Desde que comenzó el confinamiento los casos de abuso policial se han disparado, especialmente hacia personas racializadas o sexodiversas. El vídeo que se hizo viral muestra a la policía humillando a una persona trans en situación de prostitución.
Viernes 1ro de mayo de 2020
En mes y medio de confinamiento hemos visto como se multiplicaban en las redes los vídeos que testimoniaban agresiones y abusos policiales cada día, especialmente en barrios populares, a personas racializadas, con problemas de salud, sexodiversas, jóvenes o trabajadores. Esto se suma a las 750.000 propuestas de sanciones y más de 6.000 detenciones, que utilizan la Ley Mordaza como vía rápida.
Es difícil sentir protección por una policía plagada de ultraderechistas que deben estar viviendo un sueño húmedo de poder y control social. En este vídeo, que se ha viralizado con indignación en las redes, se puede ver como dos agentes de policía de un municipio valenciano humillan a una persona trans en situación de prostitución.
Agentes de Policía Local de un municipio valenciano se graban humillando a una persona transexual.
"De día eres todavía más feo, eres horrible.
¿Qué hacéis ahora que no podéis jalar pollas ni robar?
¡Que te vayas, cerdo!"@generalitat @GVAinclusio @interiorgob @GVAjusticia pic.twitter.com/InSEp5I7Mz
— Miquel Ramos (@Miquel_R) May 1, 2020
Según el Ministerio de Interior, las agresiones por la identidad u orientación sexual en el Estado Español fueron casi la mitad de los 1.324 llamados "delitos de odio" cometidos el año pasado, habiendo aumentado un 15% en los últimos tres años.
Hay que tener en cuenta que muchas agresiones no se denuncian por temor a las represalias, al darse en muchos casos en ámbitos cotidianos como la escuela o el entorno familiar, o porque, como cuenta Rubén López, vocal de delitos de odio de Arcópoli, "hay muchas quejas de que en algunas comisarías los agentes se ríen de la gente del colectivo LGBTI cuando va a denunciar".
Según Movimiento contra la Intolerancia, sólo se denuncian 1 de cada 4 agresiones, siendo algunos de los motivos que se esgrimieron en la encuesta, el 32% la desconfianza en que la policía hiciera algo al respecto y el 19% el miedo a la reacción de los agentes.
Hoy en día, cuando miles de personas LGBTI son asesinadas por dentro y fuera de la ley en todo el mundo, concederle a los Estados capitalistas confianza y rol de árbitro sobre nuestra seguridad a cambio de cierta tolerancia es una estrategia que muestra cada vez más sus límites.
Es difícil sentir protección por una institución con un largo historial de represión, abusos y torturas. Ya se están produciendo razzias policiales, detenciones arbitrarias de inmigrantes, multas astronómicas, hostigamiento en los barrios más deprimidos… como ya están denunciando colectivos antirracistas como SOS Racismo.
Frente a su Estado de alarma, que se basa en militarización de las calles y el crecimiento de las agresiones y arbitrariedades policiales de todo tipo, pero tiene guante de seda con los grandes capitalistas, hay que oponer un programa que toque de forma directa sus ganancias e intereses, que haga pagar la crisis a los capitalistas que se protegen con este tipo de policía.