El Gobierno despidió a 30 trabajadores de limpieza, que pertenecían a una empresa tercerizada del Ministerio de Trabajo. La “década ganada” mantuvo la flexibilización laboral y la tercerización.
Miércoles 3 de mayo de 2017
Treinta familias quedaron en la calle por decisión del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Son trabajadores de la empresa Imantec, que realizaban tareas de limpieza en la dependencia. Tras meses de conflicto, no todos los trabajadores volvieron a sus puestos de trabajo y los delegados y activistas pasaron a engrosar la larga lista de despidos bajo el macrismo.
El kirchnerismo acusa al Gobierno de la creciente desocupación, mostrándose como los abanderados del empleo. A pesar que se recuperó el empleo, durante la década pasada, el motor principal fueron las ganancias de las empresas, que se la llevaron en pala, como dijo Cristina. También hay que aclarar que un sector de trabajadores logró recuperar empleo registrado, en blanco y un importante sector, en especial la juventud y las mujeres, obtuvieron empleos precarios, “en negro”, cuyos salarios estuvieron y están muy por detrás de aquellos de los empleos registrados.
Al comienzo de la época de la posconvertibilidad, aproximadamente el 50 % de los asalariados tenían un trabajo sin aportes sociales (precario). Luego en el transcurso del período cayó ese porcentaje, pero siguió en niveles altos. Al tercer trimestre de 2015, según Indec, el 33,1 % eran asalariados sin aportes sociales.
En la investigación realizada en el libro “Hora de balance” -compilado por Javier Lindenboim y Agustín Salvia-, se llega a la conclusión que los puestos de trabajo no registrados para el total de la economía, durante el kirchnerismo, no verificaron un patrón de comportamiento diferente al de los 90.
En tanto, la investigadora Clara Marticorena realizó un análisis de la legislación laboral sancionada durante los Gobiernos kirchneristas y observó que no se modificaron de manera sustancial los mecanismos que permitieron el avance del capital sobre los trabajadores.
En Ideas de Izquierda, Marticorena señalaba “nos referimos, por ejemplo, a las disposiciones sobre jornada laboral (a partir de la vigencia de jornadas promedio o de la implementación del turno americano, entre otras modalidades de flexibilización horaria), organización de funciones y tareas, fragmentación de vacaciones y aguinaldo, período de prueba, mecanismos de flexibilización de los salarios, formas de flexibilización contractual, etc. En general, la legislación laboral introdujo cambios parciales que, en tanto tales, convalidaron el avance patronal consolidado en las reformas noventistas”.
Beneficio para Cambiemos
El macrismo supo aprovechar la precariedad que también existe en el Estado. Paradójicamente, quien tendría que combatir el trabajo precario y en “negro” lo practica en forma generalizada. Así, Cambiemos comenzó su Gobierno con miles de despidos de estatales. Ahora son los trabajadores de limpieza del Ministerio de Trabajo, quienes deberían pertenecer a la planta permanente de la dependencia.
Los trabajadores tercerizados suelen pasar de empresa en empresa, muchas veces perdiendo su antigüedad, sus vacaciones, y cuando se organizan para mejorar sus condiciones laborales, los despiden. La lucha por sus condiciones y la unidad con los efectivos ha permitido, en muchos casos, obtener conquistas como los trabajadores de Falcon (empresa tercerizada de Aerolíneas Argentina), que tienen su propia comisión interna, redujeron su jornada laboral y mejoraron sus salarios, entre otras cosas.
A pesar de tanto relato Nac & Pop, la tercerización y flexibilización laboral que reinó en los 90, no fue alterada por el kirchnerismo.
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