Como nadie más puede saber qué contiene dicha información, es la excusa perfecta amparándose en motivos graves, para mantener el secretismo y que nadie conozco la información que usó el MINSAL en plena pandemia.
Martes 6 de octubre de 2020
El Ministerio Público se encuentra investigando distintos antecedentes respecto a la gestión de la pandemia Covid-19 por parte del gobierno, y en particular la gestión del ex ministro de Salud Jaime Mañalich. Esto pues se han presentado ante la justicia, distintas querellas criminales contra Sebastián Piñera y Jaime Mañalich, por el mal maneja de la pandemia que ha dejado cerca de 15.000 muertos y se ha expuesto a la población al contagio masivo producto del intento de resguardar las ganancias empresariales y no la vida y salud del pueblo trabajador.
Sin embargo, en dicha investigación la Fiscalía Centro Norte de la Región Metropolitana solicitó una diligencia de entrada, registro e incautación de los correos electrónicos del Ministerio de Salud (MINSAL) para poder tener la información necesaria para la investigación.
Pero el gobierno de Piñera a través de sus abogados, se negó a entregar dicha información. Los abogados no solo representan a Piñera, y a Mañalich, sino también a subsecretarios Paula Daza y Arturo Zúñiga. Y no solo eso, solicitaron mediante un escrito a la Corte Suprema, que rechace la petición de la fiscalía y se niegue a dicha diligencia. ¿Todo esto por qué razón? Para que los correos electrónicos del Ministerio de Salud no se puedan ver ni investigar, es decir, queden en total secretismo por parte del Gobierno. Alegan razones de “seguridad nacional” para esconder la información. ¿Por qué buscan blindarlos?
Según ellos la diligencia de la Fiscalía es “infundada”, “carece de todo fundamento legal” y se sustenta en “elucubraciones” sobre el manejo de la crisis sanitaria. Según el actual ministro Paris, en los correos aparecen medidas para la “adopción e implementación de decisiones reservadas, estratégicas y logísticas”.
Además, en el escrito presentado ante la Corte Suprema, los abogados representantes del Gbierno sostienen que en los mails de Jaime Mañalich, de la exjefa de gabinete, Itziar Linazasoro; y de la subsecretaria de Salud, Paula Daza, “existen antecedentes cuya divulgación importaría infringir su debida reserva con afectación evidente de la seguridad nacional”.
Como nadie más puede saber qué contiene dicha información, es la excusa perfecta amparándose en motivos graves, para mantener el secretismo y que nadie conozco la información que usó el MINSAL en plena pandemia.
¿Qué aparece en dichos correos que tengan que ser completamente “secretos”? ¿Qué información está protegiendo Piñera y Mañalich? ¿No intentan acaso protegerse ante posibles aberraciones que queden expuestas a todo público y abran nuevas crisis? ¿O acaso nos enteraremos de nuevos negociados con sus amigos mientras la población se exponía al contagio masivo?
Es inaceptable este secretismo y la forma del Gobierno de proteger sus intereses mediante subterfugios legales. Piñera y Mañalich, y ahora Paris, han sido responsables de jugar con nuestras vidas con la pandemia, exponiendo a millones que se enfermen todo para proteger los negocios de las grandes empresas. Son responsables de un manejo completamente pro-empresarial de la pandemia, que mientras protege a los ricos, deja expuestos a millones de personas del pueblo trabajador al contagio, además de un servicio de salud completamente precario.