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Red Internacional
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HAY QUE EXPROPIARLOS. “Que no pare el negocio”: la sanidad privada exige que se financie el 75% de su facturación

La sanidad privada se encuentra tratando al 19% de los hospitalizados y al 10% de los casos de UCI. Solicita acceso a líneas de financiación gratuita y a líneas de avales por el Ejecutivo por importe del 75% de su facturación. Estos empresarios de la salud prevén, asimismo, ERTE para 28.000 de sus trabajadores y reclama la exención de impuestos y cuotas de la Seguridad Social.

Elías Lavín Madrid

Martes 31 de marzo de 2020

La Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) ha propuesto al Gobierno un decálogo de medidas que permitan “asegurar la viabilidad económica de la sanidad privada”, si bien desde la patronal afirman que “la colaboración está fuera de toda duda” lo que si cuestionan es lo que realmente les importa: la falta de facturación y la imposibilidad de continuar incrementando las ganancias. Piden por ello al gobierno que aporte el 75% de su facturación y les otorgue privilegios fiscales.

Durante los primeros días de la pandemia, mientras la sanidad privada desviaba a la sanidad pública una buena parte de los infectados por coronavirus, el gobierno acabó anunciando, contra su voluntad y empujado por la crisis sanitaria, que tomaba el control de la sanidad privada, ordenando que se desprogramaran todas las actividades de los centros privados que no tuvieran carácter urgente para la atención de pacientes con coronavirus.

La patronal se lamenta de que esto ha supuesto una caída de su actividad del 80%, explica Carlos Rus, presidente de la patronal ASPE que agrupa al 80% del sector. No explican sin embargo como ante la pandemia ya anunciada, en vez de reconvertir sus instalaciones, los hospitales privados continuaron desarrollando actividades no esenciales para combatir al Covid-19. Esto en parte se debe a que el 70% de los ingresos de los hospitales privados proviene de las pólizas de salud.

“Entre esta desprogramación y la caída de actividad por el confinamiento de los ciudadanos, está suponiendo que muchos centros económicamente no tengan ingresos” añade Rus. Para la patronal es una lástima que no acudan clientes de sus pólizas de salud debido al confinamiento al mismo tiempo que lamentan el gasto que supone tener que volcarse en la crisis sanitaria. Esta curiosa paradoja se explica por el modelo irracional en que se basa la sanidad privada, anteponiendo ante todo los beneficios empresariales a la salud de las personas.

Es por ello que han presentado un decálogo de medidas solicitando al Gobierno “ayudas directas a centros implicados en la atención a pacientes con coronavirus”. Esto no es todo, piden subvenciones al Estado y reclaman la exención del pago de las cuotas de la Seguridad Social, exención del pago de impuestos y el acceso a líneas de financiación gratuita y a líneas de avales establecidas por el Ejecutivo, así como créditos blandos. Exigen acceso a una línea de financiación específica, por importe del 75% de la facturación del sector hospitalario durante dos meses.

La patronal ASPE integra 468 hospitales privados y 925 centros no hospitalarios, sin embargo, se encuentra tratando al 19% de los hospitalizados y al 10% de los casos de UCI.

La patronal se queja de que los hospitales que atienden la crisis del coronavirus no están facturando. A esta patronal no le importa colaborar, como ella dice, pero siempre y cuando no se toquen sus beneficios. ASPE ya ha comunicado que planea un ERTE para 28.000 empleados que permanecen inactivos por no trabajar directamente en la lucha contra la pandemia, en vez de equiparlos y reconvertir las instalaciones para luchar contra la pandemia. El grupo privado HM perteneciente a ASPE, es el mismo que ofertaba pruebas de coronavirus por 300 euros al comienzo de la crisis, que en 2018 facturó 415 millones de euros, y que durante las últimas semanas envió personal de vacaciones “para ahorrar costes”.

La ASPE, experta en convertir la salud en negocio, pertenece a la misa CEOE que no deja de exigir más ayudas económicas para las grandes empresas tras el rescate de 117.000 millones de dinero público presentado por el gobierno. Mientras los trabajadores de la salud pública se quejan de la falta de recursos e incrementa el número de casos de personal sanitario contagiado por “ir a una guerra sin protección”, la patronal despide a sus trabajadores preocupada por hacer negocio y sacar provecho de la situación.

Desde la patronal dicen que si bien “no es el momento de reivindicar nada” afirman que “cuando superemos esta crisis, mantendremos las conversaciones que tengamos que tener a nivel de las autonomías y del ministerio”.

Hay que expropiar a estos parásitos y poner definitivamente todos los recursos de la sanidad privada al servicio de derrotar la pandemia.

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