El conflicto, que está presente desde hace años, hace semanas presentó una escalada que ha mantenido en tensión al gobierno peruano y a los empresarios por los opositores al proyecto minero Tía María. Esto aún no apunta a parar, al contrario, va en aumento.

Leah Muñoz @leahdanmunoz
Jueves 30 de abril de 2015
La Tía María de Grupo México
El segundo hombre más rico de México y dueño de Grupo México, Germán Larrea Velasco, ha extendido sus inversiones más allá de las fronteras mexicanas llegando a las tierras del Perú, donde ya está en marcha un proyecto minero con una inversión de 1,400 millones de dólares, a través de la filial Southern Copper Corporation (SCC).
Se espera que para mediados del 2017 comience con sus operaciones el proyecto minero de cobre Tía María, después de obtener la respectiva licencia por parte del Ministerio de Energía y Minas en un plazo de 24 meses.
Este proyecto, ubicado en el distrito Cocachacra, provincia de Islay, en la región de Arequipa, que registró una inversión estimada de 1,400 millones de dólares, ya informó a la Bolsa Mexicana de Valores que producirá 120,000 toneladas anuales de cátodos de cobre.
Tensión entre el empresariado y el gobierno
Debido al ambiente de rechazo al proyecto, el vicepresidente de finanzas de la compañía, Raúl Jacob, señaló en días recientes que la compañía podría retrasar el inicio del proyecto. Su confianza en la realización del mismo está en el “diálogo” que el gobierno entable con las comunidades para explicar que la mina no dañará el ambiente ni afectará la agricultura.
Sin embargo, esta tensión presente entre un empresariado temeroso a perder una gran inversión, que presiona al gobierno peruano para favorecer el proyecto, se ha hecho notar con las declaraciones que el 27 de marzo hacía el gerente de Relaciones Institucionales de SCC, al anunciar que la compañía abandonaba Tía María debido a que el gobierno de Ollanta Humala no podía resolver el conflicto y porque las manifestaciones eran dirigidas por “terroristas antimineros”.
“Esta cancelación se da por dos razones: primera, la arremetida total de un nuevo terrorismo antiminero llevado adelante por un grupo violento, minoritario, pero que tiene aterrorizada a gran parte de la población. Y, segunda, la parálisis del Estado en su rol de promotor de la inversión”, señaló en Radioprogramas de Perú, una radioemisora nacional con mucha influencia.
Esto motivó el traslado, a la zona del conflicto, de los ministros de Medio Ambiente, Energía y Minas, Agricultura, e Interior, así como la promoción de la intervención del alto comisionado de la Oficina Nacional de Diálogo de la Presidencia del Consejo de Ministros para atender a los inconformes. Horas después, SCC negaba la cancelación y anunciaba que el proyecto Tía María continuaba.
Protestas contra Southern Copper Corporation
Desde 2011, fecha inicialmente propuesta para el inicio de Tía María, el proyecto se ha retrasado debido a las protestas. El saldo de personas muertas en las protestas de 2011 fue de 3.
Sin embargo estas nuevas jornadas de lucha, de las cuales participan los alcaldes distritales, se han dado desde el pasado 23 de marzo, cuando se iniciaron con un paro indefinido por parte de los agricultores y trabajadores sindicalizados de la región de Islay contra el proyecto Tía María. Desde ese día las movilizaciones han presentado enfrentamientos con la policía nacional que ha atacado con cartuchos de perdigones y gases lacrimógenos, dejando varias personas heridas. En la jornada de lucha del 22 de abril, un muerto se sumó a la lista.
El 22 y 27 de abril fueron jornadas de lucha en las que se convocó a paro de 24 horas. A la del 22 de abril se sumaron organizaciones agrupadas en la Coordinadora Política Social de Arequipa y gremios sindicales de la provincia, que apoyaron el paro indefinido con la convocatoria a un paro de 24 horas para ese día. Entre los sectores que se sumaron a la jornada estaban la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipia (FDTA), la Asociación de Urbanizaciones Populares de Arequipa (AUPA), la Asamblea Popular de los Pueblos de Arequipa (APPA), Sindicato Unitario de Trabajadores Taxistas de Arequipia (SUTTA), Frente de Defensa del Valle de Tambo, el Frente de Integración del Cono Norte (Fredicon), entre otros.
En la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (Unsa), un grupo de estudiantes intentó tomar las instalaciones de la Facultad de Ciencias Sociales durante la mañana para solidarizarse con el paro regional. De igual manera, las clases escolares en la Ciudad Blanca se suspendieron y los maestros del Sutep salieron a las calles a protestar rechazando el proyecto Tía María.
Además de las recientes protestas en Islay, el pasado lunes se movilizaron en Lima, la capital del país, organizaciones sociales, jóvenes y estudiantes en solidaridad con el paro que mantienen en Islay y contra el proyecto minero.
A pesar de los esfuerzos del gobierno de convencer a los pobladores de Islay de los “beneficios” que traerá el proyecto minero, y de que el Estudio de Impacto Ambiental resultó conforme a la ley, siguen las protestas contra SCC, y ya se advierte que el paro indefinido podría extenderse a la ciudad de Arequipa a inicios de mayo.
Debido a las protestas contra Tía María, las protestas contra el proyecto minero Conga, que atenta contra el agua y la vida de las lagunas de Cajamarca y Celendín se han reavivado. El presidente regional de Cajamarca ratificó su oposición a ambos proyectos. Incluso ya se ha convocado a una próxima movilización.
El historial millonario y violento de Grupo México
Germán Larrea, después de Carlos Slim, según Forbes, es el segundo hombre más rico de México con una fortuna de 16 mil millones de dólares. Es Director Ejecutivo de Grupo México, la empresa minera más importante del país y tercera en la extracción de cobre a nivel mundial. Además de poseer las minas Buenavista del Cobre y Pasta de Conchos, entre otras, en Perú posee las minas Cuajone y Toquepala, y espera a que se sume Tía María.
Germán Larrea ya tiene un historial de daños ambientales, ataques a sus trabajadores y complicidad con políticos que le han permitido salir librado. Basta recordar el derrame de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico en los ríos Bacanuchi y Sonora.
La muerte de los 65 mineros de Pasta de Conchos en 2006 por falta de medidas de seguridad. Además es responsable de la muerte de cinco trabajadores mineros en la mina Charcas, en San Luis Potosí, y de la muerte de otros dos de la empresa minera Alva SA de CV, en la cual había una concesionaria de GM.
A esto se suma la violencia, muertos y presos políticos que hay en donde intenta poner sus minas, como en Cocachacra.