Entrevista a Leandro Bravo M, cartero despedido de la empresa estatal, en contexto de instalación de cámaras de vigilancia y violación de derechos fundamentales.

Sebastián Castro Director Colegio de Periodistas Antofagasta
Miércoles 22 de marzo de 2017
1.-¿Desde cuándo trabajas en Correos Chile y qué actividades desempeñaste?
Leandro: Trabajo en el "Correo" desde noviembre del 2014. Desde la fecha me desempeñé como cartero en distintas comunas donde me tocó trabajar, como Estación Central, Las Condes, La Reina y, finalmente, estuve trabajando en la sala de Recoleta/Huechuraba. Me tocó desempeñar el rol de ser delegado de sala, del Sindicato Nacional de Carteros (SINACAR), en el correo Santiago 12 – La Reina, en el que buscamos mejoras a la situación de la sobredimensión de los cuarteles, en busca de mejorar tanto la calidad de vida de nuestros compañeros, como en el servicio y la calidad que prestamos como Correos Chile. Como sala también nos tocó enfrentar juntos la negociación colectiva. Por lo demás, siempre fui de la opinión de que las actividades deportivas, sociales y culturales eran un tema sobre el que había que seguir trabajando, recuperar las "tradiciones correanas".
Por lo demás, pude aportar en la sala de Recoleta/Huechuraba en que como trabajadores tomáramos conciencia del problema previsional que hoy en día tiene a Chile conmocionado.
2.- ¿Cuándo fue tu despido, qué motivos te dieron y en qué contexto se realizó?
L: La fecha de mi despido fue el 25 de enero de este año; me gustaría antes de detallar los motivos, explicar el contexto en que se sucedió. Esto se dio en el marco de la instalación de cámaras de vigilancia dentro del centro de distribución, la primera semana de diciembre. En la sala se había hecho petición de poder contar con cámaras en los accesos y en la zona de público, producto de incidentes de asaltos, pero de ninguna forma lo que se pidió fue la instalación de cámaras de vigilancia apuntando directamente a los puestos de trabajo; de dos en la sala de carteros, una en la sala de operadores y más encima en el casino.
Este hecho generó gran malestar en la sala, conversamos el tema, y dimos cuenta que el procedimiento era irregular, en cuanto a que no se informó a ninguno de nuestros sindicatos, además de que no se incorporó en el reglamento de higiene, orden y seguridad. A esto seguimos averiguando y pusimos sobre la mesa, que las atribuciones de mando de la empresa tienen un límite, y esos son nuestros derechos fundamentales, derechos constituciones que estaban siendo vulnerados con la imposición arbitraria de estas cámaras.
Luego de contar con la presencia de los dirigentes sindicales que se comprometieron a poner un requerimiento en la Dirección del Trabajo (DT), se realizó una asamblea con el jefe operativo zonal (JOZ), don Luis de la Fuente, y el supervisor de la sala junto a todos los trabajadores, donde se nos dijo que las cámaras no serían habilitadas hasta tener la respuesta de la DT. Se nos dijo que sería un proceso de al menos dos semanas, cuestión que no fue tal, pues se demoró alrededor de un mes y algo.
A la tercera semana, a la vuelta del año nuevo, la empresa puso a funcionar las cámaras cuestión que generó molestia en todos nosotros, varios trabajadores del centro tapamos las cámaras con bolsas de basura durante al menos una semana. Finalmente, al ver que la situación no se resolvía, volvimos a llamar al sindicato el que nos dijo que esperáramos al fin de mes para saber la respuesta de la DT.
Antes de concluir el mes, el 25 de enero, la supervisora de Estación Central Lorena Osorio y el JOZ de la zona oriente,me citan a la oficina del supervisor de nuestro centro y me comunican el despido, se niegan a entregarme la carta, si es que no firmo su documento.
3.- ¿Qué paso después? ¿Finalmente hubo un dictamen de la Dirección del Trabajo?
L: Frente al despido recibí el apoyo de mis compañeros, producto de todas las irregularidades en que se dio este proceso y porque al decir de mi sala, siempre tuve un buen desempeño laboral, con estadísticas del 100%. Hubo paralización de actividades tanto en la sala de Recoleta/Huechuraba, como en Estación Central exigiendo el despido. El mismo día de la paralización se presentaron funcionarias de la DT a entrevistar a trabajadores e inspeccionar las cámaras y su ubicación para realizar el informe solicitado. Los dirigentes del SINACAR emitieron una declaración contra la decisión de la gerencia en cuanto a mi despido y al de otro compañero de Lo Barnechea debido al mismo motivo. La gerencia se negó, y alegó que todo se realizaba en base a derecho. Mi sala, en Recoleta/Huechuraba, emitió comunicados exigiendo asambleas tanto a las directivas del SINACAR, como del SINTECH, para enfrentar el tema.
Finalmente, terminando el mes de febrero, recibimos el acta de mediación de la DT que contenía un informe jurídico sobre el tema y la situación de las cámaras. El contenido del documento es contundente, en cuanto a que la facultad de mando de la empresa no puede atentar con nuestros derechos constitucionales. Se mencionó la ciudadanía en la empresa, y de que las cámaras en cuestión, las que graban directamente los puestos de trabajo y casino (cuatro en total), debían ser re ubicadas, o retiradas. Se le obligó a la gerencia a realizar una carta de disculpas al sindicato, a que la instalación de dispositivos de televigilancia tendrán que ser normados bajo esta jurisprudencia en el reglamento interno de higiene orden y seguridad en un plazo de 90 días, que la empresa “no viola los derechos fundamentales” y pondrá una leyenda en los diarios murales en los distintos centros de distribución, charlas informativas, y otra posible fiscalización de la DT para velar que los acuerdos se cumplan.
Sobre los despidos, la gerencia se reservó el derecho de ver el tema caso a caso. Sobre esto mismo, en asambleas de sala, en particular en Recoleta/Huechuraba se discutió exigir la asamblea y pedir la reincorporación, pues con disculpas no basta.
4- ¿En qué está tu situación actualmente?
El 14 de marzo me tocó asistir a un comparendo en la DT. La conciliación fue frustrada, pues la empresa dijo no tener interés en reincorporarme y solo se limitaron a cambiar la causal, por lo cual estoy en el proceso de establecer una demanda para exigir la reincorporación. Actualmente, me encuentro en esta lucha, para que este tema se escuche con más fuerzas en Correos Chile, y también preparar el proceso legal.
5.- Sabemos que el pasado viernes 17 se realizó una asamblea en el Sindicato Nacional de Carteros, y que tu caso se discutió ampliamente. ¿Puedes contarnos parte de las resoluciones en torno a tu situación?
L: Sí, efectivamente, uno de los puntos de la tabla era informar de lo que significó el informe de la DT, pues la cuestión de las cámaras es extensiva a toda la empresa, es decir, donde hayan cámaras apuntando directamente a los puestos de trabajo, en lugares de casino, aseo y esparcimiento se está en una situación de violación de derechos fundamentales.
Por la situación de mi despido, se hizo informe del tema, donde los delegados de Recoleta/Huechuraba presentaron la problemática y la exigencia de reincorporación; también hubo múltiples palabras de apoyo de distintas salas, tanto de La Reina, Estación Central, Pudahuel, Buin/Paine, Peñalolén, una de las salas de Maipú, Puente Alto, La Florida, Conchalí/Independencia.
Las palabras se dieron entre peticiones que iban tanto por la renuncia del gerente, la reincorporación inmediata, la denuncia a los directivos y jefaturas de la empresa y su línea de persecución, además de ver como este tema se da no solo en los tribunales si no también en el resto de las salas de carteros. Finalmente, la directiva del sindicato resolvió emitir una nueva declaración, con los documentos de la DT a la luz, exigiendo la reincorporación.
6.- ¿Qué les dirías a tus compañeros carteros y operadores de Correos Chile?
L: Lo primero, que es importante detener los abusos que se generan contra los trabajadores. Lo de las cámaras era una situación que se venía arrastrando durante años, y muchas veces por desconocimiento no se enfrenta, y los jefes dicen que todo es legal. Es indignante que una empresa que se dice estatal, que ahora, pagando el sueldo mínimo, y teniéndonos trabajando de lunes a sábado, obliga a trabajar gratis a los colegas para el censo. Lo segundo, es un llamado a que como "correanos" podamos enfrentar los despidos, hacer que esto se siga escuchando en todas las salas para enfrentar los despidos. Y desde ya, agradecer todo el apoyo y la solidaridad de mis colegas.

Sebastián Castro
Periodista Audiovisual