Tras su visita por el país y la investigación por las denuncias de abuso sexual contra Fernando Karadima, las cuales fueron encubiertas por el obispo Juan barros, el Papa Francisco invito al vaticano a “conversar” a las tres víctimas que decidieron denunciar.

Gidget Guardiola Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"
Domingo 6 de mayo de 2018
La semana pasada se concretó la visita al vaticano de José Murillo, Juan Carlos Cruz y James Hamilton, víctimas de Karadima, invitación enviada por el Papa Francisco para conversar sobre la investigación realizada por los casos de abusos que salieron a la luz, buscando de esta forma poner paños fríos y hacer un lavado de imagen a la tan desprestigiada iglesia católica.
Pero ¿Que busca realmente el Papa con esta invitación?
En vista de su baja aprobación y la fallida visita que protagonizó Francisco al país, es que la iglesia católica buscará hacer todo lo posible por reconquistar a la población, quienes han expresado un gran descontento hacia la jerarquía de la iglesia que no hace mas que ocultar los diferentes casos de abusos sexuales dentro de dicha institución, a los que el Papa solo le busco una salida en el perdón.
Nosotros sabemos que los casos de abusos sexuales siguen ocurriendo y seguirán mientras la iglesia católica haga de las suyas en completa impunidad, manteniendo a los abusadores en secreto y solo sentenciándolos a oraciones para que se “arrepientan y pidan perdón” por su actuar. Si bien, estos tres casos ocurrieron dentro de la clase más alta de la sociedad quienes estaban en contacto directo con Karadima, una eminencia de la iglesia católica, no podemos obviar que los abusos de las capas más bajas, la gente pobre, también existen y quedan siempre en la marginalidad y el silencio.
Sin duda la Iglesia se encuentra en un declive del que no ha podido recuperarse, donde en el camino por librarse de polvo y paja, han salido aun más perjudicados. Un ejemplo de eso fueron las desafortunadas declaraciones del Papa en su paso por Chile, que lejos de subsanar y reconfigurar las confianzas perdidas para dejar en una mejor posición a su institución, removió más descontento e indignación. Por esto, su “preocupación” por las victimas de abuso no es mas que una careta de empatía y amabilidad con la que busca limpiar una imagen propia puesta en cuestión, pero también tender puentes a la Iglesia católica para que logren salir del pantano en el que se encuentran,
Digamos basta a los abusos sexuales perpetuados por parte de esa iglesia que a lo largo de la historia ha sido responsable de los hechos más horribles y sangrientos hacia la humanidad. Esa iglesia que oprime a las mujeres imponiendo su moral sobre nuestros cuerpos e inmiscuyéndose en nuestro derecho al aborto, esa misma que denigra a los trans y violenta de conjunto a toda la diversidad sexual, negando el derecho a decir por nuestra propia sexualidad e identidad de género. Esta es la institución que de la mano con el actual gobierno de derecha, no dudara en negarnos nuestras libertades y derechos bajo un tono ultra conservador que solo busca regimentar nuestras vidas, mientras se preocupan de mantener dentro de sus paredes los casos de abuso y acoso sexual.

Gidget Guardiola
Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"