Las cotizaciones del dólar financiero y paralelo rondaron durante la jornada del jueves los $120, aunque cerraron más abajo. Razones de una suba que no para.
Jueves 23 de abril de 2020 23:47
Las cotizaciones del dólar no regulado, es decir el que se comercia en las cuevas (blue) y las variantes financieras las del llamado MEP o dólar bolsa y el contado con liqui (CCL), acumulan desde que se inició la cuarentena aumentos de 35 %. Durante el jueves el dólar blue llegó a cotizar $ 120. El contado con liquidación avanzó por encima de los $114, aunque luego se desinfló, y la brecha con el mayorista oficial llegó a superar el 72%.
Al final de la jornada la Unidad de Información Financiera (UIF) emitía un comunicado recordando a las entidades financieras su obligación de informar las operaciones de gran volumen, las que impliquen transferencias al exterior y de todas las cuentas concomitentes, para identificar a quienes están operando con CCL y MEP. Es decir que el organismo oficial buscaba averiguar lo que hoy desconoce: quiénes son los actores detrás de la brusca suba que se viene produciendo en estas cotizaciones. Agregaba la UID que "observa activamente el aumento de las magnitudes en las operatorias de Contado con Liquidación y Dólar MEP generado durante las últimas semanas".
Al mismo tiempo, la Comisión Nacional de Valores (CNV) decidió establecer límites a la tenencia de depósitos en moneda extranjera que están en cartera de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) abiertos en busca de frenar la demanda del billete verde. El ente regulador fijó un límite del 25% a la tenencia de divisas en FCI en pesos y en FCI en dólares pero que emitieron cuota partes en moneda local, de acuerdo con los términos de la Resolución General N°835/20 emitida este jueves.
Canales de la fuga
Los motivos de la suba del dólar libre son varios. En primer lugar, en un contexto de cepo cambiario, es el canal abierto para la fuga de fondos. Las tenencias de los FCI son un vehículo, sobre todo para el dólar financiero. Mientras que los movimientos del paralelo pueden explicarse por la canalización de pesos inmovilizados por el freno de la actividad dictada por la cuarentena (que para los sectores con capacidad de ahorro les deja fondos inmovilizados).
Tensiones por la renegociación de la deuda
No es casual que las cotizaciones de dólar financiero y blue aceleraran su aumento después del anuncio de la oferta oficial para la renegociación de la deuda, presentada el jueves de la semana pasada. Aunque esta resultó mucho más ventajosa de lo que podía esperarse hasta ese mismo día por la mañana, por ahora no alcanza para satisfacer las ansias los lobos de Wall Street.
El valor presente de la oferta, deja una quita de entre 50 % y 65 %, dependiendo de la tasa de interés (exit yield) que termine arrojando la cotización de los nuevos bonos (la tasa varía en razón inversa al valor de los bonos). Con una exit yield de 12 %, la quita estaría entre 65 y 70 %. Pero desde Economía sugieren que la tasa podría ser menor (10 % o hasta 8 %), con lo cual el valor de la oferta sería mayor. No hay tanta distancia entre lo ofrecido y lo que esperan los bonistas, pero hay un par de factores que pueden ser determinantes: que el gobierno pague algo de intereses antes de 2023 podría acercar posiciones.
En medio de estas discusiones, en las que por ahora el gobierno no suelta prenda de una nueva oferta, aunque en la oferta inscripta en la Security Exchange Comission (SEC) en EE. UU. dejó abierta la puerta a mejorar la oferta, el miércoles se registró el impago de bonos de legislación extranjera por USD 500 millones, algo que no soprendió a nadie. Esto abre un cronograma de 30 días para que el país ingrese formalmente en default.
Esta incertidumbre financiera es otro motivo por el cual se vuelve a alimentar la fuga. Si hay default, especulan los especuladores, será más difícil para el gobierno sostener la cotización del dólar oficial, y resultará un negocio haber comprado tenencias a pesar de la elevada brecha entre la cotización legal y las del financiero y blue.
Las medidas oficiales anunciadas ayer, son como buscar tapar una cañeria con chicle. Solamente con la nacionalización de los bancos (que hoy dan cobertura para la especulación) y con la conformación de una banca estatal única será posible al mismo tiempo cortar las correas de transmisión de la fuga, y asegurar los depósitos de los pequeños ahorristas y la creación de crédito (que los bancos vienen retaceando) para evitar el colapso económico. Junto con esto, el monopolio estatal del comercio exterior es clave para terminar con los manejos discrecionales de las firmas privadas en la operación de las divisas. Estas son medidas elementales que deben ir de la mano del repudio soberano de la deuda odiosa, única forma de empezar a salir del círculo vicioso de la ruina nacional.