"La estiba no es un trabajo más, es una forma de vida. Yo, cada día que vengo, siento que vengo a cuidar un legado que recibí de los mayores y tendré que mejorar para los que vengan.” José Fernández, Puerto de Algeciras.
Viernes 24 de febrero de 2017
Cinco claves para entender una obrera internacional
1.- La lucha de los estibadores españoles tiene dos caras: por un lado, el gobierno derechista del Partido Popular (PP) pretende aumentar las ganancias de la patronal portuaria y disminuir costos de exportación. Por otra, se trata de una demostración de fuerzas que pretende reducir los poderosos sindicatos portuarios a la nada. Esto último ha sido respondido de manera internacional por estibadores de todo el mundo, que están completamente claros que si los estibadores españoles son despedidos sin lucha el destino de todos los portuarios del mundo estará en las cuerdas. Por ello, la lucha contra la Reforma al sistema portuario español se transformó en una lucha internacional que han tomado en sus manos los más poderosos sindicatos portuarios del mundo, encabezados por la IDC (International Dockworkers Council, Consejo Internacional de Portuarios), organización que reúne 100.000 portuarios de los 5 continentes y que el pasado Martes 21 de Febrero reunió en Algeciras a dirigentes de EEUU, Argentina, Portugal, Dinamarca, Inglaterra, Bélgica, Canadá, Puerto Rico, etc., para comprometer su completo apoyo ante toda medida que decidan los estibadores españoles.
“La lucha de los estibadores españoles es la lucha de los estibadores de todo el mundo” Jordi Aragunde, IDC.
2.- En concreto, las medidas que quiere imponer el Ministerio de Fomento español, encabezado por Íñigo De La Serna, consiste en el despido del 25% anual del total de los portuarios del país, a una tasa de 6.500 por año. Con esto, en 3 años no quedarán portuarios de planta en España, y pasarán todos a ser trabajadores eventuales o temporales, o “casual workers” como se les llama en EEUU. Es decir, se trata de un ataque precarizador similar al sufrido por los portuarios en Chile en 1981 en plena dictadura, que les arrebató todas las “matrículas” y los empujó al contrato por turno (sí, lee bien, contratos que duran 7,5 horas), generando listas de “A-men” y “B-men”, trabajadores de primera y segunda categoría. Ésta reforma reduce así los salarios en un 50% (la patronal pide 60%) y ofrece indemnizaciones de 20 días trabajados por año.
3.- Los estibadores españoles han sido objeto de una infame campaña de desprestigio para ensuciar su imagen pública, diciendo que son privilegiados por sus beneficios laborales y sindicales, logrados en décadas de heroica lucha (se organizan en 4 turnos de 6 horas, tienen sueldo base más porcentaje por tonelada transferida, están agrupados en un solo sindicato, etc.). Lo cierto es que hoy en día el amortiguado crecimiento de la economía española se sustenta en el turismo y las exportaciones, de las cuales el 90% sale por los puertos del país, incluyendo el 40% de su producción industrial. Lo que pretende el Gobierno es aumentar la competitividad exportadora del país frente a la Unión Europea, reduciendo los salarios de los portuarios. Por ejemplo, del total de exportaciones un cuarto es mercancía “en tránsito” a terceros países, debido a la estratégica posición de España en Europa (porcentaje que aumentó un 3% entre 2015 y 2016). Por el contrario, los únicos beneficiados son los empresarios, ya que la transferencia de mercancías aumentó un 1,28% del 2015 al 2016. Más de 513 millones de toneladas de productos, 140.000 barcos y 30 millones de pasajeros pasaron por alguno de los 46 puertos españoles el año recién pasado.
4.- Los estibadores españoles, agrupados en la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM, o “La Coordinadora”) y al grito de “Ni un paso atrás” habían amenazado con un paro los días 20, 22 y 24 de Febrero, el cual fue suspendido debido a que De La Serna aplazó la entrega del “Real Decreto”, previsto para el 17 de Febrero, al 24 de Febrero. Con esto, la Coordinadora volvió a hacer un llamado a movilizaciones en modalidad de paros de horas alternas los lunes, miércoles y viernes desde el día 6 al 24 de Marzo.
5.- Esta reforma al sistema portuario español nació de una sentencia del tribunal de Luxemburgo de la Unión Europea que “obligaría” dicha liberalización. Los portuarios españoles, a su vez, acusan al Ministerio de Fomento español que las exigencias que hace esta sentencia no son tan duras como plantea la reforma, y que por ello la negativa a dialogar de De La Serna no es más que un intento de imponer un “decretazo”, hundiendo la capacidad de resistencia de los sindicatos. Uno de los elementos que más denuncian es el vínculo directo del Gobierno con la Plataforma de Inversores de Puertos Españoles (PIPE), de las cuales una de sus principales empresas es Noatum, la cual es controlada por la enorme empresa norteamericana JP Morgan. Es decir, todo un negocio para magnates y sus gobiernos.