente aprobación de la ley de indulto, sin hacer un llamado a retomar las movilizaciones, siendo esta la única forma como podremos conseguir nuestras demandas.

Con una izquierda en la Convención Constitucional que se adapta a sus trampas y tiene el sentido de negociar y pactar, incluso con la derecha o haciendo un llamado a confiar en las mismas autoridades o instituciones que han perpetuado la represión y la impunidad, solo pensando en presionar para conseguir estas demandas. Frente a esos métodos y sus estrategias, solo hacen que se alimente la ilusión de que algún día los empresarios y el gobierno cederán a nuestras demandas sin resistirse.

Ya no basta con actos simbólicos, al parecer la Convención Constitucional se puso de rodillas con esta declaración frente a las instituciones del régimen, abriéndole espacio a la extrema derecha con sus figuras emergentes para tener altas tribunas de criminalización de hoy quienes plantean el camino para conseguir la libertad de las y los presos políticos, así como las demandas de la rebelión de octubre.

Debemos enfrentar este escenario buscando impulsar una amplia movilización por la libertad de las y los presos políticos de la rebelión y el pueblo mapuche, que esto sea articulado en coordinadoras territoriales que agrupen sindicatos, organizaciones sociales, asambleas territoriales, organizaciones de familiares de presas y presos políticos y organizaciones de izquierda, en exigencia a las grandes centrales sindicales, para no darle ni un paso más a la derecha frente al negacionismo de la demanda de libertad a las y los presos políticos y su intento constante de criminalización y llamado al “respeto institucional”.