Ante las terribles condiciones laborales que existen en la industria automotriz del país, salarios de miseria el irrazonable amedrentamiento de los charros sindicales, trabajadores de Mazda se organizaron el año pasado en busca de una opción para representar sus intereses.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Domingo 20 de febrero de 2022
Las y los trabajadores cansados de la opresión patronal y del charrismo sindical de la CTM comenzaron a organizarse buscando alguna vía para poder recuperar sus derechos. Una de estas opciones que aparenta otorgar democracia es la propuesta en la reforma laboral 2019, donde se abre la opción para que más de un sindicato pueda representar trabajadores en una empresa. Esta ley aparenta facilitar el camino para lograr la democratización de los sindicatos, pero hasta ahora ha sido utilizada por líderes o “asesores” y sus intereses sustituyendo con esto la urgente necesidad de auto organización desde la base trabajadora para sacudirse de una vez por todas a dirigentes charros.
Con la idea de un nuevo sindicato las y los trabajadores en Mazda, contactaron con la Confederación Joven de México, una confederación dirigida por un familiar del charro sindical Aceves del Olmo líder nacional de la CTM; “Pepe” del Olmo. Esta confederación les propuso que les apoyaría para registrar un nuevo sindicato para sustituir a la CTM, siempre y cuando se sometieran a sus reglas (algunas de estas que se incluyen en su carta de estatus la pérdida del derecho a huelga y de control de las cuotas sindicales) sin conocer que esta confederación es una ramificación de la CTM para mantener el control sobre los trabajadores, los organizados cayeron en la trampa.
Te puede interesar: La Confederación Joven de México y la CTM: una trampa para las y los trabajadores
Tras aceptar la invitación a conocer la propuesta, se presentó el charro Pepe del Olmo junto a los representantes de la CTM de Mazda en el lugar de la cita, así descubrieron los rostros de los compañeros que pretendían buscar una oportunidad. No obstante, los burócratas prometieron no tomar represalias pero esto también eran mentiras.
En lo que va del año Mazda se ha dedicado a perpetrar un despido masivo para que las pérdidas de ganancias recaigan sobre el derecho al trabajo y no sobre su millonaria fortuna, pero sobre todo un despido político a los trabajadores que buscaron la libre organización tratando de callar la voz de los obreros, imponiendo represalias y amenazas mediante despidos injustificados a todos los que reconocieron en aquella reunión.
A la par, el despido masivo asciende a más de 250 trabajadores despedidos. En noviembre del año pasado corrieron a 50, en diciembre fueron otros 50, en enero casi a 100 y en los últimos días han sido otras decenas de despedidos. Además en febrero de este mes a los despedidos los sacaron a media noche sin importarles lo que les pudiera pasar, mientras tanto los disque representantes (que no fueron votados por los trabajadores) de la CTM...durmiendo. Estos despidos se han concentrado en Mazda Motors, en donde hay aproximadamente 4500 empleados y han sido menores en Mazda Logistics, en donde operan aproximadamente 1500 trabajadores.
Más allá de buscar un apoyo que venga de afuera para salvar a las y los trabajadores de Mazda, es urgente comiencen a organizarse en contra de estos despidos masivos, por el derecho al trabajo y un trabajo digno. Recuperar su sindicato de las manos de los charros y echarlos de la dirección, para poner al Sindicato Miguel Trujillo López bajo control de los mismos trabajadores e incluso fortalecer alianzas con los compañeros de otras plantas como Yazaki, en donde tienen al mismo sindicato y tienen las mismas condiciones de explotación.
Así mismo, las y los trabajadores de la industria automotriz y de otros sectores deben denunciar estos despidos y apoyar a quienes se organizan en Mazda.
Compañera, compañero, las y los trabajadores que escribimos en La Izquierda Diario México ponemos a su disposición este medio para fortalecer sus denuncias, envíanos un mensaje a través de nuestras redes.