Declaración de Filo a la Izquierda-Pan y Rosas (Juventud del PTS + independientes) ante las elecciones que se realizarán en noviembre.
Miércoles 17 de octubre de 2018 00:00
Uno de los hechos políticos más significativos de lo que va en este año fue el resurgimiento del movimiento estudiantil como un sujeto político con peso propio. Esto fue antecedido, y posibilitado, por la marea verde por el aborto legal, que se plantó ante el medioevo de la Iglesia y los partidos tradicionales.
La lucha de estos dos movimientos se dieron en un momento donde comenzó a consumarse un nuevo saqueo al pueblo trabajador de la mano de los planes de ajustes pactados entre Macri y el FMI, con la complicidad de los gobernadores del PJ y la burocracia sindical. Como contracara también comenzaron las primeras respuestas desde el lado de los trabajadores, como la lucha de los trabajadores del Astillero Río Santiago o la de nuestros docentes.
En Tucumán se desarrolló un proceso de organización desde abajo, en asambleas por carreras y por facultades, al margen de la FUT y los centros de estudiantes (ya sean centros dirigidos por corrientes de discursos combativos o por la Franja Morada). Fruto de ese proceso de discusión y organización democrática se puso en pie la Asamblea Interestudiantil, que en un primer momento tuvo un boicot abierto de La Bolívar-MPE, conducción del CUEFyL (ese mismo día convocaron a una movilización aparte con la Conadu que luego firmó la paritaria del gobierno) y luego una intervención rutinaria, eludiendo su responsabilidad como conducción.
Esas instancias posibilitaron que se organicen movilizaciones con miles de estudiantes y docentes, y también fue donde se llegaron a importantes conclusiones de las cuales pararnos. La primera fue que que el movimiento estudiantil no debía resignarse ante el ajuste, demostrando con los hechos que la lucha es ahora y que apostar al 2019 es dejar pasar los ataques. Luego, que la defensa de la educación pública no podíamos pensarla aisladamente de los planes de ajuste por eso levantamos como bandera “Plata para educación y no para la deuda”. En el camino por retomar la unidad obrero-estudiantil comenzamos a articular con trabajadores que salen a enfrentar el ajuste en la provincia, como fue el corte impulsado junto a los trabajadores de Molino Cañuelas al que se sumaron trabajadores del Ingenio San Juan. Y desde un primer momento alzamos bien en alto los pañuelos verdes y naranjas por el aborto legal y la separación de la Iglesia y el Estado.
Revolucionar el CUEFyL con la fuerza de las mujeres y movimiento estudiantil
El desafío actual que tenemos en Filo es cómo unir las peleas que dimos con las elecciones de renovación del Centro de Estudiantes. Como en cada elección está en discusión qué centro necesitamos y desde Filo a la Izquierda-Pan y Rosas creemos que es necesario recuperar el CUEFyL para transformarlo en un espacio de organización para la lucha. Por eso proponemos una lista unificada del activismo junto a las agrupaciones de izquierda (Filo a la Izquierda-Pan y Rosas, PUL, La Darío Santillán) que sea la expresión de las peleas que venimos dando en común.
Esta lista debe proponerse revolucionar al CUEFyL con la fuerza de las mujeres y el movimiento estudiantil, comenzando por terminar con que pocos tomen decisiones que nos afectan a miles. Sin contradicción alguna, La Bolívar sigue la estructura de centros de gestión heredada de la Franja Morada, opuesta la organización de los estudiantes. Es consecuente con su alineamiento a la decana y al peronismo (ya sea con funcionarios como los Yedlin o con sindicatos como la Conadu, que traicionó la huelga docente) Por eso en el CUEFyL no se reflejan, con voz y voto, los cuerpos de delegados por carreras ni tampoco instancias como las comisiones de mujeres. Por eso postulamos un CUEFyL democrático y participativo que se organice en base a secretarías abiertas, con delegados por cursos/carreras y con las asambleas como instancia máxima de deliberación y decisión.
Necesitamos un CUEFyL activo para defender la educación pública, en alianza con docentes y trabajadores no docentes. Que pelee por el boleto educativo gratuito y las demandas por carreras como parte de una pelea por plata para la educación y no para el FMI, mientras el macrismo y el PJ quieren aprobar un presupuesto de ajuste para 2019.
Un centro con las mujeres al frente y al frente de las luchas de las mujeres, como la pelea por el aborto legal y la separación de la Iglesia y el Estado. Que lleve la marea verde a las aulas con cátedras con perspectiva de género, exigiendo formación bajo la Educación Sexual Integral, un protocolo efectivo contra la violencia y poniendo en pie una Secretaría de Género y Diversidad.
Un CUEFyL solidario con las luchas obreras contra el ajuste, que cada aquel que salga a luchar sepa que puede contar a nuestro centro como aliado. Por lo tanto, independiente de las autoridades y de los partidos patronales y clericales.
Desde Filo a la Izquierda-Pan y Rosas planteamos estas propuestas para ser debatidas y buscar las vías para poner en pie una alternativa en el CUEFyL.