Ayer domingo arribó a la isla en el imponente avión Air Force One el presidente norteamericano. Hubo un tibio recibimiento por parte del gobierno cubano y Obama visitó la Catedral de La Habana.
Lunes 21 de marzo de 2016 12:10
En el aeropuerto internacional José Martí no hubo alfombra ni banda musical de honor. El presidente Obama fue recibido por el canciller Bruno Rodríguez y la encargada de las negociaciones con EE.UU., Josefina Vidal. Una acogida trasmitida por cadena nacional pero más que modesta para un primer mandatario.
Tampoco hubo público saludando al mandatario ni banderitas colgadas a lo largo de su recorrido por las calles habaneras en su enorme limusina presidencial. Lo que sí acompañó a Obama y su familia, fue un importante operativo de seguridad.
Aunque no hubo lugar a un saludo oficial desde el aeropuerto, como sucede a menudo con aliados del gobierno cubano, ya se conocieron las primeras declaraciones de Obama, también destinadas a marcar las diferencias en el marco del acercamiento entre ambos países.
“Acabo de aterrizar, con muchas ganas de poder reunirme y escuchar directamente al pueblo cubano”. Así lo hizo saber a través de su cuenta en Twiter. Lo primero que hizo Obama al llegar al famoso hotel de lujo Meliá Cohiba, fue encontrarse con los funcionarios de la embajada estadounidense, reabierta hace menos de un año.
Allí, frente a los niños pequeños de los funcionarios, hizo nuevas declaraciones manifestando su deseo de que cuando crezcan “vean como algo normal la visita de un presidente norteamericano a Cuba”. Luego hizo un recorrido por el casco histórico de la ciudad junto a su familia y visitó La Catedral que incluyó un charla con el Cardenal Jaime Ortega, máxima autoridad eclesiástica en Cuba y pieza clave en las mediaciones entre Washington y La Habana.
Terminó el día cenando en un sencillo paladar, los pequeños restaurantes privados surgidos en los ’90 con la apertura económica y que ahora están teniendo un nuevo auge de la mano de las reformas de Raúl Castro. Fue otro gesto de su apoyo decidido a los cambios económicos en favor del sector privado y las inversiones de capital extranjero.
Este lunes se espera con mucha expectativa el encuentro con Raúl Castro luego del cual habrá declaraciones de ambos mandatarios. Luego se realizará un Foro de negocios entre empresarios norteamericanos y empresas locales, el gobierno y cuentapropistas. Mientras tanto, se conoció que una nueva empresa norteamericana empieza a operar en Cuba. Se trata de Booking, la primera empresa que hará reservas hoteleras en complejos dedicados exclusivamente a alojar turistas de EEUU.
También hubo nuevas denuncias de más arrestos a activistas de la oposición de derecha, abiertamente procapitalistas, que fueron impedidos de ir a recibir a Obama, quien tiene previsto juntarse el martes con los más importantes líderes y referentes de la oposición de derecha al gobierno de Castro.
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