Michelle Bachelet emplazó a los conservadores. Sin embargo, es mas demagogia que realidad. Sus gobiernos consolidaron la precarización de las mujeres trabajadoras, jóvenes y pobres y consolidaron este sistema patriarcal.
Viernes 8 de marzo de 2019
Michelle Bachelet, exPresidenta de la República en dos períodos (2006-2010 por la Concertación y 2014-2018 por la Nueva Mayoría), del "progresismo" neoliberal y hoy alta comisionada de los Derechos Humanos en la Organización de Naciones Unidas (ONU), entregó un mensaje en conmemoración del Día Internacional de la Mujer a través de un video.
En éste señaló en especial a "las generaciones de mujeres y niñas que han transformado nuestras sociedades al defender los derechos humanos”.
Disparó contra los sectores conservadores diciendo de éstos: “Descuidan a sus familias, destruyen el hogar y amenazan el orden natural de las cosas. Así es como los opositores describieron a las mujeres que exigieron el derecho al voto hace 100 años (...) Las mujeres y las niñas que luchan por la igualdad aún enfrentan críticas. A menudo se les acusa de socavar la tradición, la familia, la cultura y la religión. Ya sea porque exigen métodos anticonceptivos, a una herencia igual o el fin del acoso sexual”.
Y los interpeló: “Pónganse del lado correcto de la historia. Apoyen a las mujeres defensoras de Derechos Humanos”.
Este llamado de Bachelet busca tomar las demandas del masivo movimiento de mujeres que ha irrumpido con fuerza en todo el mundo, en un momento donde hay cada vez mayor polarización ante tiempo de crisis capitalista y crisis de los regímenes democráticos.
Sin embargo, su llamado tiene mucho de demagogia e hipocresía. Mas bien, es un intento de posar como amiga de las demandas del movimiento feminista. Pero ¿fue así acaso en sus dos gobiernos?
De ninguna manera. Primero, porque fue aliada de uno de los mayores sectores conservadores del país, de la Democracia Cristiana y de la Iglesia Católica, que se ha opuesto históricamente a las demandas del movimiento de mujeres.
Segundo: mantuvo los millonarios subsidios a la iglesia católica y evangélica, que están junto a la extrema derecha de Kast en una alianza contra lo que llaman la "ideología de género".
Tercero: que mantuvo las formas de precarización laboral que tiene rostro de mujer, como el subcontrato, donde cientos de miles trabajan en condiciones precarias, por menores salarios y con jornadas más extenuantes. En este caso Bachelet fue directamente quien impulsó esta ley, que "formalizó" el empleo precario. Hoy son las mujeres quien tiene las mayores tasas de informalidad en el país.
Cuarto: esto mismo se puede ver en las pensiones, donde si bien instaló el pilar básico solidario, siguen siendo pensiones de hambre, pues mantuvo el sistema de las AFP que enriquecen a empresarios y las y los jubilados, en particular mujeres, son empobrecidas. Ni siquiera impulsó una ley para poner fin a esto.
Quinto: porque si bien legisló por aborto en 3 causales, esto representa hoy menos del 3% de los casos del país, manteniendo la clandestinidad para una gran mayoría de mujeres trabajadoras y pobres, que tienen que abortar en condiciones de insalubridad e inseguridad para su vida, sin legislar por el derecho al aborto legal como un problema de salud pública.
Sexto: porque impulsó la represión contra el pueblo mapuche, continuando la opresión brutal contra este pueblo, y en particular contra sus mujeres luchadoras, como la Machi Francisca Linconao.
Durante sus gobiernos, Bachelet, posando favorablemente a las demandas de los movimientos sociales, mantuvo intacta la herencia de la dictadura de Pinochet, que tiene un rasgo estructural contra las mujeres. Estas son solo algunas cosas que "hizo" en su gobierno, y que nada favorable fueron para las mujeres. Ni qué decir de los pactos con la derecha, empresarios e iglesias.
Por eso, tiene mucho de hipocresía y poco de realidad, es mas bien tomar sus demandas para cooptarlas en cambios cosméticos que no cambien este sistema patriarcal y capitalista. Ni qué decir del rol que juega en una institución como la ONU que sigue las principales políticas del imperialismo a nivel internacional, con sus guerras, hambrunas, masacres, todas consecuencias que pegan sobretodo sobre las mujeres trabajadoras, inmigrantes pobres.
Por eso, este 8 de marzo, nos movilizamos contra la derecha, empresarios e iglesias, por nuestras demandas, pero de forma completamente independiente a la ex Nueva Mayoría. Pan y Rosas convoca a movilizarse en este bloque desde las 18:00 horas en el GAM.