Comenzó ayer cese de actividades dispuesto por la Sociedad Rural Argentina, CRA y CONINAGRO. Reclaman la eliminación de retenciones y los cupos de exportación.

Lucía Ortega @OrtegaLu_
Martes 25 de agosto de 2015
Tres de las cuatro entidades de la Mesa de Enlace, a excepción de la Federación Agraria Argentina (FAA), convocaron a un cese de comercialización de granos y carnes y cortes de ruta bajo la consigna “no maten al campo”, en reclamo de la eliminación de retenciones y los cupos de exportación. El lock out patronal durará toda la semana según anunciaron los representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO).
Las medidas de protesta por las patronales del agro comenzaron ayer con cortes de ruta en distintas zonas del país y un menor ingreso de animales en el mercado de carnes de Liniers. Los dirigentes de las entidades apuntaron contra el gobierno nacional y dirigieron sus expectativas al próximo presidente entrante en diciembre. El presidente de la SRA, Luis Etchevehere, afirmó que "el que sea presidente, al día siguiente de asumir, va a tener que tomar medidas urgentes para tratar revertir esta situación" y recordó que "hasta ahora solo los partidos de la oposición han hecho una plataforma", en referencia a las promesas explícitas de Macri y de Massa de levantar las exportaciones a las retenciones agropecuarias y la elevación del tipo de cambio, presionando asimismo al candidato por el peronismo, Daniel Scioli, a igualar a sus competidores. Los asesores económicos del sciolismo ya vienen dando señales a las patronales de preparar una respuesta devaluatoria, aunque difieren en los ritmos del ajuste.
El agotamiento de las condiciones favorables que propiciaron una alta rentabilidad para el sector desde la salida devaluatoria de 2001 ya están llegando al umbral, que se expresa con más firmeza en la crisis de las economías regionales y son aprovechadas por los grandes jugadores del “agropower”, en especial los sojeros, los agroindustriales exportadores y los grandes ganaderos, para reclamar medidas firmes de ajuste sobre el pueblo trabajador que alivien la caída de sus ganancias. El presidente de la SRA expresó al respecto que "hay cesación de pagos, cortes de la cadena de pagos y la gente está, como en el caso de Chaco, hace 20 días en la ruta". El impacto de la crisis internacional, las devaluaciones rusa, brasilera y ahora china, sumadas a las caídas de precios de las materias primas ponen un mayor manto de incertidumbre para los empresarios del sector, que buscan un reaseguro a sus beneficios en el marco del recambio político electoral.
El gobierno optó por tomar medidas paliativas que apuntan a ganar la base de aprobación de los llamados “pequeños productores” con un esquema de subsidios, como el anunciado la semana pasada hacia el sector lácteo. Sin embargo, los grandes problemas estructurales como el monocultivo sojero que dejan doce años de sociedad con las patronales agrarias, a pesar del aparente enfrentamiento manifestado en torno a las retenciones a las exportaciones, difícilmente podrán revertirse con dichas medidas. Particular gravedad reviste el asunto si se considera que la mayoría de estas producciones componen directamente la canasta de bienes alimenticios básicos de las familias obreras, amenazadas por la búsqueda de beneficios por los jugadores más concentrados en las cadenas de valor que remarcan precios en cuanto existe posibilidad, afectando los salarios reales. Así, el presidente de CONINAGRO, Egidio Mailland, calificó como "un disparate" el esquema de subsidios aplicado por el gobierno nacional a la lechería y criticó el modelo productivo y económico impulsado por el kirchnerismo, donde el "problema es la inflación", por lo que reclamó "eliminar retenciones y los cupos de exportación".
Los referentes ruralistas que adhieren a la medida anunciaron que el cierre de la protesta tendrá lugar en Salta, donde participarán de un acto de cierre. Natalio Iglesias, presidente de la Asociación de Legumbres del NOA, afirmó que "en Buenos Aires no conseguimos las audiencias con las personas que queríamos, pero seguimos firmes en nuestra lucha que ahora será de impacto nacional". El corte es sobre ruta nacional 9 a la altura de la localidad de Yatasto, a 151 kilómetros al sur de Salta Capital.
Por su parte, en el sudeste bonaerense, las sociedades rurales de Mar del Plata, Maipú, Mar Chiquita y Balcarce también adhirieron al cese de comercialización, si bien hubo “flexibilidad” y colaboraron con los titulares de los campos inundados en la región. La medida también contó con adhesión en Córdoba, donde Confederaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ) sostuvo que la protesta se realiza "frente a la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional a nuestros reiterados reclamos y propuestas".
En la provincia mediterránea hubo ocho piquetes en Santa Elena, Sinsacate, Tancacha, General Deheza, Villa Ascasubi, Pilar, Río Primero y Berrotarán. En Liniers ingresaron al Mercado de Hacienda 1.699 vacunos en 45 camiones, aunque los vehículos arribaron al ente concentrador de hacienda poco antes de la medianoche.
Las plataformas políticas de los candidatos patronales como Scioli, Macri y Massa no cuestionan de fondo el modelo productivo planteado para la producción agroalimentaria argentina. Ni gobierno ni patronales agrarias proponen un verdadero plan para hacer frente a las necesidades alimenticias y nutricionales de las grandes mayorías populares. La renta de la tierra anual total en la Argentina promedió los 15 mil millones de dólares en la última década que les garantizó a las patronales del “campo” el gobierno kirchnerista. Sin embargo, cuando ésta parece achicarse vuelven al centro las disputas por su apropiación expresadas en el monto de las retenciones y los cupos exportables. Y qué mejor, para los dueños de la tierra y los empresarios agrarios, que empezar a asegurarse una rentabilidad suficiente en el próximo período que en el marco de la campaña electoral.
Los puntos programáticos que levanta el Frente de Izquierda y de los Trabajadores constituyen la única alternativa que propone priorizar la voz y las necesidades de los trabajadores, para poder canalizar verdaderamente la renta hacia el desarrollo de una agricultura sustentable al servicio de las necesidades sociales. Opuesto por el vértice a la salida devaluatoria y el ajuste que planean las entidades y sus representantes.

Lucía Ortega
Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.