Ximena Rincón y Alberto Undurraga disputarán las primarias presidenciales de la Democracia Cristiana, en un momento donde el partido ex concertacionista ha buscado reforzar lazos con el PC preparándose para este año de elecciones.
Domingo 27 de diciembre de 2020
El próximo 17 de enero se realizarán las primarias presidenciales del Partido Democracia Cristiana donde la Senadora Ximena Rincón y el ex Ministro de Obras Públicas Alberto Undurraga disputarán los votos de sus militantes y simpatizantes.
Es por esto que el pasado miércoles ambos militantes inscribieron sus candidaturas al mismo tiempo que dieron luces de las perspectivas políticas del Partido de centroizquierda.
Cerca de las 11 de la mañana la Senadora realizó una conferencia de prensa en donde sostuvo de manera oportunista e hipócrita que presentaba su candidatura "con las banderas, las que con la revolución en libertad y promoción popular, nos permitieron crear el Estado que hoy conocemos. Dar dignidad a campesinos y trabajadores, banderas que en la lucha contra la dictadura y sus violaciones a los DDHH. nos permitieron recuperar nuestra democracia”
En este marco la Senadora explica las intenciones de la DC de fortalecer un proyecto político de centroizquierda que “ofrezca al país un proyecto que sea capaz de recuperar la economía y la gobernabilidad de Chile, gobernabilidad perdida hace 3 años con el gobierno de Sebastián Piñera”.
En una línea un tanto similar Alberto Undurraga planteó que los cambios estructurales que reclama la gente, como una nueva Constitución y soluciones a los problemas del negocio de las pensiones son demandas que se construirán desde la presidencia y que por lo tanto es necesario “construir un liderazgo de mayorías primero en la DC, después en la oposición, para finalmente realizar las transformaciones que Chile requiere desde la presidencia de la República”
Las candidaturas de Ximena Rincón y Alberto Undurraga demuestran el rol de la Democracia Cristiana, quienes quieren darle oxígeno a este régimen podrido, recuperando la gobernabilidad para las minorías, conteniendo a las mayorías empobrecidas con concesiones y migajas.
Es así como comienzan a rearmarse como un engranaje de contención para el régimen y el gobierno, por un lado impulsando el proyecto de indulto y por el otro cuidando la legalidad y la gobernabilidad de la clase dominante.