Según Gabriela Flores, la salud primaria no cuenta con los recursos necesarios para hospitalizar pacientes. También afirma que con la prehospitalización en consultorios solo "están poniendo en riesgo a los trabajadores".
Domingo 21 de junio de 2020
El día jueves 18 de junio la Confederación Nacional de Salud Municipal (Confusam) confirmó la muerte de quien en vida fuera conductor de ambulancia del Servicio de Alta Resolutividad (SAR) de la comuna de Conchalí, Arturo Rosales Aguirre, producto del Covid-19.
Este caso, al igual que muchos más, es la consecuencia de la precarización de las y los trabajadores de la salud ya que no tienen suficientes insumos para poder afrontar la pandemia debido a que las medidas propuestas desde el gobierno no han sido las adecuadas.
Además la confederación afirma que la hospitalización de pacientes con Covid-19 que se está realizando en algunos consultorios de la ciudad de Santiago “está poniendo en riesgo a los trabajadores” ya que la atención primaria no cuenta con los recursos para hospitalizar pacientes.
Arturo Rosales Aguirre estuvo más de un mes hospitalizado en la Clínica Vespucio hasta el día de su fallecimiento. Según Gabriela Flores, Presidenta de Confusam, afirma que “para nosotros hoy día es muy preocupante que él no haya contado con los elementos de seguridad que solicitó, que le fueron negados. La corporación de esa comuna hizo entrega de mascarillas a los conductores, pero al compañero, cuando lo solicitó, no se le entregó. Él tuvo que comprar sus elementos de protección, pero el contagio lo tuvo igual”.
Además la presidenta de Confusam se refirió a la pre hospitalización de pacientes en consultorios que se han realizado en comunas de la Región Metropolitana como Puente Alto, La Granja y Peñalolén. Esta medida no es adecuada ya que la atención primaria no cuenta con los recursos y preparación necesaria para afrontar la pandemia, además, la atención primaria tiene como finalidad la promoción y prevención de la salud a pacientes.
Flores argumenta que “se están instalando prehospitalizaciones sin las medidas necesarias. Hay gente hospitalizada más de tres o cuatro días, sin alimentación, sin las medidas de protección adecuadas, en salas sin ventilación y pacientes Covid. Nuestro rol es la puerta de ingreso a la salud, pero dada la crisis de país que hay hoy, algunos alcaldes han dispuesto eso”.
Según los datos entregados por el Minsal, en Chile se han identificado 231.393 casos y 4.093 personas fallecidas producto del virus; con estos datos Chile sería el noveno país con más personas contagiadas en el mundo. Sin embargo, un último estudio de la Universidad de Chile indica que los datos que entrega el Minsal no son suficientes para diseñar medidas de seguridad, al mismo tiempo indica que hay que agregar medidas adicionales al aislamiento. Esto se evidencia en que el propio ministerio ha entregado datos en los informes diarios que difieren a los entregados a la OMS, lo cual demuestra la falta de transparencia de parte del Gobierno de Sebastián Piñera.
son a medida de los grandes empresarios y a costa de las y los trabajadores. Empezando con la puesta en marcha de la ley de protección del empleo solo ha aumentado la precarización y la cesantía; cla tasa de desempleo llegó a los dos dígitos, comparables a los datos registrados en 1986, en plena dictadura de Pinochet.
Cabe considerar que se ha garantizado ninguna medida de seguridad hacia las y los trabajadores de sectores que no son de primera necesidad como lo son las empresas de retail, las pesqueras, la minería, etc. Las consecuencias son el riesgo a contraer el virus mientras los grandes empresarios aseguran las ganancias con ayuda del gobierno. Mientras tanto, aumenta la precarización de las y los trabajadores de la salud lo que puede llegar a colapsar el sistema de salud pública y los más perjudicados es la clase trabajadora.
“El gran acuerdo nacional” propuesta por el gobierno, acordado con partidos de la ex-nueva mayoría, consiste en inyectar directamente 8,5 millones de dólares a las grandes empresas, con bajos intereses. Esto bajo el silencio de la CUT, manejada por el PC, quienes no han presentado estrategia alguna para afrontar la pandemia ni tampoco frente a tal acuerdo, lo que conlleva a las medidas del gobierno pasen sin respuesta.
Es por estas razones que pasemos a la acción, los sindicatos y organizaciones, sobre todos las de trabajadores de la salud, como la Confusam, deben llamar a un paro nacional para afrontar la crisis causada por los capitalistas. Hay que exigirle a organizaciones sindicales como la CUT que enfrente las medidas del gobierno, para avanzar hacia un paro nacional que se manifieste en contra del gobierno de Sebastián Piñera y que la crisis no la tengan que pagar los miles de trabajadores y trabajadoras.