El Ministerio de Hacienda propuso como parte de la reforma en el actual sistema de pensiones, un aumento parcelado en la edad de jubilación de las mujeres nacidas entre 1970 y 1979 para lograr el aumento de final de 5 años, pasando a jubilar a los 65 años.
Martes 4 de abril de 2017
Las mujeres son el sector de la población que se ve afectada al recibir menos salario por el mismo trabajo. Lo que se refleja, en una brecha de aproximadamente un 33% entre hombres y mujeres. Además, esta diferencia, también se expresa en las pensiones, las cuales son considerablemente más bajas y miserables que las de los hombres. En donde, un 93% aproximadamente de mujeres recibe una jubilación inferior o igual a los $150.000, es decir, prácticamente la totalidad de la población femenina vive esta cruda realidad.
Además de esta situación, hay que considerar a aquellas mujeres que se dedican al trabajo no remunerado, es decir, al trabajo doméstico y cuidado de los hijos. Espacio en el que las mujeres trabajadoras se ven afectadas cotidianamente, manteniendo una doble jornada laboral, que se divide entre el trabajo remunerado y el no remunerado (doméstico). Esto, afecta principalmente, al sector de la población femenina que cumple el rol de “jefa de hogar”.
Lo anterior, da cuenta la gran problemática que viven miles de mujeres, quienes no sólo son afectadas por la doble jornada laboral y el trabajo mal remunerado, sino también por la precarización e inestabilidad de los empleos en los que se desarrollan. Los cuales funcionan muchas veces, a honorarios, por ende no cotizan ni cuentan con previsión de salud, además del hecho de ser madres, razón que muchas veces se hace ver como un problema, poniendo trabas en los trabajos. Por lo que, muchas mujeres deciden abandonar su trabajo y luego se torna complejo encontrar un empleo que otorgue estabilidad económica. Donde cabe mencionar, el Estado de Chile no garantiza facilidades para quienes deciden ser madres, por lo que la posibilidad de tener salas cunas y/o jardines infantiles en los lugares de trabajo, se transforma en un sueño.
En este sentido, la situación que propicia el Estado, para la población femenina que trabaja, se torna claramente perjudicial para el resultado de las futuras jubilaciones. Ya que, por los motivos mencionados, muchas mujeres dejan de trabajar, generando “lagunas” en sus cotizaciones. Además de existir una brecha salarial considerable que solo producirá que disminuyan aún más el total de sus pensiones al aumentar la edad de jubilación.
Es así que en modo de protesta contra la propuesta del ministerio de hacienda se concentraron el día de ayer, 3 de abril, al rededor de 60 mujeres al exterior del ministerio de la mujer y la equidad de genero.
Esta realidad hace aún más urgente que se creen organizaciones en los lugares de trabajo, como las Comisiones de Mujeres en los sindicatos y federaciones, para que se discutan y tomemos en nuestras manos las demandas del movimiento NO+AFP, porque no queremos más pensiones de hambre ni mucho menos que nos alarguen la vida laboral de los 60 a 65 años.