Un emocionado Sebastian Piñera anuncio un gobierno de unidad nacional que revivirá la política de los acuerdos, la derecha se prepara para aunar sus filas y juntar sus fuerzas para atacar los derechos de los trabajadores, las mujeres y la juventud y cerrar el ciclo abierto desde el 2011

Ιωαχειν Santiago de Chile
Miércoles 20 de diciembre de 2017

Entre las banderas que flameaban con el entusiasmo que embriagaba a la multitud congregada a las afueras del Hotel Crownplaza emergió triunfal un Sebastian Piñera no disimulando su alegría de conquistar por segunda vez el sillón presidencial.
Tampoco disimulaba su alegría Bernado Larraín Matte quien no tardo en anunciar a los cuatro vientos que la organización empresarial que el dirige, la SOFOFA, se ponía a disposición del nuevo gobierno confiando en que el equipo que rodeaba al flamante presidente electo se componía de cuadros capaces de retomar la senda del progreso y del crecimiento, es decir que el 18 de diciembre al menos la bolsa de comercio podrá respirar tranquila por que uno de los suyos se instala en el palacio de la moneda.
El oficialismo en estado de shock escuchaba atento las palabras del empresario dirigidas a la multitud reaccionaria que envalentonada se congregaba en las proximidades de la plaza italia para celebrar los tiempos mejores que se vienen para su sector, se limitaban a continuar los ritos republicanos , entre un estado de impavidez ante las cifras que coronaban un segundo mandato de la derecha, esta vez con la mayor votación histórica que dicho sector obtenía cerrando así una jornada que tiene a todos los analistas tratando de entender hacia que país estamos transitando.
En un tono enérgico Piñera se dirigía a sus adherentes con un discurso bastante cuidado en sus palabras y que buscaba resaltar la estatura de estadista del otrora candidato devenido nuevamente en presidente. Educación, salud, descentralización y pensiones y por supuesto delincuencia, fueron los ejes principales de un discurso de ideas generales y lo suficientemente vagas para que los partidos de la nueva mayoría que a esas horas se consolaban pensando que Piñera obtuvo el triunfo debido a que supo tomar mejor las banderas que ellos instalaron, pero que finalmente el legado de la presidenta Bachelet lograba triunfar esa noche, más allá del resultado.
La imagen de una Nueva Mayoría pasmada, desorientada y derrotada es el cuadro perfecto para explicar su derrota. Cuatro años conciliando con los empresarios las reformas que la calle demandaba terminó por cimentar el retorno de la derecha al poder, si existe un legado de la presidenta Bachelet que el nuevo gobierno mantendrá sin duda será continuar gobernando para resguardar los intereses empresariales.
En su momento de mayor entusiasmo quien se ve a si mismo como el llamado a dirigir los destinos de "la patria" hizo un llamado a la unidad nacional y a reeditar la política de los acuerdos, para terminar con las enemistades y vernos a todos como chilenos, palabras aplauidas por el senador Allamand más tarde en el programa tolerancia electoral a las que la Nueva Mayoría , espacio político que se diluye minuto a minuto tras los resultados del domingo, solamente respondía con que serían una oposición democrática puesta a disposición para pensar en los desafíos de chile, incluso el Frente Amplio por intermedio de Boric buscaba diferenciarse de sus adversarios diciendo que serían una oposición firme pero también democrática y dispuesta al dialogo en temas como infancia, como si se pudiese esperar avance de quienes han sido los celosos carceleros del sistema heredado por la dictadura.
Por que la derecha sabe muy bien que a su favor cuentan con una constitución pinochetista que mantiene intacto los cerrojos institucionales que impiden que llegue a cualquier puerto mediante los caminos institucionales cualquier transformación sustantiva que afecte los intereses de los sectores privilegiados, que solo necesitan un par de votos que probablemente obtendrán con su democrático llamado a la unidad por el bien de la nación con el que más de algún concertacionista acudirá con su voto en el parlamento, ya sea por oportunismo o para lavar su consciencia, para aprobar alguna ley con un titulo grandilocuente que de fondo reforzará los pilares del sistema buscando revertir de manera "republicana" , y bastante conveniente para más de algún miembro del partido del orden, la correlación de fuerzas abierta por el 2011 que dejó a varios damnificados y que mantiene a un régimen político completo caminando aún por la cuerda floja.
El llamado a la unidad de Piñera es el llamado a cerrar filas entre todos quienes defienden este sistema contra quienes lo cuestionan
La "firme" oposición democrática del Frente Amplio , es decir ceñida a los marcos del juego "democrático" , tiene las manos atadas mientras se mantenga en las líneas trazadas por la constitución pinochetista, el fin del sistema de pensiones, la asamblea constituyente, la educación gratuita y la agenda valórica nunca atravesarán los quorum supra mayoritarios, el veto del Tribunal Constitucional, La conformación de la Corte Suprema , o las inmensas prerrogativas presidenciales, la palabra firme solo es un adjetivo vació de un rumbo concreto hacia el cual dirigir las aspiraciones de millones de trabajadores, estudiantes y mujeres que hoy se encuentran expectantes , ante una avanzada de la derecha que se prepara para arremeter con todo.
La unidad de Piñera , es la unidad que en los 90 administro el legado dictatorial y desmantelo las organizaciones sociales que enfrentaron a Pinochet, es la unidad del CAE, de la salud precarizada, de las pensiones de hambre, de las desigualdades salariales , de la perdida de derechos laborales, sostenidas en aras de la responsabilidad fiscal teniendo como consuelo que al menos contabamos con el sistema de carreteras más moderno de America Latina, por las cuales obviamente teníamos que pagar para poder transitar por ellas.
Una unidad nacional que cuenta a su favor con todo el engranaje institucional a su favor, con los recursos de los multimillonarios nacionales, con los medios de comunicación cotidianamente dispuestos a reproducir su propaganda ideológica, solamente podrá imponersele una unidad que tiene todo para vencer , que necesita de una dirección que no sea solamente ser una oposición firme, esta vez se necesita ser una oposición decidida a movilizarse , una unidad para conquistar los objetivos que nos propusimos aquel invierno del 2011 cuando nos atrevimos pensar que otra sociedad era posible , que podíamos conquistarla si los trabajadores, las mujeres y los estudiantes luchábamos en común , que nuestra fuerza podía derribar los pilares de la dictadura, una unidad que hoy más que nunca es necesaria

Ιωαχειν
Editor y columnista de la Izquierda Diario