La media sanción del presupuesto 2019 en la Cámara de Diputados fue el tema político de la semana que pasó. Su impacto en la educación pública: el recorte que se viene como continuidad del ajuste de Morales y Calsina en la provincia. Los cierres de carreras y la lucha de la juventud por su futuro.
Lunes 29 de octubre de 2018
Un presupuesto de ajuste “made in” FMI
El tema político de la semana fue la media sanción al proyecto de presupuesto 2019 en la Cámara de Diputados de la Nación. Un presupuesto de ajuste diseñado a tono con las imposiciones del acuerdo con el FMI, cuyo contenido los diputados desconocían ya que no tuvieron acceso al mismo.
La llamada “ley de leyes” plantea severos recortes en áreas sensibles como educación, salud, cultura, ciencia y técnica, obra pública, trabajo, vivienda, en pos del “déficit cero” cuya finalidad es garantizar los pagos de la deuda a los buitres y especuladores, ítem que crecerá un 50% en los cálculos presupuestarios.
Si este ataque a las condiciones de vida del pueblo trabajador pudo aprobarse en diputados fue por la recurrente complicidad de los gobernadores del peronismo que no sólo aportaron el quórum para sesionar sino que además sumaron 27 votos claves para la aprobación.
Este apoyo directo, se vio complementado por la movilización testimonial que mostraron aquellos sectores que se ubican en contra del presupuesto como el moyanismo (que directamente se borró) o el kirchnerismo, más preocupados por la estrategia electoral 2019 que por enfrentar y derrotar el plan de ajuste ahora. 800 mil personas movilizaron a rezar a Luján, 5000 personas en las columnas de los gremios que dirigen el día de la votación en el Congreso. Mientras, siguen llamando a la unidad del peronismo (con todos los que votan las leyes de Macri) para el 2019 y dirigen el ajuste en las provincias donde gobiernan como Santa Cruz. Como muestra Brasil con el triunfo de Bolsonaro, las peleas no dadas contra los ataques, sólo fortalecen a la derecha y la ultraderecha de la región.
Desde la izquierda somos claros cuando decimos que la lucha es ahora y que hay que exigir el paro nacional y la movilización masiva para cuando se trate el presupuesto en el Senado, para ser decenas de miles en las calles y derrotar el presupuesto de ajuste del FMI.
Otra postal de la democracia para ricos
Como en diciembre del año pasado cuando se consumara el robo a los jubilados, esta votación dejó una nueva postal de una verdadera democracia para ricos: en un Congreso blindado por otro enorme operativo represivo, 138 diputados votaron un presupuesto contra la educación, la salud y el trabajo de millones de personas para favorecer a un puñado de capitalistas.
Los escribas de los medios oficialistas acompañan a coro a Bullrrich, Picheto o Frigerio, clamando por la expulsión de los extranjeros detenidos haciendo el intento de parecerse a Bolsonaro. Esos mismos “periodistas” eran los que festejaban los cortes de ruta, piquetes y desabastecimiento que las patronales agrarias hicieron en el 2008 para presionar a que no se aprobaran las retenciones al campo. Pareciera que el poder de la calle es válido si se relaciona a las patronales del agropower, pero cuando la calle se expresa en defensa de los derechos del pueblo su pluma rabiosa grita sedición o peligro de insurrección. Buscan preparar el clima para un mayor ajuste que sólo puede imponerse con más represión.
Es por esto, que desde la izquierda planteamos que la lucha también es por imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, con un diputado/a cada 20000 electores, en la que se discutan todos los problemas estructurales del país para que el pueblo decida. Desde nuestra perspectiva, luchamos por un programa de medidas anticapitalistas que partan de romper con el FMI y desconocer el pago de la deuda pública.
El ajuste en la educación pública y gratuita
El ataque a la educación pública es un común denominador de los distintos gobiernos más allá de su signo político. Pero con el presupuesto 2019 se profundiza el ajuste: se ajusta un 77% en materia de infraestructura, se rebaja del 68% en edificios para jardines. Se recorta un 39% en formación docente y 60% en programas socioeducativos. También hay una rebaja de un 35% de becas para los estudiantes.
Esto es una continuidad de un ajuste en curso que en nuestra provincia se expresa en escuelas que literalmente se caen a pedazos, salarios a la baja con grandes pérdidas del poder adquisitivo (se necesitan más de $15000 compensatorios para que el salario de cada docente no pierda frente a la inflación), cierres de carreras en el 2016 y 2017, fusión de cursos. Morales y Calsina lo hicieron.
Aquí también, el rol de las conducciones de los gremios docentes CEDEMS, ADEP, SADOP, ligadas a los partidos patronales, fue dejar pasar todos los ataques dividiendo y desorganizando la fuerza de los trabajadores de la educación, que muestran predisposición a enfrentar los ataques.
En Libertador, el gobierno de Jayat apoyó los cierres de carreras en el IES N° 10, cuando como propuesta de campaña había prometido una sede de la UNJU y sólo trajo una extensión de la Facultad de Ingeniería que al día de hoy está en veremos si continúa. A su vez, trató de imponer un convenio de carreras a distancia aranceladas con la Universidad de Quilmes, que se demostró que sólo beneficia a familiares de funcionarios, ya que en la lista de inscriptos que decían que era de 200 personas, finalmente sólo hay 32 inscriptos en su mayoría familiares de funcionarios municipales y hasta funcionarios que quieren becar con los fondos públicos del municipio. El “demócrata” Jayat declaró que avanzaría por decreto con el mencionado convenio. Mientras para ellos no hay ajuste, para cientos de estudiantes de los sectores populares no hay carreras.
Una campaña por la reapertura de las carreras
Desde el PTS junto a la agrupación En Clave Roja del IES N° 10 nos opusimos al cierre de carreras desde el principio y estuvimos a la cabeza de la lucha junto a cientos de estudiantes ¿Qué perspectiva quiere darle el estado y los partidos del régimen a los y las jóvenes de Libertador si la política es que paulatinamente se cierre la posibilidad de estudiar una carrera? Los cierres de carreras en una ciudad como Libertador y las localidades cercanas de donde vienen muchos estudiantes a dedo para poder estudiar, condena a la juventud a no tener futuro.
¿Un pibe o una piba que sale del secundario que hace sin carreras donde estudiar? ¿Qué perspectiva dan a los jóvenes? En la juventud el trabajo precario y en negro llega casi al 90%, pareciera ser que ese es el destino que quieren dar el gobierno, los patrones y los partidos del sistema a los jóvenes. Ya trabajar y estudiar cuesta cada vez más. El gobierno dice que sobran docentes pero lo que faltan son escuelas e inversión en la educación pública.
El abandono estudiantil tiene causas más profundas que empeoran con el ajuste en curso: cada vez menos familias y jóvenes pueden costear una carrera. Por eso decimos que le quieren robar el futuro a una juventud que se viene expresando en la lucha por sus derechos, como mostró la marea verde o el conflicto universitario. Con el ajuste en curso y el crecimiento de la pobreza ¿Cuántas familias podrán seguir mandando a sus hijos/as a estudiar a otras provincias o ciudades?
Quieren una juventud que se resigne a no seguir ninguna carrera y vivir precarizados/as siendo mano de obra barata con menos formación para las empresas como Ledesma, mientras la casta política de la UCR/Cambia Jujuy y el peronismo viven con lujos y salarios de privilegios como los empresarios.
Por todo esto hay que organizar una campaña educativa por los derechos de los estudiantes a estudiar y de los docentes a trabajar, planteando la reapertura de las carreras como parte de la lucha contra las medidas de ajuste del gobierno. La juventud junto a los trabajadores, organizados y movilizados por sus derechos tenemos la fuerza para pararle la mano a los sucesivos ataques contra la educación pública.
Las bancas del PTS/FIT están abiertas para ayudar a la organización y amplificación de una campaña de este tipo. Proponemos impulsar una audiencia educativa que sirva para el desarrollo de los reclamos de jóvenes y trabajadores de la educación por la reapertura de las carreras, condiciones edilicias, salariales, guarderías, becas para los estudiantes que las necesitan y porque todo/a funcionario/a cobre como una maestra. Como dejaron claro los jóvenes en el conflicto universitario que recorrió el país y en relación al rechazo del presupuesto 2019, ahora más que nunca hay que decir: plata para la educación y no para la deuda.