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Red Internacional
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LUCHA PORTUARIA. Organizaciones sociales y trabajadores portuarios marcharon en Valparaíso

Una gran movilización desde Plaza Soto Mayor a las calles de Valparaíso se realizó a favor de la lucha de los portuarios que hicieron ceder al grupo Von Appen, contra el asesinato y montaje de Camilo Catrillanca, y por las zonas de sacrificio en Quinteros-Puchuncavi.

Viernes 21 de diciembre de 2018

Tras un paro de 35 días y una ardua lucha en las calles de Valparaíso, los trabajadores del puerto lograron sentar al gobierno para que intercediera ante sus demandas tras la negativa del empresario Von Appen, quien tras burlarse de los trabajadores con una primera oferta y tomar una posición totalmente intransigente, tuvo que terminar cediendo.

La propuesta fue concretada y aprobada durante la jornada por las bases de los operarios. De acuerdo al documento, los puntos del acuerdo fueron una gif card de $250.000, una canasta de alimentos, $75.000 de aguinaldo y dos bonos de capacitación que serán cancelados por $375.000 cada uno y pagados el 10 de enero. Los puntos anteriores tendrían que ser pagados máximo el 24 de diciembre. A esto se suma un préstamo de $550.000.

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Otros puntos acordados serían "una mesa de trabajo con el Ministerio del Transportes y el Ministerio del Trabajo, representantes de la empresa y de los trabajares, con el objetivo de "analizar las modalidades de contratación de los trabajadores portuarios, además de otros aspectos relacionados con la modernización del sistema portuario", establece el documento. La mesa de trabajo tendría que ser levantada máximo el 17 de enero de 2019.

Por último, en el papel, la empresa Ultraport se compromete a no efectuar represalias en contra de portuarios que hayan sido parte de la movilización, ni actos discriminatorios de acuerdo al artículo n°2 del Código del Trabajo. Luego, en julio del próximo año se realizarían otros cursos de capacitación.

La lucha de los portuarios de Valparaíso sin duda es un ejemplo para el resto de los trabajadores, además de ser un punto de apoyo para los portuarios de todo Chile en miras de seguir profundizando el cuestionamiento hacia la modalidad de trabajo eventual.

Los portuarios demostraron tener una fuerza vital y estar en una posición estratégica que obligó al gobierno de Piñera a tener que interceder para evitar que la movilización escalara más y confluyeran de manera más profunda con sectores de la vanguardia estudiantil, con otros trabajadores, con pobladores, jóvenes, como estaba empezando a ser en las calles de Valparaíso, con masivas protestas y luchas callejeras con la policía y llamados a la organización entre distintos sectores; además de hacer ceder a uno de los grupos empresariales más reaccionarios en Chile como lo es la familia nazi Von Appen.

Ante la represión policial paralizaron casi todos los puertos del país: Iquique, Antofagasta, Huasco, Caldera, Chañaral, San Vicente, Talcahuano, Coronel, Lirquén, Penco, Huachipato, Puerto Montt y Punta Arenas, demostrando que solo la lucha de clases en las calles y la unidad con otros sectores es el camino para luchar por demandas y contra las condiciones precarias a las que exponen empresarios y Gobierno.

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"Fuimos testigos de la represión, de los asesinatos, de drones y ladrones. Con esto sabemos que juntos lo podemos lograr" , expresó un trabajador portuario.

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Por su parte, el rol de la burocracia sindical durante el proceso de movilización impidió que se extendiera y masificara aún más la lucha. Desde la CUT guardaron silencio y luego se limitaron a plantear que “intervenga el gobierno”. Otras organizaciones, como la ANEF que dirige PS y PC, no han llamaron a ninguna movilización, ni siquiera en Valparaíso. El Colegio de Profesores, que dirige el FA, no llamó a ninguna medida de movilización, y desde la Confech no fueron un factor activo en los paros universitarios que se realizaron, sino que estos estuvieron por fuera de su iniciativa, tal como antes fueron las movilizaciones por Camilo Catrillanca o feministas. Se limitaron a mirar desde las tribunas, depositando toda su confianza en el trabajo parlamentario.

La burocracia portuaria encabezada por Rojas, fue central buscando el miserable y rechazado “pre-acuerdo”. Lamentablemente Klimpel, que se dice “anticapitalista” y por la “autonomía de la clase trabajadora por sobre los partidos y los movimientos” se ha subordinado a esta política, y sostuvo el "desbloqueo" para negociar que le permitió a Von Appen el control del puerto. La iniciativa para extender y masificar vino en todo momento desde la base los trabajadores.

Sin duda, la gran lucha de los portuarios de Valparaíso demuestra que solo en las calles, con movilización, y con la clase trabajadora unida a estudiantes, jóvenes, pobladores, mujeres, es cuando se consiguen propósitos y se puede hacer retroceder a un poderoso grupo empresarial y a un Gobierno que ha impulsado constantemente una línea represiva y criminalizadora contra las movilizaciones de trabajadores, estudiantes y pueblo mapuche.

Ahora bien, este triunfo que los portuarios lograron en lucha y en las calles es un importante punto de apoyo para continuar con una pelea mucho mayor que es acabar con la precarización del trabajo en los puertos. En este sentido, una salida progresiva al problema portuario no será de una nueva ley del Estado donde los puertos queden en manos privadas; será a través de la estatización integral de los puertos, partiendo por el de Valparaíso, expropiando a Von Appen, y que éstos sean puestos bajo gestión de los trabajadores (sus sindicatos y asambleas, comités, consejos y delegados, con sus “nombradas” democráticamente) y con control popular, para que los recursos millonarios puedan ir en función de satisfacer las necesidades de la gran mayoría, como salud, vivienda, educación. La batalla que dieron los portuarios da fuerzas y confianza para que los trabajadores puedan pelear por terminar con los contratos “eventuales” e imponer la estabilidad laboral, con sueldos garantizados que no dependan del “turno” día a día.

Esta lucha encontró un profundo apoyo de otros sectores que, nuevamente, se expresó en las calles de Valparaíso este viernes, con una marcha que comenzó en Plaza Soto Mayor y reunió a portuarios, a la Coordinadora Quintero Puchuncaví, a estudiantes, jóvenes y pobladores que solidarizaron con la movilización y que también se manifestaron en contra del asesinato de Camilo Catrillanca y por las zonas de sacrificio en Quinteros-Puchuncavi.