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Universidad. ¿Qué podríamos hacer desde la facultad de Sociales UBA frente al COVID-19?

Ante la suspensión de clases en la UBA y el aislamiento obligatorio, en esta nota vamos a hablar del rol que podríamos jugar lxs cientistas sociales ante la crisis abierta en el mundo a causa de la pandemia del COVID 19.

Ana Florin

Ana Florin Politóloga UBA - Estudiante de Maestría de Análisis Político Integrante del Comité Editorial del suplemento Armas de la Crítica

Jueves 26 de marzo de 2020 16:12

Hace ya varios días se dictó el confinamiento obligatorio y el fortalecimiento de los controles policiales y de las fuerzas represivas. En todo el mundo la política de la cuarentena obligatoria se cuestiona como insuficiente si no se toman otras medidas como la necesidad de test masivos para la población. En Argentina mientras se intenta poner el foco en la responsabilidad individual para evitar la expansión del virus, se evita hablar de las capacidades que tenemos para enfrentar la crisis con un sistema de salud desfinanciado, la pobreza y precarización laboral que hay.

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Los y las estudiantes que, en situaciones normales, poblamos los pasillos de la facultad muchas veces elegimos nuestras carreras por su enfoque social y porque queremos poner nuestros conocimientos al servicio de cambiar la realidad, no solo analizarla tal cual viene. La crisis sanitaria que está abierta en todo el mundo nos encuentra a lxs cientistas sociales en una encrucijada: ¿Cómo podemos poner nuestros conocimientos y recursos como herramientas que esten en función de las necesidades de las grandes mayorías?

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El 19 de marzo, la decana Carolina Mera publicó en los canales institucionales de la facultad que se habían tomado medidas para cerrar el establecimiento, otorgando licencias a los trabajadores no docentes que forman parte del grupo de riesgo y posteriormente cerrando la facultad hasta el 13 de Abril, y también se había lanzado un comité de crisis que integra al gabinete de la decana, a las direcciones de las cinco carreras y algunos representantes estudiantiles. Pero en el minuto y medio que dura el video, no quedó en claro cuál va a ser el rol de ese comité, ni su agenda ni tampoco que recursos propios de la facultad se van a poner a disposición. Exigimos a las autoridades de la facultad que se realice una convocatoria abierta al comité para que puedan participar todas las fuerzas del movimiento estudiantil (no sólo las que tengan representación en el centro), los representantes de las organizaciones sindicales docentes y no docentes, que se informe cuales van a ser las funciones de ese comité y la publicación de una agenda abierta de discusión de con qué recursos cuenta la facultad, tanto intelectuales, académicos, grupos de investigación específicos, materiales y de infraestructura se pueden utilizar para otras funciones en caso de ser necesario.

Si ese comité de crisis va a ser solo para mantener el funcionamiento mínimo e indispensable de la facultad, es completamente insuficiente. Lxs estudiantes, docentes, investigadores, intelectuales y trabajadorxs de la facultad nos podemos poner al frente de esta situación, debatiendo sobre cuales son las mejores herramientas que tenemos para poner a disposición de las necesidades sociales tan acuciantes en este momento.

Estamos en una facultad que tiene tradición en la pelea contra la impunidad de la última dictadura militar y de los abusos de las fuerzas represivas del Estado: existen muchos grupos de investigación y cátedras enteras que se especializan en derechos humanos, los cuales involucran a numerosxs estudiantes y docentes de la facultad.

Como una de las estrategias para hacerle frente a la pandemia, el gobierno decidió desplegar todo un operativo represivo para asegurar que se cumpla la cuarentena: se le dio más poder a las distintas fuerzas de seguridad. Mientras crece día a día de a miles lxs detenidxs por supuestas violaciones a la cuarentena, se muestra en crudo el accionar de la policía que es violencia con lxs laburantes y la criminalización de los barrios más humildes. Desde sociales no podemos ser parte de legitimar ese fortalecimiento de las fuerzas y tenemos que jugar un rol determinante, aprovechando las herramientas con las que ya contamos, no solo para desnudar los abusos policiales sino para mostrar que es irracional salir de esta crisis poniendo más policías en los barrios. En ese sentido, lxs estudiantes que formamos parte de En Clave Roja (Juventud del PTS + independientes) lanzamos una convocatoria abierta para todx aquel que quiera participar, haciendo un relevamiento de la cantidad de detenidxs, del tratamiento diario de los medios sobre la cuarentena, difundiendo de las detenciones arbitrarias, etc. Esta propuesta se podría tomar con aún más fuerza desde el gabinete de crisis.

¿Qué hacemos desde Sociales?

Innumerables trabajadorxs sociales son parte de los gabinetes que trabajan en hospitales públicos de la Ciudad y la PBA, los cuales no solo están en la primera línea enfrentando la pandemia sino que también son lxs principales expuestxs a contagiarse el virus, muchas veces en condiciones de precariedad por ser residentes y/o concurrentes. Desde el gabinete de crisis se podría hacer un relevamiento de las condiciones laborales en el que desarrollan sus tareas. A su vez, en Argentina hay 16 millones de pobres y, según cifras oficiales, un 13% del país no tiene acceso a agua
potable, un recurso básico y elemental para mantener la salubridad en los tiempos de la pandemia. Los centros de práctica de Trabajo Social que se realizan en los barrios más humildes podrían hacer estadísticas de cómo afecta la crisis en estos lugares, donde se puedan proponer salidas como que el Estado garantice que inmuebles en desuso y hoteles lujosos que están siendo inutilizados, puedan ser usadas para las 7000 personas que viven en situación de calle solo en la Ciudad de Buenos Aires. La agencia de noticias de la carrera de Comunicación (ANCOM) y la carrera en su conjunto podría proponerse informar información fidedigna sobre la crisis, con entrevistas e investigaciones de biólogxs, ingenierxs, y todxs lxs especialistas sobre sanidad y economía. Contra las fake news y también contra la única voz que imponen todos los medios masivos de comunicación que responden a las políticas del gobierno.

Son miles los estudiantes que trabajan precarizados, en negro o son monotributistas, así como la precariedad laboral de docentes ad honorem y trabajadorxs de limpieza tercerizados de la facultad. Las carreras de Sociología y Relaciones de Trabajo, podrían hacer un relevamiento sobre la situación laboral en la que se encuentran lxs trabajadorxs aportando a la pelea de lxs trabajadorxs que enfrentan los avances patronales con despidos, suspensiones, así como condiciones insalubres laborales frente a la pandemia. Desde la carrera de Ciencia Política se podría hacer una evaluación del accionar de los distintos gobiernos frente a la pandemia y un seguimiento cotidiano de las distintas medidas que toma el Ejecutivo por decreto luego del cierre del Congreso Nacional.

Además hay que destacar, que desde la Facultad de Sociales no solo podemos aportar con nuestros conocimientos sino que también contamos con amplia infraestructura que podría ser utilizada para otros fines en caso de ser necesario: las dos sedes donde se cursa (Santiago del Estero 1029 y Marcelo T de Alvear 2230) se le suma el Instituto Gino Germani (Uriburu 950), cuyos espacios en este momento se encuentran completamente vacíos.

¿Y desde el Centro de Estudiantes?

Por las publicaciones que vienen haciendo y las políticas que vienen lanzando la actual conducción del Centro de Estudiantes (UES-PJ) muestra que no tienen entre sus principales intereses organizar a lxs estudiantes de Sociales para pensar qué rol podemos jugar en esta crisis sanitaria. En este contexto, la política central de la conducción es informar sobre el estado de las cátedras de un cuatrimestre que aún no comenzó. Si la política del CECSo se limita a eso sin organizar instancias de debate, es desconocer las mejores tradiciones que tienen los centros de estudiantes en los momentos de crisis de impulsar la unidad con lxs trabajadores, como hizo el Centro de Estudiantes de la facultad de Filosofía y Letras en los últimos años bajo la conducción de la izquierda, o retomando los ejemplos históricos del movimiento estudiantil en distintos momentos históricos del país.

En tiempos de crisis, se vuelve aún más necesario cuestionar una idea que está instalada hace mucho tiempo y que todo el régimen universitario fomenta donde de forma mitigada se plantea que a la universidad solo vamos para estudiar, recibirnos y luego seguir cada unx su camino. El momento es ahora: muchos especialistas pronostican que van a ser cientos de miles (si no llegan a millones) lxs infectadxs por el COVID 19 y que además eso va a generar una gran contracción de la economía mundial haciendo que se pierdan millones de empleos y que se profundice la crisis que ya está en curso. no nos queremos mantener ajenos a esa realidad. Desde el Centro de Estudiantes se podría coordinar con los y las trabajadoras que están poniendo sus capacidades técnicas y materiales para reconvertir la producción, como lxs trabajadores del Astillero Río Santiago que se pusieron a fabricar camillas de terapia intensiva para poner a disposición del sistema de salud que se encuentra completamente desfinanciado, al igual que lxs trabajadorxs de MadyGraf junto a los estudiantes de la UNSAM fabricando alcohol en gel o las trabajadoras de las cooperativa textil Traful Newen que están fabricando barbijos. Queremos retomar las mejores tradiciones de unidad entre lxs trabajadorxs y estudiantes.

La completa alineación política de la gestión de la facultad, las direcciones de carreras y la conducción del centro de estudiantes con el gobierno nacional nos da un saldo de cero cuestionamiento al accionar del Estado en sus distintas aristas, desde el presupuesto que se asigna a la salud pública y el estado en el que se encuentra actualmente para enfrentar esta pandemia, el accionar de las fuerzas represivas, la estrategia del aislamiento sin los testeos masivos en la población. Con aún más fuerza en los momentos de crisis, no podemos dejar nuestro pensamiento crítico de lado. Estamos llamados a jugar otro papel para salir de esta situación, sin que nos pase la realidad por el costado. No hay tiempo que perder.

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