Este viernes 6 de noviembre Raúl Castro, presidente de Cuba visitó México. Recibido por Enrique Peña Nieto, ambos mandatarios resolvieron una agenda bilateral.

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Sábado 7 de noviembre de 2015
Esta visita se enmarca en un giro decisivo de la historia de Cuba. En los últimos meses Cuba fue portada de todos los diarios a nivel mundial luego de la decisión de Barack Obama de restablecer relaciones diplomáticas con la Isla. En la ONU, con votos de mayoría, se ratificó el llamado de todos los países participantes a retirar el bloqueo imperialista a Cuba.
Estas nuevas relaciones diplomáticas se dan mientras se transforma la estructura económica y social de la isla. Con la implementación de los Lineamientos de economía política del partido y la revolución en Cuba existen reformas, refrendadas e impulsadas por la burocracia y las FAR, que están encaminadas a la restauración capitalista.
Dentro de las reformas más importantes de los Lineamientos se destaca la inversión extranjera directa, el recorte a gastos sociales, el aumento del trabajo a cuenta propia y la creación de Nuevas Zonas de Desarrollo, como el puerto del Mariel. Para un análisis de las reformas invitamos a leer acá sobre el trayecto de la economía cubana de los últimos años.
Granma felicita la inversión de México en Cuba
Es de festejarse para Granma que “Raúl Castro reconoció el rol del presidente Enrique Peña Nieto en el relanzamiento de los vínculos con La Habana, así como su apoyo en la batalla contra el bloqueo “ilegal e inmoral" de Estados Unidos contra Cuba. También Raúl saludó el interés de empresas mexicanas por invertir en Cuba, en particular en la Zona de Desarrollo Especial del Mariel, al oeste de la capital cubana. También agradeció la experiencia de México en rubros como la agricultura y el turismo.”
Entre los acuerdos que se firmaron este viernes se destacan intercambios educativos, científicos y una reforma migratoria que da el derecho al Instituto Nacional de Migración de enviar a los migrantes cubanos de regreso a la isla.
En México, con la administración de Peña Nieto, también hemos visto la implementación de una serie de reformas que transformaron al país en contra de los intereses de las mayorías obreras y populares. La venta de Pemex, con la reforma energética, la reforma educativa, que liquida los derechos del magisterio democrático, la reforma laboral, que destruye la organización de los trabajadores y el nuevo acuerdo TPP, transpacífico, aumentó los lazos de subordinación de México a los imperialistas. En última instancia en México hay un proyecto de despojo y de recolonización imperialista. Para esta transformación el gobierno usa las fuerzas armadas y la militarización, las masacres y la desaparición forzada como se vio en Iguala y con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Esta ha sido la verdadera acción de Peña Nieto y su gobierno, a los cuales el presidente cubano y el oficialista Granma saludaron, repitiendo las relaciones amistosas que Fidel Castro sostuvo con los gobiernos priistas -responsables de la guerra sucia y la entrega al imperialismo- en las décadas previas.
Los empresarios nuevos amigos de Cuba
En esta reunión también empresarios estuvieran ansiosos de las nuevas relaciones entre Cuba, Estados Unidos y México. De ahí que Peña Nieto declaró en su reunión que “el gobierno de México quiere ayudar en el camino de las transformaciones de Cuba”.
En estas transformaciones existen empresarios que ya están participando de la Inversión Extranjera directa en Cuba. Como señalamos en otro artículo según información de CNN en 2014 una delegación empresarial licitó 50 proyectos de inversión de los cuales ya 19 están funcionando. Según la directora general de inversión extranjera de Cuba, Deborah Rivas México será beneficiado en la inversión de alimentos “La factura por alimentos en nuestro país es de más de 2,000 millones de dólares al año; el sector agroalimentario, en el que el primer usuario de la zona es una empresa mexicana que va a producir alimentos, es vital para nosotros”.
Además de estas licitaciones la inversión en el Mariel de capital mexicano está dirigida por ProMéxico, una unión de empresarios que pretenden que México sea el país de mayor inversión en Cuba. La empresa de pinturas Devox-General obtuvo a principios de mes la aprobación para instalar una fábrica, y la compañía cárnica Richmeatse se convirtió en febrero en la primera empresa internacional en conseguir el visto bueno para operar en Mariel, según datos de El Financiero.
Ante un aumento de las presiones de restauración del capitalismo en Cuba es central que los trabajadores tomen en sus manos el rumbo de la economía, la política y la cultura de la Isla. Es decisivo que los trabajadores cuestionen el rumbo restauracionista impuesto por la burocracia del PCC, de mando único, y de la burocracia en el poder. Los trabajadores deben revisar todas las reformas implementadas por el gobierno de Castro e imponer con la movilización un nuevo orden de cosas. Es necesaria la autoorganización de los trabajadores para detener la restauración capitalista.
La perspectiva debe ser luchar por una revolución política, e imponer gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre.
En ese camino, es que estará planteado -distinto a la política de la burocracia castrista ante los gobiernos priistas- que los trabajadores cubanos y mexicanos establezcan lazos de solidaridad efectiva e internacionalista, en su lucha contra el imperialismo y sus gobiernos sirvientes en América Latina, como el de Peña Nieto.