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Red Internacional
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Nacional. Primera reunión gobierno-oposición: en 15 días sellarán "acuerdo" para mantener a Piñera

Chile vive la peor crisis sanitaria de su historia. Gracias a este gobierno hemos vivido momentos de oscurantismo, cuando no se sabe a ciencia cierta cuantos contagios y fallecidos. El triunfalismo del gobierno se cayó, pero también se está cayendo a pedazos el plan sanitario del gobierno basado en manipulación de cifras, colapso hospitalario, cuarentenas represivas y un sentido que cada vez pierde más el rumbo mientras se dispara el contagio, las muertes y asoma el fantasma de las revueltas del hambre.

Gabriel Muñoz

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia

Sábado 30 de mayo de 2020

Histórico encuentro entre ex Concertación, Frente Amplio (RD), Chile Vamos y Gobierno

Este viernes 29 de mayo, ocurrió esta histórica instancia de unidad entre gobierno y oposición. Según la oposición se trata de un acuerdo para enfrentar en unidad la emergencia sanitaria. Que el tema del plebiscito del 25 de octubre no es materia de discusión y la mesa tendrá dos semanas para llegar a conciliar medidas para conseguir “apoyo social a las familia”, reactivar la economía y empleo, y un plan fiscal para enfrentar la crisis. La nota alta la colocó Catalina Pérez de RD (Frente Amplio) al reconocer que “Chile necesita un gobierno y un Congreso hagan su trabajo”. En la cita la diputada Pérez y Carlos Maldonado (PR) pidieron la renuncia del ministro Mañalich tema que no fue contestado por el Gobierno.

Se trata de la primera cita que el Ejecutivo sostiene con representantes de centro y centro izquierda, en la que participan los timoneles de la DC, Fuad Chahin, del PS, Álvaro Elizalde; del PR, Carlos Maldonado; del PPD, Heraldo Muñoz, y de RD, Catalina Pérez junto a los ministros Blumel, Sebastián Sichel (Desarrollo Social) e Ignacio Briones (Hacienda).

Además participaron los líderes de Chile Vamos, Mario Desbordes (RN), Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) y Hernán Larraín Matte (Evópoli). Que en su conjunto solicitaron al presidente liderar un proceso de “unidad nacional” y de “diálogo entre todos los partidos parlamentarios”.

Un acuerdo que llega justo antes del inminente colapso del gobierno de Piñera

El Castillo de Naipes de Piñera se ha desarmado. Primero fue derrotado en su intento de “vuelta a la normalidad” en comercio y servicios públicos. Todos los organismos públicos no esenciales se opusieron y la opinión pública condena la irresponsabilidad del Ministro Figuera de Educación cuando quiso volver a clases escolares el 27 de abril, dos semanas antes del inicio de los contagios masivos y el inicio también del colapso de camas y test.

Chile también vive las peores cifras de desempleo de los últimos 40 años. El desempleo va a alcanzar un 20% según la Ministra del Trabajo acercándose a los índices de la crisis de 1982. La ley de protección al empleo se transformó en despido fácil para los empresarios, incluyendo a las grandes empresas. La ley de reactivación económica se sintetiza en créditos con garantía estatal para cualquier empresa que lo solicite.

RD de Catalina Pérez y FA al rescate de Piñera como en noviembre de 2019: Hoy es más imperdonable

El Frente Amplio no fue llamado a la instancia salvo Revolución Democrática de Jackson. El resto del FA se quedó alegando por no haber sido citado. Quieren ser parte. Y aunque Catalina Pérez pidió la renuncia del ministro Mañalich de fondo se unen al plan de salvaje de Piñera y con ello la protección de los empresarios y el perjuicio para las mayorías.

El FA le envió una propuesta a Piñera para un gobierno de unidad nacional basado en medidas sanitarias y el apoyo de expertos médicos y sanitarios. Pueden tener a los especialistas pero el carácter del gobierno seguirá siendo el mismo.

El acuerdo para la crisis suscrito entre el gobierno de Piñera y los partidos de oposición es un pacto para hambrear al pueblo

Cualquier alianza con este gobierno es legitimar la obra de Piñera durante la revuelta popular y durante la emergencia sanitaria. Ya anteriormente la oposición había salvado a Piñera. Tras el paro de trabajadores del 12 de noviembre de 2019 todos corrieron a la Moneda a firmar un pacto constitucional que buscaba desviar la lucha popular de Octubre hacia los pasillos del Parlamento y un itinerario que buscaba pactar con la Derecha una nueva Constitución. Pero ahora el pacto para salvar a Piñera es todavía peor.

Ahora se trata de rescatar a Piñera tras varios meses de medidas sanitarias irresponsables, permitir el desempleo en masa, proteger a los empresarios, y colapsar el sistema sanitario. Ni que hablar de todos los muertos por Covid que son estricta responsabilidad del gobierno por no responder tempranamente a las cuarentenas, por lo aplicar una política de test masivos y reconcersión productiva para abastecer al sistema de Salud. Justo cuando la capacidad de camas de tratamiento intensivo llega al 97% en la Región Metropolitana, es decir al borde del colapso, la oposición nuevamente rescata al impopular presidente y por consiguiente al odiado Ministro de Salud Jaime Mañalich.

Esta vez el pacto es mas criminal también desde el punto de vista de que hay una recesión mundial y la crisis económica comienza a activarse en Chile.

Piñera, Mañalich y Zaldivar son responsables por haber dejado a más de 1 millón de trabajadores a nivel nacional sin empleo. Quieren seguir ahora para enfrentar la crisis un plan de uso de ahorros del Estado para dar migajas al pueblo pero desembolsar millones de pesos en rescates millonarios. Piden que Chile se endeude ¿Quién pagará esa deuda? Claramente si se salva Piñera se salvan los empresarios y con ellos la crisis será descargada sobre los trabajadores. Es decir, gracias a este pacto se podría hipotecar la vida de toda una generación para pagarle cada peso a las empresas, bancos y multinacionales que ya han hecho millones durante 30 años en Chile.

El PC se queda fuera del pacto pero colabora con Piñera a través de la CUT

El PC por su parte declaró “no estar disponible” para ningún acuerdo con el gobierno, pero no han rechazado la instancia de acuerdo y por el momento mantiene una tregua de colaboración con el gobierno. Bárbara Figueroa esta semana también recomendó un salvavidas al gobierno: exigió una mesa de diálogo con los empresarios de los principales gremios empresariales.

Una vergüenza. Mientras millones están viviendo el desempleo, los recortes salariales, afecciones médicas por el Covid, mientras cientos de trabajadores se contagian en las líneas de producción de empresarios inescrupulosos, la CUT se mantiene 5 meses en cuarentena, no ha desarrollado ninguna acción de denuncia y resistencia y cada vez parece un departamento de gestión sindical del gobierno.

Además de eso las salidas programáticas como el impuesto a grandes empresarios que propuso la diputada Karol Cariola para enfrentar la crisis no son planteadas como un programa de conjunto para que la crisis la paguen los empresarios. Junto con imponer tributos a las grandes riquezas como los 10 grupos económicos también hay que resolver el problema del desempleo. Empresas trasnacionales millonarias como Latam se están declarando en quiebra para que el Estado cargue con sus deudas. No hay que sólo exigir un “distribución del ingreso”, sino que también hay que salvar puestos de trabajo. Eso sólo se puede conseguir en el caso de Latam con la expropiación y nacionalización (sin pago a sus dueños) de la empresa y su puesta en marcha por la gestión de sus trabajadores.

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Al mismo tiempo, frente al intento de sectores de la derecha de proponer suspender el debate sobre el plebiscito, para introducir la idea de atrasarlo o suspenderlo y frente a quienes- a través de una Convención Constitucional totalmente tramposa, controlada por los partidos tradicionales, con poder de veto de una minoría derechista y con restricciones previamente establecidas- quieren cambiar algo para no tocar las herencias de la Dictadura debemos proponernos luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana como una única vía realmente democrática para que sea el pueblo el que pueda debatir sin ningún límite, veto ni restricción. Esto hoy pasa por luchar por exigir la salida del gobierno y la convocatoria a una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

Pero es claro que los capitalistas defenderán con sangre y fuego sus ganancias. Habrá que enfrentar su resistencia empresarial y la Constituyente no podrá solucionar por sí misma dicho enfrentamiento, por eso es que para conquistar un programa para que la clase obrera entregue una salida de conjunto a la crisis, es necesario pelear desde ya por organismos de lucha y auto-organización de la clase trabajadora, que enfrenten la resistencia de los capitalistas y sean la base para lograr derrotar a los capitalistas y su Estado, para conquistar un gobierno de los trabajadores de ruptura con el capitalismo, la única salida de fondo que puede evitar que la crisis la paguen nuevamente los trabajadores y el pueblo pobre.

Hoy los capitalistas buscan degradar lo más posible las condiciones de vida de millones para tener un país con nuevas condiciones de saqueo, explotación y ganancias, donde una gran mayoría esté en la miseria, los empleos sean con peor pagos y haya una mano de obra de reserva esperando para bajar el salario conjunto. El PC y el FA buscan una salida de conciliación donde los empresarios ganen menos, y el pueblo trabajador perdamos poco.

Sin embargo, hoy alguien debe pagar la crisis: ¿son los capitalistas o los trabajadores? Si queremos poner fin a esa situación no puede haber medidas parciales, sino de fondo, que ataquen las ganancias capitalistas y se propongan reorganizar el país sobre nuevas bases en beneficio del pueblo trabajador. Sin tocar las grandes fortunas, los bancos y poner los recursos naturales y estratégicos en función de toda la clase trabajadora, no habrá una salida de fondo para que la crisis no la paguemos las y los trabajadores.


Gabriel Muñoz

Licenciado en Historia

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