Guillermo Almeyra Historiador, investigador y periodista
Miércoles 29 de junio de 2016
1- Todos miran los resultados de los partidos, pero el primer “partido”, como en Italia, donde votó el 50 % de los electores, es la abstención. Incluso en el caso del Brexit llegó al 70%. En España aumentó en más de 3 puntos con respecto a diciembre. Cada vez más ciudadanos repudian a los partidos, al sistema político y a las elecciones. Esa tendencia se expresará en movimientos de derecha semifascistas o, tarde o temprano, en el desarrollo de tendencias anticapitalistas.
2- El PP ganó, pero perdió fuerzas. Gobernará porque el pueblo español no quiere nuevas elecciones. Además, porque el PSOE lo sostendrá, a los mejor con la abstención. Podemos por otra parte, concentró los votos de la derecha en el PP, por el miedo de ese sector a un gobierno “de izquierdas” (ma non troppo) que hizo que muchos de la nueva derecha dejaron de votar Ciudadanos para volver al PP.
3- Podemos decía que quería ser segundo para gobernar. Su modelo, el Partido
Comunista Italiano de Berlinguer, fue primer partido en 1976 y terminó apoyando un primer ministro democristiano mafioso (Andreotti). Syriza fue primer partido y aceptó ser el trapo de piso de la UE. Lo que cuenta no es el número de votos sino la política.
4- Pablo Iglesias creía que por llamarse igual que el fundador del Partido Obrero Socialista español y por actuar con desenvoltura en TV y llevar coleta, le iban a votar. Despreció al electorado proponiendo una política socialdemocrática y alabando a Rodríguez Zapatero como mejor jefe de gobierno. Se la pasó hablando de elecciones, votos y otras fruslerías sin decir qué hacer ahora para cambiar. Creía además que gordo quiere decir fuerte y pensaba poder sumar los votos de Izquierda Unida (por un cambio social) con los de Podemos (por reformas al capitalismo aceptadas por éste) dejando insatisfechos a ambos electorados, uno por la tibieza, el oro por temor a una radicalización. Con respecto a diciembre pasado la suma de los votantes de ambas organizaciones cayó en un millón de votos. El oportunismo no paga.
5- Como buen líder formado en el stalinismo, Iglesias no siente la necesidad de presentar su renuncia. Ni él ni los otros churumbeles de la Complutense se equivocan nunca ¡faltaría más!
6- Esta gente dejó pasar una oportunidad de oro para cambiar el curso europeo. Son nacionalistas chauvinistas y creen que los trabajadores son electores ciegos a lo que pasa en las fronteras (en Grecia con Tsipras, en Italia con la derrota de Renzi y la enorme abstención y en Francia con el “socialista” Hollande atacando los derechos democráticos y de los trabajadores. El electorado de Podemos esperaba orientación sobre qué hacer ante el mundo y la Europa feroces que se dibujan en el horizonte y recibió payasadas.
7- Gobernará Rajoy con un PP en crisis, un PSOE también en crisis, Podemos e IU en crisis en una Europa en disgregación.