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Educación Pública. Pronunciamiento de docentes y estudiantes de las UBBJ organizados

Profesores de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez dejan asentada su posición frente a las promesas del gobierno de la 4T de acabar con el neoliberalismo y contradictoria política de continuar con la precarización laboral y la degradación de la educación superior.

Martes 1ro de diciembre de 2020

En México y en el mundo la educación pública ha sido atacada de forma sistemática y generalizada, lo que se ve reflejada en la reducción de los presupuestos junto con el abandono total o parcial de la infraestructura como sucede en la educación básica o las universidades que hoy tienen en quiebra a 11 de ellas, lo cual ha puesto en peligro las conquistas de las y los trabajadores. Esto tiene como consecuencia el aumento de la exclusión al derecho a la educación de los sectores más vulnerables y en los estudiantes de todos los niveles, entre los cuales se va agudizando la brecha, hasta llegar a la educación superior.

Como ejemplo, en México solo se satisface el 37% de la demanda educativa a nivel superior, dejando fuera a miles de jóvenes que buscan un mejor futuro siendo profesionistas. Paralelamente ha implicado deterioro en las condiciones laborales y la precarización de todos los trabajadores del sector, incluso aquellos que están sindicalizados. Así, las malas condiciones y los magros salarios son una muestra del avance de las políticas pro empresariales y neoliberales.

Fue precisamente por la falta de oportunidades en este país, en especial para la juventud, que este gobierno prometió la creación de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez (UBBJ), sin embargo, a pesar de que la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llegó ofreciendo acabar con el neoliberalismo, lo cierto es que viene aplicando salvajes medidas neoliberales, pues en los hechos las mismas Universidades del Bienestar nacen con la consigna de precarizar a sus trabajadores al no ofrecer ningún tipo de derecho laboral y ninguna prestación social.

Y es que se pretende garantizar la educación pública cuando las UBBJ solo cubrirán el 1% de la demanda, esto resulta así debido a las distintas formas de contratación entre los trabajadores, tanto los administrativos, manuales y de intendencia; no se contratan suficientes profesores; las instalaciones resultan insuficientes para recibir a una gran cantidad de estudiantes; y el organismo coordinador que centraliza el funcionamiento de las supuestamente 140 sedes, lo conforman muy pocas personas sin estructura ni mecanismos claros generando una administración poco eficaz y nada transparente, caldo de cultivo idóneo para sostener los manejos autoritarios, en cada una de las sedes, prácticas que supuestamente esta 4T se ha propuesto extirpar de nuestro país.

Estas condiciones representan, por un lado, un engaño de la 4T, y por el otro, graves violaciones a los Derechos Humanos, por ejemplo, a los de la salud, ya que se niega el derecho a la seguridad social, lo cual de por sí ya es grave y más aún en estos tiempos de pandemia. A esto se suman otras violaciones de carácter laboral, es el caso de la UBBJ sede Cuauhtémoc (antes Escuela de Derecho Ponciano Arriaga -EDPA-), pues le precedieron despidos injustificados de trabajadoras administrativas y docentes, así como la precarización de docentes, trabajadores de seguridad e intendencia; entonces procedió la inconformidad colectiva de las y los estudiantes por la incertidumbre y abandono por parte de las autoridades que propiciaron el abrupto cambio en planes de estudio y reglamentos, carencia de seguridad, servicio médico y de limpieza en la sede, así como la falta de seguro médico para todas y todos los miembros de la Comunidad Universitaria.

Estos motivos detonaron en el paro estudiantil en febrero de este año, que no exigía más que condiciones dignas de estudio y de trabajo, certeza en la validación de estudios y claridad en la normatividad, así como el conocimiento de los requisitos para acceder a un título profesional.

La ofensiva de la que hablamos se muestra en la disminución de conquistas históricas, producto de las luchas, que ha incluido otras cuestiones como la represión laboral para quienes se convierten en luchadores como es el caso de los docentes despedidos de la UACM; quienes denunciaron la precarización laboral y siguen exigiendo plenos derechos sin ser escuchados desde hace un año. Situación que desgraciadamente se repite día a día en las distintas sedes de las UBBJ a lo largo y ancho del país, sin que ningún funcionario quiera involucrarse en la solución de problemas tanto de docentes como de alumnos.

Por todas estas razones, exigimos el reconocimiento y respeto pleno a los derechos laborales, que se garantice nuestra salud y nuestra vida, así como el derecho a la sindicalización y a la organización. Además, estabilidad laboral y no represión para las y los docentes de la sede Cuauhtémoc, también la reinstalación de las trabajadoras y docentes despedidos. Queremos condiciones dignas de estudio y de trabajo, un salario que garantice el derecho a la salud y becas puntuales para todos los estudiantes con el fin de cubrir sus necesidades mínimas.

Destacamos que tanto estudiantes como docentes estamos creando nuestros espacios de discusión y organización de manera independiente a las autoridades, porque aquí es donde radica nuestra fuerza para cambiar y hacer contrapeso al Estado, sus instituciones y sus funcionarios, en la defensa de nuestros intereses. Por ello, hemos participado en el Movimiento Nacional contra la Precarización y los Despidos, así como en la Asamblea Nacional en Defensa de la Educación Pública. Al mismo tiempo, convocamos a docentes, estudiantes y trabajadores de las Universidades para el Bienestar a adherirse a este pronunciamiento y sumarse a los esfuerzos por la dignificación laboral, estudiantil, de estas comunidades educativas.

Puedes contactarnos en Facebook como: UBBJ Docentes y estudiantes contra la precarización laboral y educativa