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Red Internacional
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Magisterio. ¿Por qué las bases magisteriales deben recuperar la Sección 9 sindical?

El magisterio mexicano debe tomar las riendas de su sindicato para utilizarlo en defensa de los derechos laborales.

Martes 2 de noviembre de 2021

Las elecciones sindicales del SNTE fueron anunciadas en distintos estados del país, incluso diversas alas del charrismo van imponiendo a sus candidatos. En cuanto a la sección 9, hace varios años que no se lleva acabo dicho proceso, y la CNTE débilmente empieza a impulsar algunas reuniones sobre el tema.

El neoliberalismo busca eliminar los sindicatos

El neoliberalismo es una política que se empieza a implementar en los 80s en muchos países y México no fue la excepción, desarrollándose una serie de reformas que atentan contra las condiciones de vida y entre ellas las condiciones laborales de millones de trabajadores, desde los salarios bajos hasta la inestabilidad laboral, además de leyes antisindicales. El neoliberalismo siguió avanzando en nuestro país implementando las llamadas reformas estructurales en el sexenio pasado, que en su mayoría siguen vigentes y son aplicadas por la 4T.

Recordaremos algunos ataques contra los sindicatos, como en el 2009 el golpe contra el SME con la extinción de Luz y Fuerza del Centro, los ataques al derecho de huelga desde la reforma laboral de Calderón, y en el caso del SNTE la anulación de la bilateralidad (en su relación con el Estado-patrón) para la determinación de las relaciones laborales, a partir del régimen de excepción (traslado de la regulación de nuestras relaciones laborales del Apartado B de la Ley Federal del Trabajo al artículo 3 constitucional) en el que la reforma educativa del Pacto por México colocó al magisterio, lo cual se preserva en la reforma educativa de la 4T.

¿Por qué los maestros debemos recuperar nuestro sindicato?

Los y las maestros todo el tiempo vemos cómo el SNTE pacta distintas políticas laborales con los gobiernos en turno que nunca benefician a los trabajadores. El sindicato pacta con el gobierno desde nuestros salarios y las políticas educativas, hasta las condiciones en las que trabajamos desde nuestras escuelas, como el inseguro regreso a clases presenciales que ha dejado decenas –si no es que cientos- de contagios en las escuelas. Aunque nos parezcan mal estas acciones, nos obligan aceptarlas a como si no se pudiera hacer otra cosa.

Sin embargo, si los docentes recuperamos nuestro sindicato, que es el más grande de América Latina y afilia a más de un millón 700 mil trabajadores, podríamos tomar una serie de buenas decisiones en beneficio de la educación pública, como abrir una discusión democrática sobre los contenidos que debemos enseñar a nuestros alumnos, exigir a los gobiernos el aumento al presupuesto educativo para que así mejoren las escuelas, luchar por echar abajo todas las medidas neoliberales contra la educación e incluso mejorar nuestros salarios y las condiciones laborales en las que trabajamos.

Tomaríamos el control, junto a las madres, padres de familia y estudiantes, de la educación que necesita el pueblo mexicano. Es por eso que los charros que están confabulados con el gobierno y los empresarios no quieren que ni siquiera imaginemos que podemos recuperar el sindicato, para que verdaderamente defienda nuestros intereses.

Hoy más que nunca, con este regreso a clases en condiciones insalubres que ponen en peligro nuestra vida y salud, así como la de toda la comunidad escolar, es muy importante que podamos hablar con nuestros compañeros e impulsar asambleas para escoger a los delegados sindicales que verdaderamente estén del lado de los y las maestras, estudiantes, madres y padres de familia, y no de las autoridades educativas. No dejemos este sindicato al charrismo sindical.

En cuanto la CNTE, podría desarrollar las condiciones para lograr recuperar la sección 9. Por ejemplo en agosto, cuando se planteó el regreso a clases en las escuelas, la primer reunión que convocó la Sección 9 Democrática tuvo un aforo de más de 900 maestros negándose a la presencialidad bajo las condiciones del gobierno. Pero la falta de una perspectiva para desarrollar la organización desde las bases y la unidad de las filas magisteriales fueron desmotivando al sector y cada vez disminuyó más la cantidad de maestros que asistían a estas reuniones virtuales. Además se dejó de convocar a reuniones sin ningún aviso.

Si la CNTE en la sección 9 se pusiera al frente de impulsar la organización democrática desde las escuelas para recuperar la sección sindical, la base podría verdaderamente negarse a los planes del gobierno, mejorar las condiciones laborales de los maestros de esta sección y contagiaría dicha lucha a las demás secciones. Hay que impulsar acciones como asambleas democráticas dotando de elementos de discusión y convencimiento del por qué recuperar el sindicato, así como brigadeos en las escuelas, utilizar los comités de lucha para mostrar a los y las maestras que es posible recuperar y disputarle el comité ejecutivo seccional a los charros del SNTE.

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*Rosa García es integrante de la Agrupación Nuestra Clase