Durante la tarde del día de ayer, en las salas de la cámara de diputados se llevó adelante la interpelación a la ministra del trabajo, María José Zaldívar, quien respondió las preguntas que realizara el diputado PS, Marcelo Díaz. Entre preguntas y respuestas, el gobierno reafirmó su línea de comprometer algunos cambios, pero reafirmando su convicción de que los pilares de la dictadura no se tocan. Misma convicción que hoy mostraron los Senadores RN que rechazarán el cambio constitucional.

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile
Miércoles 8 de enero de 2020
Durante la jornada de ayer y a 80 días del estallido social, se llevó a adelante la primera, de una serie de interpelaciones ministeriales que se realizarán en la cámara durante las primeras semanas de enero.
La instancia que se extendió por casi 3 horas cruzó al diputado con la ministra en torno a dos temas: previsión social y salarios.
Para el gobierno las AFP son intocables
En relación a la primera temática, la ministra refrendó la política del gobierno: hacer algunos cambios cosméticos, pero manteniendo los pilares impuestos durante la dictadura.
Zaldívar mencionó los proyectos que hoy están en el parlamento para el aumento del pilar solidario, la creación de un ahorro colectivo que sea aportado por las empresas y que se abra a la posibilidad de que sea un ente público quien lo administre, pero dejó claro y con fuerza que las AFP no se tocan.
No es de extrañar la respuesta de la ministra ya que es el gobierno de Piñera y los parlamentarios que hoy se sientan en la oposición, quienes han defendido por 30 años el modelo económico que se sostiene sobre el enorme bolsón económico que es expropiado mes a mes a la gran masa laboral, para financiar las inversiones de las grandes empresas que se cotizan en la bolsa.
Aun cuando Díaz haya utilizado el titular de “El Mercurio” del año 2000 que anunciaba que “Chilenos se pensionarían con el 100% de su sueldo el 2020” este olvida que los gobiernos Concertacionistas, fueron quienes consolidaron el modelo impuesto durante la dictadura.
También en relación al tema de pensiones, la ministra mostró como un avance el aumento de la pensión solidaria que se votó los primeros días del mes de diciembre, aun cuando este aumento representa un mínimo avance con relación a la situación crítica que viven los jubilados que reciben dicho beneficio.
Recordemos que en Chile las pensiones solidarias alcanzan los $128.127 previo a la reforma aprobada y luego de esta aumentó en promedio $36.000, lo cual mantiene a un jubilado bajo la línea de la pobreza. Es decir, lejos de cualquier solución estructural para la masa de trabajadores y trabajadoras que luego de una vida de esfuerzo deben seguir trabajando para poder mantenerse, dependen de sus familiares o en el peor de los casos, el suicidio se vuelve una opción para evitar las penurias de la vejes.
Flexibilizaciòn laboral y bajos salarios
Al momento de abortar el problema salarial en el país, el gobierno y la ministra mostraron su real cara a favor del empresariado: Todos los proyectos mencionados por el gobierno solo fomentan la precarización y flexibilización laboral. El anuncio de sala cuna universal ya fue denunciado como un engaño, el estatuto laboral juvenil lo mismo. Teletrabajo, flexibilidad e inclusión laboral, son vistos solo como “ingresos complementarios” al grupo familiar y por lo tanto son salarios precarios que no permiten vivir a nadie.
Consultada sobre los bajos salarios, la ministra enfatizó que el Ingreso Mínimo Garantizado ser un pilar para aumentar los ingresos principalmente en el sector de las PYMES, pero nada habla sobre los bajos salarios en grandes multinacionales como las del sector de la comida rápida, que perfectamente podrían pagar salarios de $550mil pesos, pero no lo hacen ya que la mayor parte de sus ganancias provienen de la sobre-explotación de la mano de obra juvenil.
También fue enfática en recalcar el rechazo del gobierno a cualquier reducción de la jornada laboral.
La derecha y los empresarios preparan la defensa del modelo ante la impugnación social
Lo que vimos durante la jornada de ayer no fue más que la ratificación de que la derecha y los empresarios se preparan para defender el modelo.
La impugnación de los 30 años fue desviada a través del "acuerdo por la paz", el próximo plebiscito y la posterior constituyente. Todos estos acuerdos entre los partidos tradicionales no hicieron más que salvar al modelo heredado de la dictadura.
Por otro lado, los sectores de Unidad Social y las dirigencias de los grandes sindicatos, se transformaron en el principal obstáculo para el desarrollo de la perspectiva de la huelga general para tirar abajo a Piñera y su sistema.
Es necesario que quienes queremos terminar con este sistema y toda la herencia de la dictadura, nos organicemos bajo la perspectiva de organizar una Asamblea Constituyente Libre y Soberana convocada desde las organizaciones sindicales, sociales y políticas que hemos estado en la calle y movilizadas.
Si realmente queremos pelear por esta perspectiva será necesario retomar la senda del 12 de noviembre y el impulso rebelde de la juventud secundaria que hemos visto los últimos días.