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Red Internacional
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Empresarios. Presidente de la CPC defiende a los magnates del país, rechaza el impuesto a los súper ricos y defiende el saqueo a las AFP

Durante la jornada de este Viernes, en una entrevista el actual Presidente de la confederación de la producción y comercio (CPC) Juan Sutil, lanzó candentes declaraciones en torno al proyecto presentado por la oposición respecto al impuesto único del 2.5% a los super ricos del país, además de plantear una defensa al sistema de AFP.

Sábado 6 de junio de 2020

En medio de la brutal pandemia, el colapso de una salud pública y de una crisis económica que viene golpeando a las familias trabajadoras, está el debate sobre qué medidas proponer para que la crisis no la pague el pueblo trabajador y sectores populares.

En este contexto, Juan Sutil rechazo la idea de un impuesto para los más ricos del país y defendió el actual sistema de pensiones. Claro, ya que hasta febrero de este año, las AFP invertían más de $4 mil millones de pesos en COAGRA S.A desde los fondos de pensiones, empresa perteneciente a la familia Sutil. No por nada las defiende. Sus principales argumentos, para estar en contra del aumento de impuestos a los multimillonarios del país, giraron en torno a que esa “plata ya se encuentra circulando”, es decir, no es dinero que se encuentre dentro de sus grandes residencias, sino que en inversiones así es cómo funciona una parte importante de los recursos de los empresarios del país. De hecho en propias palabras de Juan Sutil, es precisamente eso lo que les preocupa, que esa plata ya no puedan utilizarla para la inversión y sus propias ganancias. Otro argumento para estar en contra es que en Chile nada es transitorio, es decir, que hoy se dice que será solo una vez pero nada asegura eso hasta el final; y en tercer lugar, se encuentra preocupado porque nos enfrentaremos a un “mundo más pobre”. Existirá así una pelea rapaz entre los capitalistas por cómo reactivar la economía y sólo pensarán en Chile si se ve que es un país serio, en materia económica y de inversión.

Con respecto al sistema de AFP, tildó de dañina las consignas de “No+AFP”, debido a que las inversiones de los ahorros de las y los trabajadores, han ayudado en medida “al crecimiento del país”, diciendo además que “una vez que se tocan esos ahorros, desaparecen y el Estado no puede reponerlos” defendiendo así, la gestión privada de los fondos de pensiones.

Estos dichos están ligados al escandaloso proyecto de Piñera, que amplía el financiamiento a las grandes empresas con nuestros fondos. El gobierno y la CPC siguen buscando que carguemos con esta crisis, presionando aún más para que no sean las grandes empresas y las grandes fortunas las que solventen esta crisis, sino que sea el pueblo trabajador y sectores populares quienes paguen los costos.

La verdadera cara de los empresarios

Las declaraciones de Juan Sutil, no sólo expresan claramente los intereses que poseen como empresarios, en torno a la defensa de sus ganancias, sino que también a lo que están dispuestos a hacer para precisamente seguir manteniendo sus ganancias. Las declaraciones del Presidente de la CPC lo expresan al negarse de manera tajante al aumento de impuestos y defender el rol de las AFP en el aspecto económico a nivel nacional.

Hemos visto cómo a lo largo de las semanas, tanto Juan Sutil, como el conjunto de los empresarios por medio de la CPC o por medio de diferentes iniciativas, buscan lavarse la cara, mediante “aportes” como respiradores, insumos como mascarillas, incluso algunas cajas de alimentos. Buscan tener un perfil de “ayuda a enfrentar la crisis y los sectores desposeídos”, mientras paralelamente despiden a miles a nivel nacional y suspenden a cientos de miles sin sueldos en un contexto de cesantía histórica en el país, y particularmente en la Región Metropolitana llegando a índices altísimos de casi un 16%, el más alto de los últimos 20 años.

Chile hoy cuenta con alrededor de 12 mega magnates capitalistas en el ranking de la revista Forbes: Iris Fontbona, viuda de Luksic Abaroa, posee una fortuna avaluada para el 2019 de $15.400 millones de dólares. Le sigue Julio Ponce Lerou, quien amasa una fortuna avaluada en $4.500 millones de dólares, mientras Horst Paulmann, el controlador de Cencosud, y Álvaro Saieh, se suman a la lista con $3.000 millones de dólares cada uno. Luego continúa Sebastián Piñera, con una fortuna de $2.800 millones de dólares, Roberto Angelini, presidente de Copec, quien ostenta una fortuna de $2.200 millones, mientras que su hermana, Patricia Angelini, le sigue con $1.700 millones de dólares. Finalmente, en la lista se encuentran Jean Salata, Juan Yarur (BCI) y los hermanos Bernardo y Eliodoro Matte, presentando una fortuna de $1.900 millones, $1.500 millones y $1.000 millones de dólares respectivamente.

¿Con qué estrategia se enfrenta a Piñera?

Todo trabajador sabe que la implementación del impuesto a las grandes fortunas del país es una medida sumamente necesaria y legítima, mas al ver las irrisorias cifras que concentran las grandes familias capitalistas, las que junto a los grupos económicos más poderosos de Chile se han enriquecido durante años en base al saqueo de recursos naturales y la precarización de trabajadores. Los dueños del país, quienes están estrechamente ligados a partidos del régimen, ocupan esta influencia para sacar leyes a su beneficio como la “Ley de protección al empleo”, que golpea a los trabajadores con miseria, hambre y desempleo pero que cuida sus ganancias.

La situación para las y los trabajadores es preocupante, 600 mil suspendidos de empresas, más de 1 millón desocupados y cientos de miles con rebajas de salario; hambre, desocupación y precarización es la crisis que los capitalistas están descargando sobre nosotros. Pero esto no es todo, Piñera ofrece un nuevo acuerdo nacional, una “segunda cocina” a los partidos del régimen. Este plan significará millones para empresas y migajas para el pueblo, ya que el préstamo de 24 mil millones que cedió el fondo monetario internacional (FMI), será costeado con impuestos que las y los trabajadores pagaremos, golpeado las condiciones de nuestra vida para que los capitalistas puedan recomponer sus ganancias.

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El partido comunista (PC) propuso el impuesto extraordinario a las grandes fortunas, en alianza con la vieja Concertación y el Frente Amplio para establecer un ingreso de emergencia, pero esta medida es insuficiente y no puede ser momentánea. No sirve pelear por el impuesto a las fortunas y un ingreso de emergencia, si después votan a favor de las leyes de Piñera, como la ley maldita de "protección al empleo". Si bien hoy el PC se opone al nuevo acuerdo nacional, va de la mano con sus socios de la “oposición” que si están por el acuerdo ¿Qué se puede esperar del PC si desde la conducción de la CUT se sientan a la mesa con los grandes empresarios y el gobierno, manteniendo la complicidad de los brutales ataques y sin un programa y una salida de fondo para que la crisis la paguen los capitalistas y no la clase trabajadora? Por otra parte, si queremos poner fin a esa situación no puede haber medidas parciales, sino de fondo y permanente, que ataquen las ganancias capitalistas y se propongan reorganizar el país sobre nuevas bases en beneficio del pueblo trabajador.

Para conseguir esto y dar una respuesta de fondo al hambre, la desocupación y la pandemia hay que enfrentar al gobierno. Es necesario impulsar una alianza entre trabajadores, pobladores y desocupados, que exija salud, pan y trabajo, y que plantee la necesidad de la asamblea constituyente libre y soberana. Además de la lucha por un programa de emergencia que considere testeos masivos, la expropiación de viviendas ociosas y hoteles para el uso gratuito de albergues y residencias de calidad para el tratamiento del virus, exigencia de insumos, junto a la prohibición de despidos, cierre de empresas no esenciales y un ingreso de emergencia de $500.000.

Hay que tocar los intereses de los grandes monopolios transnacionales y nacionales, por lo que es necesario pelear por un impuesto a las grandes fortunas, pero no sólo un impuesto coyuntural, sino que permanente del 20% a las grandes fortunas, para financiar un plan de emergencia y así enfrentar la crisis sanitaria y evitar que la crisis económica la paguen los trabajadores y los sectores populares.

Esto no lo podemos lograr si la CUT y los grandes sindicatos no rompen la tregua que tiene con el gobierno, se debe convocar a un paro nacional con un plan de lucha, que forje la alianza con la juventud y los pobladores, donde emerjan coordinadoras y organismos, como el Comité de Emergencia y Resguardo (CER) de Antofagasta o el Comité de Salud y Seguridad del Hospital Barros Luco.