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Ciudad de Buenos Aires. ¿Qué votó la Ciudad de Buenos Aires?

El triunfo de Carrió recalentó el debate sobre qué expresa su 51%. La deslucida elección de Unidad Porteña y su borrada de las calles, el bluff de Lousteau y una importante elección de la izquierda.

Patricio del Corro

Patricio del Corro @Patriciodc

Martes 24 de octubre de 2017 12:53

Ganó Vamos Juntos. “Arrasó Carrió” titulaban los medios afines al gobierno a minutos de cerradas las urnas. Es verdad, en la Ciudad de Buenos Aires se vio un contundente triunfo del oficialismo. El resultado no estaba en discusión, aunque no estaba claro si Carrió llegaría al 54% o 56%, como auguraban algunas encuestadoras, o si sus repudiables declaraciones sobre Santiago Maldonado tendrían algún costo electoral. Finalmente aumentó casi 36.000 votos, bordeando el 51%.

Este lunes algunos editorialistas se apresuraron a destacar que la aparición del cuerpo de Santiago y los brutales comentarios de Carrió no habían “afectado” el resultado electoral. Es parte del intento de minimizar la crisis del gobierno de la semana pasada, y que logró cauterizar momentáneamente con la ayuda del Juez Lleral, quien seleccionó hábilmente sus declaraciones horas previas a las elecciones para decir que “no hay lesiones en el cuerpo”. No por nada el gobierno que todo lo encuesta bajó a “la fiscal de la república” de su agenda mediática para evitar que explayara sus ideas públicamente.

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En un clima de fortalecimiento electoral de Cambiemos los resultados de la Ciudad no están fuera de lo esperable: una combinación de un voto ideológicamente de derecha (un 25% de los porteños opina que los mapuches son responsables de la muerte de Maldonado), un sector que vota gestión y el “centímetro cuadrado” en la ciudad con el presupuesto por habitante más alto del país, y un sector sobre el que trabajó el voto “no” especialmente al kircherismo. Un combo bañado por un apoyo mediático digno de análisis. Donde se combinan perfectamente estos factores el gobierno logró un tsunami de votos, como el 68% en la comuna 2 (Recoleta), y casi un 62% en la comuna 14 (Palermo) y la comuna 13 (Belgrano, Nuñez, Colegiales).

Alguien podría decir que los votos de Lousteau (que hoy debe estar preguntándose por qué no siguió siendo embajador de Macri en EE.UU.) habría que sumarlos al espacio Cambiemos. Como perfil político de sus representantes es verdad (serán diputados y legisladores oficialistas), sin embargo sería incorrecto hacer el mismo análisis de sus votantes. La debilidad de Lousteau fue que siguió opinando que peleaba con el PRO un discurso vecinalista, de “gestión”, cuando el gobierno planteaba una suerte de plebiscito nacional. Lousteau, que buscaba ser “renovación” dentro de la “renovación” de Cambiemos (paradójicamente empujado por los Nosiglia), terminó reducido a su mínima expresión, bajando incluso sobre el magro resultado de las PASO a un 12,33%. Pero justamente su debilidad muestra que sus votantes no fueron a Carrió ni entraron en el plebiscito que plantearon.

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Unidad Porteña aumentó solamente un 0,8% de sus votos, llegando al 21,74%. Una lista que logró surfear la fragmentación peronista uniendo a los sectores del kirchnerismo, del PJ, sectores ligados a la iglesia, la burocracia sindical y que se planteó como la única “oposición”, pero no pudo enamorar ni a los propios. La misma elección mostró sus límites, campaña dividida, con una fuerza militante desdibujada que en los lugares de trabajo y estudio no podía defender cómo quienes garantizaron gobernabilidad al PRO por 10 años iban a ser oposición en la Ciudad. Un sector que incluso se negó a movilizar frente a la confirmación de que el cuerpo hallado en el Río Chubut era el de Maldonado por especulación electoral no podía entusiasmar ni a los propios. En este caso su candidato Filmus expresó esencia y contenido del frente casi sin fisuras.

La apuesta a la desmovilización no fue un “error”, es la historia del kirchnerismo en la Ciudad. Mientras hacían campaña por “más derechos” su lista estaba integrada por representantes de UPCN que al mismo tiempo pactaban despidos, cláusulas de presentismo y productividad para los trabajadores estatales. Una lista de quienes conduciendo el sindicato del Subte o Telefónicos, entre otros como en UTE (docentes) o ATE, nunca apostaron a la movilización como herramienta para enfrentar al macrismo.

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La izquierda de conjunto hizo una elección muy importante, en especial el Frente de Izquierda que aumentó sus votos de 3,79% a 5,81% para la categoría diputado nacional, encabezada por Marcelo Ramal; y logró su máximo resultado histórico en la categoría legisladores, 6,87%, encabezada por Myriam Bregman. Si a esto sumamos el 4,31% que obtuvo Luis Zamora la izquierda anticapitalista obtiene un 10% de los votos en la Ciudad cuna y bastión del macrismo.

Por parte del Frente de Izquierda el resultado tiene una mayor relevancia por el contenido de las peleas que dimos durante la campaña electoral, empezando por acompañar con el cuerpo a las trabajadoras y trabajadores de Pepsico y las violentas represiones que sufrieron, poniendo como uno de los ejes de campaña la pelea por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y tomando con todas las fuerzas la lucha por justicia por Santiago Maldonado. Esto contrastó fuertemente con la desmovilización que fogoneó el kirchnerismo, lo cual solo fortaleció más al gobierno. La enorme simpatía que logró la candidatura de Myriam Bregman, dentro y fuera de la izquierda, es expresión de una trayectoria al frente de estas luchas, por los derechos de los trabajadores, de las mujeres y contra la impunidad.

Marcelo Ramal también jugó un destacado rol político. Fue quien en el debate de candidatos enfrentó a Carrió y su “hay un 20% de posibilidades que Maldonado esté en Chile”. Lamentablemente por pocas décimas no pudimos conquistar una de las 13 bancas en el Congreso. Zamora siguió jugando a dividir el voto de la izquierda sabiendo que era el FIT quien podía lograr este objetivo. El argumento de que el FIT es un simple armado electoral sin continuidad durante el año es una excusa, es Autodeterminación y Libertad quien no participa en un solo frente en una escuela, terciario o lugar de trabajo. Las fuerzas del Frente de Izquierda construimos cotidianamente, con nuestras diferencias, una alternativa militante. Alguna vez la fuerza referenciada en Zamora debería rever esta posición, de cara a los enormes desafíos por venir.

Análisis aparte amerita el rol del MST o de Manuela Castañeira, que se cuidaron de llamar a votar al FIT cuando hasta importantes referentes que no son parte del Frente de Izquierda, como Alcira Argumedo o Lozano, se pronunciaban viendo lo que estaba en pelea.

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Los principales desafíos estarán en los lugares de trabajo, de estudio y en las calles. En este sentido la elección del Frente de Izquierda es expresión de una parte de la ciudad que late debajo del 51% de Carrió, la del #NiUnaMenos, la que movilizó cientos de miles contra el 2x1, la de los estudiantes que pelearon contra la reforma educativa que intenta convertirlos en mano de obra precarizada para las grandes empresas, y la que colmó la Plaza de Mayo exigiendo justicia por Santiago Maldonado.

La juventud es un actor clave de estos movimientos. No es anecdótico que cuando se confirmó que el cuerpo encontrado era el de Santiago fueron miles los estudiantes de escuelas, terciarios y facultades que espontáneamente se acercaban a la Plaza con sus centros de estudiantes.

En la juventud estudiantil y también trabajadora se abre una pelea clave, no solo contra las fuerzas políticas afines al gobierno sino también contra el quietismo y el escepticismo que siembran las organizaciones kirchneristas. Una pelea que también significa romper con los modelos de centros de estudiantes de “servicios” que no actúan políticamente. Ahí está el Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras que viene jugando un importante rol en este sentido.

Entre las organizaciones de trabajadores la izquierda ha avanzado como una fuerte oposición a las conducciones actuales, docentes, telefónicos y el subte son solo algunos ejemplos, la pelea también será por exigir que estos sindicatos rompan con sus políticas de tregua.

Por primera vez el Frente de Izquierda tendrá tres bancas, que compartiremos con Myriam Bregman y Gabriel Solano, dentro de una Legislatura con amplia mayoría del gobierno (36 de 60 legisladores). Nuestras bancas van a tener como objetivo central fortalecer estas luchas. Desde el PTS claramente la apuesta estará en este sentido, para construir una alternativa de los trabajadores fuertemente arraigada en toda la Ciudad.

No hay dudas que la buena elección de la izquierda no es en sí contrapeso a la avanzada amarilla, pero tampoco que si el macrismo quiere avanzar en un ajuste como el que exigió el coloquio de IDEA tendrá que derrotar la movilización del pueblo trabajador. Y ahí es donde nada está dicho, por eso nuestro desafío radica en empalmar con esos sectores, recuperar los sindicatos y aportar a que se levante un gran movimiento estudiantil.


Patricio del Corro

Sociólogo, dirigente nacional del PTS y legislador MC de CABA por el FIT-U

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