Las cenizas de los incendios en el Amazonas taparon el cielo varias ciudades de Brasil. Los ataques al medio ambiente por parte del gobierno de Bolsonaro y la sed de ganancias de los capitalistas, responsables de la tragedia ambiental.
Miércoles 21 de agosto de 2019 11:57
Este lunes estuvo marcado por un "anochecer" antes de lo esperado. Según los sitios meteorológicos, se esperaba que la noche comenzara a las 19 hs en la ciudad de San Pablo, pero a las 15 hs de ese día la ciudad ya estaba tan oscura que en varios puntos las luces de la vía pública se encendían automáticamente. En otras ciudades del interior del estado paulista también se registró este "fenómeno".
Según Franco Villela ,del Instituto Nacional de Meteorología (INMET), el anochecer fuera de horario fue el resultado de la combinación de un frente frío, que trajo la humedad del océano, y de las partículas, transportadas por los vientos, que llegaron desde los incendios forestales de los estados de Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, en la frontera con Bolivia y Paraguay. Según el meteorólogo, estos materiales ayudaron en la formación de nubes y, con esto, aportaron aún más oscuridad.
El gobierno de Bolsonaro está tratando de ocultar los datos de deforestación , incluso toma represalias despidiendo al ex director del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE), Ricardo Galvão , por haber publicado datos sobre deforestación y en algunos medios.
Desde el Gobierno trataron de buscar diferentes causas para explicar los incendios. Una fue la posibilidad de causas naturales (sequías) para incendios forestales, pero los números no mienten. Los datos del satélite de referencia AQUA_M-T administrado por la NASA muestran que el número de brotes de enero a agosto es el más alto registrado en los últimos cinco años.
Al no poder explicar los incendios por "causas naturales", este miércoles, Bolsonaro insinuó que organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden estar detrás de los incendios. "Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos ’oenegeros’ para llamar la atención contra mi persona, contra el Gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos", declaró a periodistas.
Para reforzar su tesis que busca criminalizar a quines se oponen a sus políticas, el presidente ultraderechista, aseguró que que su Gobierno ha "cortado el dinero público que iba para las ONG" que operan en la región amazónica, con proyectos "supuestamente" volcados al cuidado del ecosistema.
Es sabido que la ausencia de lluvia y calor puede provocar incendios espontáneos, pero no explica por qué la temperatura está aumentando y, lo más básico de lo básico, que la práctica de provocar incendios es uno de los métodos más utilizados para "despejar" la tierra para plantar nuevos cultivos o para dejar espacio para el ganado. No ver la responsabilidad de la “quema forestal” es hacer la vista gorda ante la depredación ambiental en beneficio de unos pocos que impone el Gobierno para beneficiar a los empresarios del campo.
Los datos muestran que los estados de Mato Grosso del Sur y Rondônia son los líderes en el número de “incendios” en este corto período (un aumento del 100% en el primero y un aumento aproximado de 4 veces en el segundo). Dejando de lado las manipulaciones, antes descriptas, que intenta imponer el Gobierno , el vínculo del oficialismo con la “bancada ruralistas” (como se llama a los diputados y senadores ligados a los negocios agrarios) o la idea de Bolsonaro de que el medio ambiente es un obstáculo para el crecimiento económico, explican el aumento de la quema indiscriminada. Agregamos otra información: el aumento en el número de incendios en el sur de Pará, este fin de semana, debido al "día del incendio" anunciado por los agricultores locales para mostrar el trabajo realizado al Presidente.
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La conservación del medio ambiente (uso racional de los recursos ambientales) está intrínsecamente relacionada con la perpetuación de la vida en la Tierra, debido a las condiciones climáticas, como también está totalmente vinculada a los problemas de salud de la población. En un informe reciente del sitio G1, los datos oficiales del Ministerio de Salud muestran que las muertes por problemas cardiorrespiratorios han aumentado un 14% en los últimos 10 años, debido a la contaminación del aire.
La contaminación del aire provocó la muerte de millones de personas en el mundo y que cuestiones como esta son cooptadas por el mito de la sostenibilidad dentro del capitalismo, pero los datos más recientes muestran la emergencia que necesitamos relacionar la defensa del medio ambiente con la cuestión de la salud.
Los ataques en varios niveles del gobierno de Bolsonaro, un gobierno reaccionario y títere de intereses imperialistas para saciar la sed de ganancias que depende, en su base, de la explotación depredadora del los recursos ambientales y la explotación, solo tienden a aclarar cada vez más a lo que este sistema nos obliga. Las prerrogativas de este sistema de explotación imposibilitan articular un proyecto ecológico consecuente, transformando en un engaño las alternativas de sostenibilidad o la creación de un "capitalismo verde".
La destrucción de la Amazonia y el medio ambiente para la satisfacción de la sed de ganancias de los empresarios pone en riesgo las condiciones de vida de toda la humanidad. Lo sucedido en San Pablo muestra como las quemas indiscriminadas ponen en riesgo, no solo a las poblaciones del Amazonas, a millones de trabajadores y sectores populares que sufren el impacto de los aluviones, inundaciones, polución de los rios y napas subterráneas, además del saqueo de las riquezas, la expropiación de las tierras y el deterioro de sus condiciones de vida. Frenar este saqueo es de vital interés para los trabajadores y jóvenes.