Se realizó la cuarta reunión. Varias propuestas sobre la mesa. Desde la LTS pensamos que debemos avanzar hacia un Encuentro de Caracas y acciones concretas alrededor de los puntos comunes.

Ángel Arias Sociólogo y trabajador del MinTrabajo @angelariaslts
Viernes 2 de junio de 2017
Este jueves 1 de junio continuamos las reuniones que se vienen dando para tratar de arribar a una intervención común de la izquierda opuesta al gobierno y a la MUD, quedando sobre la mesa una serie de propuestas concretas, así como un área de puntos en discusión dadas las diferentes orientaciones políticas que confluyen en el espacio. El acuerdo es que de la próxima reunión, convocada para el jueves 08, puedan salir ya acordadas algunas actividades en común.
A las diversas propuestas que hay las recorre la necesidad de hacer aparecer una referencia política por izquierda, independiente del gobierno y la oposición de derecha, que exprese las necesidades del pueblo trabajador, de los de abajo, que venimos padeciendo la brutal crisis económica que nos descargan gobierno y empresarios. Impulsar y acompañar las diversas iniciativas que se vienen dando en diversos espacios y sectores, desde espacios de debate y reflexión, hasta actividades culturales, son parte de las propuestas, así como brindar solidaridad activa con luchas de trabajadores que están en curso, como la de los trabajadores de la UCV.
Una de las ideas planteadas es la organización de un foro debate con un panel compuesto por algunos referentes intelectuales de izquierda y dirigentes, que vienen planteando posiciones propias –diferentes a las sostenidas por el gobierno– sobre la Constituyente y el poder constituyente. Fortalecer el espacio de los estudiantes en UNEARTE, brindar solidaridad activa a los trabajadores de la Universidad Central que están actualmente en paro indefinido por su contrato colectivo –que enviaron unos compañeros a la reunión para conocer del espacio–, concretar una concentración unitaria bajo el lema central “Ni el gobierno ni la MUD, por una alternativa obrera y popular”, son otras de las propuestas sobre la mesa.
Participaron de la reunión también representantes de un grupo de derechos humanos de la Universidad Central de Venezuela, planteando la voluntad de su organismo de confluir con este espacio y articular actividades comunes.
Así mismo, un sector de compañeros sigue planteado el debate sobre si es posible utilizar el llamado del gobierno para activar un verdadero poder constituyente originario, desde abajo, posición que incluye, de acuerdo con los compañeros que la plantean, tanto convalidar el hecho que alguno quiera participar directamente postulándose a la ANC, como el no participar sino cuestionarla o boicotearla, en nombre de un verdadero poder constituyente originario. Todo otro sector coincidimos en que no es realista pensar que por dentro de tal “Constituyente” se pueda expresar una alternativa de izquierda y del pueblo trabajador contra ambas fracciones reaccionarias (gobierno y oposición), y que al contrario hay que rechazarla directamente, puesto que sería avalar un fraude y un paso más en el proceso de bonapartización del gobierno.
Por un Encuentro de Caracas que articule y sume fuerzas
Los compañeros de la LTS planteamos organizar lo más pronto posible aquí en Caracas un Encuentro de trabajadores, la juventud y los sectores populares que sea independiente del gobierno y la MUD. ¿Quiénes nos juntaríamos en ese espacio? Unir en un mismo espacio de debate, articulación y acción a los jóvenes estudiantes que se vienen organizando de manera independiente (como los de la asamblea de UNEARTE), a los trabajadores de la UCV que están en lucha, a las compañeras de las agrupaciones de mujeres que denuncian la falsa “emancipación” bajo el chavismo, a los movimientos sociales y organismos de derechos humanos no alineados con la MUD ni con el gobierno, a los militantes de las organizaciones que confluimos en esta reuniones.
Tendríamos que orientarnos a que en ese espacio estén también, por ejemplo, los chamos de los liceos que hace pocas semanas salieron a protestar y fueron dispersados por la policía y los “colectivos”, los jóvenes de los barrios que padecen la violencia policial y las asesinas OLP’s. Hay que disputarle la juventud descontenta a la demagogia de la oposición de derecha.
Se trata de una política para que este espacio trascienda del límite de las diferentes corrientes políticas que coincidimos allí, para ir tejiendo la unidad alrededor de las luchas concretas, relacionarnos con las expresiones de lucha que existen en la ciudad. Es en ese sentido que planteamos tanto un encuentro como el que señalamos, como hacer unidad de acción alrededor de aquello en lo que estamos de acuerdo, como el rechazo al pago de la deuda externa y a la represión estatal, o la solidaridad con las luchas de trabajadores en curso, con demandas y acciones que permitan empalmar con estos sectores que hoy se mueven y salen a la lucha.
De poder concretar un encuentro así, cuya convocatoria habría que militar y difundir masivamente en liceos, universidades, sectores populares, lugares de trabajo, que reúna a decenas o cientos de compañeros, sería un gran paso en la posibilidad de que empiece a emerger realmente una referencia genuina de los de abajo contra la polarización gobierno-MUD.
Una discusión sobre el “poder constituyente originario”
Hay una diferencia importante que se expresó alrededor de la idea de varios compañeros y compañeras de llamar “del poder constituyente originario” a las instancias que se concreten, por ejemplo, poner ese calificativo algún encuentro o asamblea de Caracas que impulsemos, o incluso “juramentar como Comité Constituyente” a esa instancia de reuniones que venimos sosteniendo. Varias de las organizaciones presentes no concordamos con esta idea. Algunos compañeros plantearon tener dudas de que darse ese nombre pueda generar confusión sobre si se trata de avalar el “proceso constituyente” del que habla el gobierno.
Desde nuestro punto de vista, como lo expusimos, hablar de poder constituyente es hablar de instancias que representan el movimiento real de masas en lucha y que se postulan para desplazar al poder constituido, hacia allá habría que ir, es el objetivo de todo movimiento revolucionario, pero claramente ese espacio no expresa eso y no puede abrogarse tal denominación. La historia, sobre todo del movimiento obrero, en el siglo XX ha dado varios ejemplos que señalamos: los comités de fábricas italianos, los soviets rusos, las juntas populares en España, los cordones industriales en Chile, la Asamblea Popular del ‘71 en Bolivia o las milicias obreras del ’52, que expresaban un poder territorial o en las unidades de producción, que podría permitirles no solo ser organismos de lucha sino también erigirse como un doble poder que desafíe el poder constituido. Sostuvimos en este sentido que una reunión de varias decenas de militantes no puede abrogarse el nombre de “poder constituyente originario” de una ciudad compuesta por millones de personas. Si estas decenas de personas fuéramos delegados electos en instancias de base de miles o cientos de miles de trabajadores, habitantes de los barrios, organismos de lucha de las mujeres y de la juventud, podría discutirse la cuestión, pero claramente ese no es el caso.
Avanzar sin ponernos obstáculos innecesarios
Nuestra posición es que los desacuerdos sobre cómo llamar al espacio y sus iniciativas no tienen por qué necesariamente ser un obstáculo para dar pasos en común. Hay acuerdo en la necesidad de salir a la calle con unas demandas, consignas e ideas que expresen el rechazo al gobierno y a la MUD, el rechazo a que nos sigan haciendo pagar la crisis a los trabajadores y el pueblo pobre. Muchos compañeros acuerdan en desarrollar la solidaridad activa con los trabajadores universitarios en huelga. Y hay acuerdo general en impulsar un espacio de Caracas que aglutine fuerzas (encuentro, asamblea, etc.).
Haciendo un esfuerzo unitario, empujando juntos en lo que haya acuerdo, sin menoscabar la libertad de acción e iniciativa que cada corriente o sector pueda desarrollar por su propia cuenta, podríamos salir de la próxima reunión con una orientación y actividades concretas comunes.

Ángel Arias
Sociólogo venezolano, nacido en 1983, ex dirigente estudiantil de la UCV, militante de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) y columnista de La Izquierda Diario Venezuela.