El gobierno de la Ciudad de México anunció que, a partir de agosto, se implementarán medidas securitarias alrededor de 29 escuelas de la UNAM y 24 escuelas del IPN
Agrupación Juvenil Anticapitalista @AgJuvAnticapMx
Lunes 6 de mayo de 2019
La jefa de Gobierno capitalina Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este lunes que, a partir del próximo ciclo escolar, se implementará el programa “Senderos Seguros” en 53 escuelas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Esto otras la muerte de la estudiante del CCH Oriente Aideé Mendoza en el interior de su escuela, hecho que ha conmocionado a la comunidad universitaria.
El programa tendrá un costo de 50 millones de pesos e implicará desde la colocación de luminarias hasta el reforzamiento de la vigilancia policiaca en las inmediaciones de las escuelas y el “combate” a la venta de drogas y alcohol.
Como estudiantes, sabemos que las medidas que impliquen el aumento de la presencia de policías o militares en las inmediaciones de las escuelas, no nos dan seguridad, lejos de ello, incrementan las situaciones de violencia y amedrentamiento por parte de los militares a los jóvenes.
Los militares y lo policías han demostrado en numerosas ocasiones que su tarea lejos de “cuidar” a los estudiantes, es mantener un clima de hostigamiento y amenaza a la comunidad universitaria. Basta recordar el episodio que se suscitó en las inmediaciones de la FES Acatlán hace unos semestres donde policías federales dispararon al aire en una protesta estudiantil o los múltiples hechos que relatan revisiones de “rutina” violentas sobre estudiantes de policías y militares que criminalizan a la juventud y buscan generar miedo entre la comunidad.
Las medidas que buscan resolver el problema de la violencia que afecta a los estudiantes con más policías y control sobre la juventud no solo no funcionan para parar la violencia, sino que a menudo son utilizadas en contra de los propios estudiantes.
Hay que recordar que es la política de “guerra contra el narco” y la salida de los militares de los cuarteles, la que ha generado la barbarie que se vive en México, donde la violencia pareciera no tener límite. Por tanto, no es con policías y mucho menos con la odiada Guardia Nacional, de la forma en la que se puede combatir esta situación.
La seguridad en las instalaciones y los alrededores de las escuelas solo puede ser garantizada por la organización de los estudiantes, construyendo comunidad a través de asambleas y actividades de discusión, actividades culturales que hagan que se apropien del espacio público y construyendo mecanismos para prevenir y enfrentar situaciones que puedan afectar su integridad.
Si hay una asamblea general por escuela, que se reúne periódicamente para discutir lo que ocurre en la institución, se pueden debatir métodos para la seguridad de los estudiantes, además de otras problemáticas como el destino del presupuesto o cuestionar el funcionamiento de las cámaras de seguridad, que nunca ayudan a prevenir situaciones de violencia, pero sí que sirven a las autoridades para ubicar activistas en las escuelas.